Si hay alguien que parece tener asegurado el Oscar este domingo, ese es Kieran Culkin, el ex niño actor que a los 42 años se ha convertido en un especialista en interpretar personajes temperamentales, impredecibles y a veces un poco crueles, como su Roman Roy en Succession con el que también arrasó en los premios. En Un dolor real, la segunda película como director de Jesse Eisenberg, interpreta a Benji, uno de los dos primos que se lanzan a un viaje por Polonia. Ese trabajo ya le ha dejado el Globo de Oro, el Bafta y el Critics Choice, además de numerosos premios de las asociaciones de críticos estadounidenses. Y aunque al cierre de esta edición aún no se habían anunciado los ganadores del sindicato de actores, generalmente indicadores de los que triunfarán una semana después, el hermano menor de Macaulay lleva una ventaja contundente sobre sus competidores.
¿Cómo fue el proceso para desarrollar a Benji?
Es curioso porque el primer día de rodaje, Jesse Eisenberg me dijo que yo tenía una mirada inusual sobre el personaje. Pero para mí, eso era lo que estaba escrito en el guion. Benji estaba perfectamente descrito allí. Y rara vez leo un texto y siento que no tengo que pensar sobre cómo interpretarlo. Pero en este caso, todo estaba allí, por lo que tal vez tendría que hablar con mi terapeuta para ver por qué lo sentí así. Es que yo no me veo parecido a Benji en nada. En cualquier caso, fue muy liberador interpretarlo.
Benji es bastante narcisista y un poco parado. Le cuesta conectarse con los demás...
Es así, incluso diría que él sabe que es narcisista y también de que es un poco parado, pero a la vez es muy inteligente a su manera. Puede darse cuenta rápidamente de quién tiene enfrente y cómo conectarse con esa persona, lograr ganarse su confianza con una interacción muy personal. Es como que les entiende. Pero a la vez Benji no sabe qué hacer con su vida. Y también tiene eso claro. Lo contradictorio es que su narcisismo hace que a veces caiga pesado a los demás. Tal vez por eso es bastante solitario. En algún momento en el filme menciona que su familia le abandona cuando él más les necesita. Su abuela falleció, por lo que no le queda casi nadie. De todos modos, aunque Benji se dé cuenta de todo esto, no se hará cargo. Le echará la culpa a alguien y ya no será su problema, sino el de los demás.
Le pregunté a Jesse si tenía su permiso para decir lo que se me ocurriera y me dijo que sí. Jesse vio muchas ocurrencias mías en la sala de montaje y las incluyó”
¿Siguió el guion o hubo mucha improvisación?
Yo no lo llamaría improvisación. No es que intentara que el papel resultara divertido. Simplemente, dejé que surgieran cosas que me parecían apropiadas para lo que estábamos contando. Muchas veces era simplemente una respuesta que no estaba en el guion. Jesse me confesó que él no está a favor de la improvisación y, en cierta forma, yo tampoco. Pero hubo muchas cosas que surgieron en el rodaje que terminaron quedando. Le pregunté a Jesse si tenía su permiso para decir lo que se me ocurriera y me dijo que sí. Jesse vio muchas ocurrencias mías en la sala de montaje y las incluyó. Digamos que conté con su autorización, las dije y ya. Tuve mucha libertad en ese sentido. Y la confianza de saber que Jesse no las iba a usar si no quedaban bien.
Kieran Culkin y Jesse Eisenberg, en una escena del filme
¿Conoce a gente como Benji?
Diría que sí. Lo que le caracteriza es que nunca sabes con qué versión suya te vas a topar. Como le decía, no creo que seamos parecidos. Me gustaría pensar que soy mas predecible y que tengo un mejor control sobre mis emociones. Pero sí, conozco a gente así, y esa fue la razón por la que, cuando leí el guion, me conecté de inmediato con él. Me pareció muy divertido, porque precisamente conozco a alguien que es como Benji, que nunca sabes qué es lo que te va a contestar. Muchas veces, sus respuestas me resultaban sorprendentes, y esa fue la razón por la que quise hacer el papel. Me divertía no saber qué esperar de él.
¿Investigó sobre cultura judía antes de sumarse al rodaje?
No, porque quería saber tanto como Benji sobre eso. Hay una escena al principio de la película en la que David le da a Benji un papel con el plan de lo que van a hacer y le pregunta si quiere revisar el itinerario con él. Benji lo mira y es como que no lo entiende. Porque lo que él quiere es lanzarse a la aventura y ver qué pasa. Le interesa experimentar las cosas en tiempo real y no quiere planificar ni pensar demasiado en nada. Sabe que quiere ir a ver la casa de su abuela pero eso es todo. Por eso sentí que no necesitaba investigar. Para mí esta película trata sobre dos personajes que se han alejado con el paso del tiempo aunque crecieron juntos y con la misma gente. Pero es claro que en este momento en que se reencuentran están en lugares muy diferentes en sus vidas y son muy distintos entre ellos, aunque tienen un origen común. Eso fue lo que me resultó interesante. Cuando llegó el momento de filmar la visita al campo de concentración de Madjanek yo no quise prepararme, porque mi impresión es que Benji tampoco lo había hecho. Ni él ni yo habíamos visitado antes un campo de concentración. Esa fue mi manera de encarar el rodaje.
Culkin afirma que ha trabajado muy a gusto con Eisenberg y que si algún día se decide a dirigir tomará como modelo a su compañero y director en este filme
¿Cómo fue el trabajo con Jesse Eisenberg?
Durante el rodaje él estaba a cargo de tres trabajos. Era quien tenía todas sus escenas conmigo, pero también era el guionista y el director. Antes de comenzar, sabía que era un gran actor y esperaba que nos lleváramos bien. Me pareció que el guion era brillante. Es uno de los mejores que he leído en mi vida. No tenía comentarios ni preguntas para hacerle porque entendía perfectamente quién era Benji y cuál era su relación con el personaje de Jesse. Para mí era simplemente lanzarme a rodar, llevarme bien con el otro actor y divertirnos juntos. Mi única duda era qué tal era como director. Había visto su primera película y me había parecido muy buena, pero no sabía cómo trabajaba con los actores y no tenía claro cómo iba a ser la experiencia de que me dirigiera otro actor que tiene básicamente mi misma edad. Yo empecé en esto de niño, por lo que los directores siempre eran mucho mayores que yo, con mucha más experiencia. En cambio, ahora a veces tienen menos edad que yo. De vez en cuando, me cuesta hacer ese ajuste. Pero una vez que le vi trabajar en el plató me dio mucha tranquilidad. Alguien me preguntó si tras verle dirigir me gustaría intentarlo a mi. Por ahora no es algo que me proponga. Pero verle dirigir me hizo sentir que si alguna vez lo hago, voy a copiar su forma de trabajo. Muchas veces te toca trabajar con directores que están atentos a los más mínimos detalles y en esos casos me pregunto para qué me contratan si luego me van a decir exactamente qué es lo que tengo que hacer. Y luego están otros que parecen no tener la menor idea de nada. En su caso, tuvo mucha confianza en todo el equipo que le rodeaba. Quería escuchar sus opiniones y si pensaban que lo que estábamos haciendo estaba bien. Por mi parte, quería tener la autoridad para decidir cómo tenía que intepretar a Benji y en cómo encarar cada escena con él. Mi sensación fue que todos estabamos contribuyendo a hacer esta película, por más que él estuviese al volante. Y creo que esa es la manera correcta de llevar un set.


