Rufián: “O nos ponemos de acuerdo, o las 14 izquierdas nos vamos al carajo”
Reunificación de la izquierda
El portaveu del partit explica que, per a garantir la unitat, es prioritza el candidat més suportat, mentre que el restant es col·loca segons la seva posició.

Gabriel y Rufio se encuentran juntos, mientras el escenario se prepara.

La partida en el tablero político a la izquierda del PSOE ya se ha iniciado. El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, y el portavoz adjunto de Más Madrid en la Asamblea regional, Emilio Delgado, han movido el primer peón protagonizando este miércoles en Madrid un acto multitudinario que aspira a algo más que a una suma de siglas. Que ansía abrir una conversación de fondo para rearmar a una izquierda que pierde fuelle mientras la extrema derecha no deja de crecer. “O nos ponemos de acuerdo o las 14 izquierdas nos vamos al carajo”, ha resumido el republicano ante un aforo entregado.
La escena, cuidada al detalle, ha arrancado con ambos subiendo al escenario al ritmo de “Las leyes de la frontera”, de Derby Motoreta's Burrito Kachimba. “Desde que te vi supe que cruzaría al otro lado para sobrevivir”, sonaba en la sala abarrotada. La metáfora no es casual a la vista de las llamadas a cruzar líneas rojas internas y repensar inercias que también ha resumido el lema del acto: “Disputar el presente para ganar el futuro”.
El hilo conductor lo ha fijado Rufián con una frase que ha resonado como consigna y advertencia: “No le pido a nadie que renuncie a sus siglas, solo pido orden, eficiencia y método provincia a provincia”. Y ha ido un paso más allá al reclamar que en cada territorio se presente solo la lista que más sume para no devaluar esa fuerza por la fragmentación electoral. Y visto el énfasis con el que lo ha dicho no ha sonado a una simple apelación retórica. “¿Qué sentido tiene que 14 izquierdas que representan lo mismo se presenten en el mismo sitio?”, se ha preguntado. “La clave es a qué renunciamos. ¿De verdad vale la pena seguir compitiendo entre nosotros para ver quién es más puro?”.

La futura aritmética política que han proyectado Delgado y Rufián no deja margen para la “autocomplacencia”. “Ante una expectativa de doscientos y pico diputados de las derechas”, fragmentarse equivale —en sus palabras— a que “nos fusilen políticamente por separado”. “A Bildu le irá bien, al BNG, a Compromís… a nosotros (ERC)... Bueno. ¿Pero de qué sirve si Abascal es ministro del Interior?”, ha lanzado para insistir en su petición. “No pido que nadie deje de ser quien es. Pido orden, eficiencia y método”.
Rufián ha interpelado una vez más a Podemos, ensalzando la figura de Ione Belarra, Irene Montero y Pablo Iglesias. Pese a la distancia actual con la formación morada, el diputado de ERC ha llamado a un “reencuentro necesario” con sus dirigentes y su fundador, en un gesto que busca ensanchar el perímetro del eventual bloque progresista.
El planteamiento ha sido compartido por Delgado, que ha hablado de la “necesidad de abrir una conversación más amplia” que trascienda el reparto de puestos o las primarias. “No se trata solo de cómo organizarnos para las próximas elecciones. Se trata de dar la batalla ante el auge de la extrema derecha. Y eso no se para solo con los partidos de la coalición, que también, sino levantando un bloque histórico ante lo que tenemos por delante”.
Ambos se han cuidado de no señalar con el dedo a ninguna organización concreta. Al contrario, se han mostrado respetuosos con los partidos, pero les han instado a “poner un pie y una oreja en la calle antes de encerrarse en sus argumentarios”. El diagnóstico compartido es que el espacio progresista necesita “reconectar con la gente, engancharla de nuevo, ilusionarla”. “Hoy, al menos, se han abierto las ventanas y ha entrado aire nuevo, que falta nos hace”, han resumido fuentes del entorno.
La expectación ha acompañado el mensaje. Las 500 invitaciones generales se agotaron en apenas cinco minutos. Varios centenares de personas se han quedado fuera, con intentos de recompra de entradas incluidos. Y más de 25.000 personas siguiendo el streaming de forma continuada. “Esta ilusión hacía mucho tiempo que no se veía en el espacio político progresista”, ha admitido Delgado a Guyana Guardian minutos antes de comenzar. Pero también ha habido overbooking de invitados con la presencia diputados nacionales como Arnau Ramírez (PSC), Gerardo Pisarello (Comuns), Alberto Ibáñez (Compromís) o Jorge Pueyo (Chunta), además de dirigentes de Más Madrid como Alda Recas, Jorge Moruno, Marta Carmona y Eduardo Rubiño, y rostros habituales de tertulias como Afra Blanco o Antonio Maestre. Quien no ha asistido ha sido el presidente de ERC, Oriol Junqueras, a pesar de que esta tarde se encontraba en Madrid y que con su ausencia ha vuelto a marcar distancias entre la formación que dirige y su portavoz parlamentario.
La conversación ha transitado por cuestiones sociales —pensiones, cuidados, derechos, el campo, servicios públicos...— con la vista puesta en un malestar que consideran capitalizable si se articula una oferta creíble. Pero la pregunta que ha sobrevolado el auditorio ha quedado sin respuesta cerrada: ¿Cómo cristalizará esta ronda de encuentros que Rufián quiere mantener con otras figuras de la izquierda? ¿Qué forma tomará esa “necesidad de construir el horizonte de la mano de todas las izquierdas del país” que repite estos días?.
“Si recuperamos en la agenda asuntos como desigualdad, seguridad y meritocracia, les habremos quitado algunas de las banderas que la izquierda ha cedido a la derecha”, ha deslizado Delgado como primer paso. A lo que Rufián ha apostillado que eso se debe a que la izquierda ha “fracasado” en algunos aspectos. “Hay que hacer autocrítica”, ha añadido.
Este acto es el primero de una secuencia. El sábado habrá otro, ya con siglas y bajo el lema ‘Un paso al frente’, impulsado por Comuns, Más Madrid, IU y Movimiento Sumar. Rufián y Delgado han abierto la partida sin pedir disoluciones ni adhesiones incondicionales. Solo “orden, eficiencia y método” en un tablero donde, como reflejan las encuestas, la derecha avanza casilla a casilla.

