Cultura

'Avatar: Fuego y ceniza' (★★✩✩✩), Cameron en baja forma y otros estrenos de la semana

Críticas de cine 

Los críticos de 'Guyana Guardian' también analizan 'Vida privada', 'Keeper', 'Emergency Exit' y 'El extranjero'

Escena de 'Avatar fuego y cenizas'

Escena de 'Avatar fuego y cenizas'

TWENTIETH CENTURY FOX / Europa Press

Estos son los estrenos que llegan a las pantallas de cine este 19 de diciembre:

Calificaciones

★★★★★ obra maestra
★★★★ muy buena
★★★ buena
★★ regular
★ mala

Avatar: Fuego y ceniza (★★✩✩✩)
Dirección: James Cameron
Intérpretes: Sam Worthington, Zoe Saldaña, Stephen Lang, Oona Chaplin
Producción: EE.UU., 2025 (195 minutos). Ciencia ficción. 

Cameron en baja forma

Por Jordi Batlle Caminal

En el primer Avatar teníamos una selva frondosa como escenario principal, en el segundo un océano infinito y, en ambos, mucho aire y mucho cielo para volar y orquestar batallas deslumbrantes. En lo más profundo de la selva y del mar se exhibían, en abundancia, extrañas manifestaciones de orden divino, como esas semillas del árbol sagrado tan parecidas a medusas dóciles, un toque naif muy arraigado en James Cameron, que ya acarameló con él el tramo final de Abyss. ¿Qué nos depara ahora la tercera entrega de Avatar? Estamos exactamente, recordémoslo, en el ecuador de la saga, pues están previstas una cuarta entrega para el año 2029 y la quinta y última para el 2031, el año en que Cameron cumplirá 77 tacos.

Fotogramade de 'Avatar: Fuego y ceniza'
Fotogramade de 'Avatar: Fuego y ceniza'20th Century Studios

Pues bien, Avatar: Fuego y ceniza no aporta nada nuevo ni valioso a la ya notablemente deslucida Avatar: El sentido del agua, de la que es una película gemela en concepto y estructura. El espacio aéreo ocupa ahora mayor importancia: es en el aire y sobre el agua donde transcurren los incontables, interminables enfrentamientos, registrados con una inmoderada delectación en la espectacularidad de una técnica 3D que ha alcanzado la perfección, sí, pero de la que Cameron hace un uso no especialmente creativo. Los conflictos familiares entre los personajes ya conocidos se multiplican y el guion se saca de la manga giros dramáticos de un interés bajo cero. La principal novedad es la incorporación, en el bando de los enemigos, de una nueva tribu, la Gente de la Ceniza, de caracterización rutinaria, sin ningún atractivo, y de nuevas y gigantescas bestias marinas en el apartado de fauna fantástica. Se mantienen, claro está, las simbologías religiosas, el espiritualismo “new age”, la pincelada ecologista nivel Greta Thunberg y la reivindicación animalista modelo Liberad a Willy.

La reiteración y el reciclaje son los materiales con los que Cameron ha esculpido su nueva entrega, de la que únicamente se salva el brillante, imaginativo fragmento de los mercaderes que viajan en una especie de globos enormes conducidos por raros animales voladores y protagonizan una escena de acción que remite al cine de piratas clásico, solo que ubicado en el aire. Diez minutos excelentes en una superproducción de tres horas y cuarto de redundancia y agotamiento.

Vida privada (★★★★✩)
Dirección: Rebecca Zlotowski
Intérpretes: Jodie Foster, Daniel Auteuil, Mathieu Amalric
Producción: Francia, 2025. 105 minutos

Alguien ha matado a alguien

Por Salvador Llopart

Enigma dentro de un enigma, misterio envuelto en misterios, Vida privada es una propuesta más bien desequilibrada, por momentos desquiciada y enrarecida, aunque, a la vez, deliciosamente inquietante: un caos con encanto. Aquí alguien ha matado a alguien, que diría Gila, y la víctima es una paciente de Lilian Steiner (Jodie Foster), reputada psiquiatra instalada en París. El filme, comandado por Foster con mano firme, arranca cuando la psiquiatra interpretada por la actriz norteamericana en perfecto francés se embarca en descubrir, primero, si hay un asesino, y segundo, quién ha sido. Si nos remitimos a los géneros, podríamos definirlo como un thriller psicológico. Pero la definición se nos queda corta frente a los elementos de comedia de enredo, que también. La psiquiatra agobiada y un punto neurótica, está convencida que ha sido ella la causa de la muerte de su paciente y, para averiguar hasta dónde llega su culpabilidad, se alía con su exmarido para desentrañar la verdad, un personaje encarnado con genio por Daniel Auteuil, actor del parnaso galo generalmente severo que aquí desata su comicidad.

Foster protagoniza 'Vida privada'
Foster protagoniza 'Vida privada'

No podemos olvidar tampoco lo que el filme tiene de investigación psicológica. Así llegamos al cuestionamiento de todo: ¿existe la verdad? En este sentido el drama deja de ser “histchcockiano” para ser mucho más “paul-austeriano”, si tal denominación existe, allí donde la realidad marcada por el azar se confunde con la imaginación, como suele pasar en un buen número de obras de Auster. De esta manera la película da un vuelco casi metafísico y la cuestión esencial pasa a ser la propia psiquiatra, su actitud vital y lo que pasa respecto a su familia. Si apenas se escucha a ella misma, ¿cómo va a escuchar a sus pacientes? El auténtico misterio acaba por ser la búsqueda de la propia identidad, allí donde los traumas de la protagonista se envuelven en una atmósfera de irrealidad. Sin olvidar, por supuesto, como decíamos al principio, que alguien ha matado a alguien.

Keeper (★★✩✩✩)
Dirección: Osgood Perkins
Intérpretes: Tatiana Maslany, Rossif Sutherland, Kett Turton
Producción: Estados Unidos, 2025 (99 min).
Terror

Otra cabaña en el bosque

Por Philipp Engel

El cine del vástago de Anthony Perkins, condenado por motivos obvios a facturar cine de terror por toda la eternidad, está en fase decreciente. Después de una adaptación de Stephen King que no pasaba de macabro divertimento, aunque con sus agradables dosis de humor negro, regresa con otra casita encantada –ya nos dio su barroca versión de Hansel y Gretel– de estética deslumbrante, a todos los niveles –arquitectura imposible, fotografía psicodélica y sensorial...– y con una gran Tatiana Maslany, que repite después de The Monkey, pero a partir de un guion de Nick Lepard (Dangerous Animals) que roza el desastre: la narración avanza como a trompicones, sin molestarse en cultivar el misterio, desactivando todo suspense, haciendo de cada giro una aburrida cita con lo previsible a imagen y semejanza del malo de la función, un tedioso Rossif Sutherland. 

Los protagonistas del filme
Los protagonistas del filme

Keeper está muy lejos del magistral debut de Perkins, La enviada del mal (2015), una de esas películas que te habitan para siempre, o de la atmósfera malsana, y a la vez desternillante (gracias a un Nicolas Cage, pareja perfecta para la bruja de Weapons), de Longlegs (2024), y ni siquiera cumple con las expectativas como la sobria y elegante Soy la bonita criatura que vive en esta casa (2016). Recuerda a Devuélvemela, de los Philippou, una de las sensaciones de este 2025, pero sólo para subrayar que aquella era mucho más sugerente, perturbadora y enrarecida. Esperábamos más.

Emergency Exit (★★★★✩)
Dirección: Lluís Miñarro
Intérpretes: Marisa Paredes, Emma Suárez, Francesc Orella, Albert Pla
Producción: España, 2025 (96 minutos). Comedia.

El autocar de Caronte

Por J. Batlle

La trayectoria de Lluís Miñarro como productor de cineastas de primera fila, tanto catalanes (Recha, Guerín, Serra, Coixet…) como internacionales (Oliveira, Lisandro Alonso, Apichatpong Weerasethakul, Naomi Kawase…), es impresionante. Pero es muy interesante también su figura como director. Emergency Exit es una pintoresca y anárquica “road movie” que describe el viaje de un autocar que, como la barca de Caronte, transporta a su incierto destino a un grupo variopinto de difuntos. 

Entre ellos, un cineasta que se diría estar preparando la propia Emergency Exit (Albert Pla, con bigote negro, cabello negro y gafas oscuras, parece una criatura de Aki Kaurismäki), una ginecóloga (Emma Suárez), una actriz de prestigio (el último papel de Marisa Paredes, que hace un inesperado recorrido fotográfico por su carrera), una antropóloga (nada menos que Naomi Kawase), dos antiguas vedetes (dos damas del viejo cine europeo de autor, Arielle Dombasle y Myriam Mézières, vestidas, peinadas y maquilladas como “chicas Almodóvar”), un cura más bien lascivo (Oriol Pla), etc. Estamos en el reino del humor surreal y del “non sequitur” y ante una serie de viñetas brillantemente dialogadas y un cine absolutamente libre y personal. 

El extranjero (★★★✩✩)
Dirección: François Ozon
Interprètes: Benjamin Voisin, Rebecca Marder, Denis Lavant
Producción: Francia, 2025. 120 m. 

Existencialismo estético

Por S. Llopart

Qué hermosa es la Argelia de los años treinta que evoca Ozon mediante la acerada belleza de unas imágenes en divino blanco y negro. Imágenes de una belleza desgarradora que acentúan el constante combate entre la luz, abrasadora luz africana de mediodía, frente a las sombras de unos personajes contradictorios, llenos de aristas. La belleza manda en esta reinterpretación de El extranjero, de Camus. Manda tanto, que uno tiene la sensación, contradictoria sensación, de que la más bien cortante y seca obra de Camus, donde el absurdo se da la mano con el sinsentido, se diluye por momentos en la estética del filme.

Fotograma del filme
Fotograma del filme

El protagonista, como el de la novela, es el apático Meursault (Benjamin Voisin), francés de Argel, pier-noir, como el mismo Camus, incrustado en una cultura que no es la suya. Meursault siente una indiferencia oceánica ante todo lo que le rodea. Su virtud -o su defecto- es que no sabe mentir y eso hace evidente una de sus características esenciales: nada tiene sentido ni valor para él. En un arranque mata a un hombre, un moro como dicen con desprecio, y ni siquiera sabe bien por qué: “porque hacía calor”, dice. La novela de Camus, como el filme de Ozon, descansa en el juicio moral a esa indiferencia. Y eso está conseguido. Pero uno, por momentos, tiene la sensación de que esa aceptación del sinsentido se le escurre a Ozon entre los dedos, atareado como anda en reflejar el mejor perfil del drama.

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