De la pantalla al papel: actores y cineastas que prueban suerte como escritores
Una doble vida
Reese Whiterspoon, Michael J. Fox, Ethan Hawke, Carolina Yuste o Pablo Rivero son solo algunos ejemplos de intérpretes que se animan a dar el salto a las librerías

Los actores Ethan Hawke, Reese Witherspoon, Keanu Reeves, Carolina Yuste y Pablo Rivero son también escritores
Hay actores que utilizan su puño y letra para algo más que firmar autógrafos. Michael J. Fox es uno de ellos. Han pasado ya 40 años del estreno de Regreso al futuro, la película que le lanzó al estrellato. El rodaje estuvo lleno de anécdotas jugosas que el actor canadiense de 64 años, aquejado de parkinson desde que tenía solo 29, ha trasladado en Future boy (Libros Cúpula). Se trata del tercer libro de memorias que se ha animado a escribir tras Always looking up (2009) y No hay mejor momento que el futuro (2022), donde ha relatado con increíble honestidad sus problemas de salud sin perder el humor.
El intérprete de El secreto de mi éxito no es el único actor que se ha lanzado a la aventura literaria. Su compatriota Keanu Reeves, popular por su Neo de la saga Matrix, publicó en el 2024 E l libro de otro lugar (Gran Travesía, en castellano y catalán), donde se aliaba con el escritor de ciencia ficción China Miéville para desarrollar en una novela el universo de la serie de cómics BRZRKR. Eso sí, tal y como aseguró a este diario, él prefiere llamarse editor. “China es el verdadero autor de la novela y ha sido muy generoso trabajando conmigo. Lo que definimos bien es qué podía hacer con mis personajes y qué no”.

Otra actriz de Hollywood que hizo tándem con otro escritor de forma más reciente es Reese Whiterspoon, que hace tiempo que cuenta con un exitoso club de lectura, pero que ha decidido dar un paso más de la mano del superventas Harlan Coben. Su debut en narrativa, Sin decir adiós (RBA), sigue a Maggie McCabe, una cirujana de guerra del ejército que ve cómo su vida cae en picado después de que su licencia médica haya sido revocada. La actriz de Big little lies explica por videollamada que se animó con este nuevo proyecto porque quería “cambiar las normas de género” ya que creció viendo las películas de James Bond y se preguntaba “¿por qué los personajes femeninos tenían que llevar siempre un bikini o un vestido sexy y no ser las espías?”.
En septiembre pasado fue el turno de Woody Allen, que a sus 90 años sigue imbatible tanto en el cine como la literatura, pues sacó la novela ¿Qué pasa con Baum? (Alianza), con la que exploraba el movimiento woke y el plagio. “Después de cincuenta filmes, siento que ahora puedo dedicar más tiempo a escribir libros”, confiesa por correo electrónico. De hecho, el libro es la primera novela del director de filmes emblemáticos como Manhattan o Annie Hall después de haber publicado su autobiografía A propósito de nada(2020) y la colección de relatos Gravedad cero (Alianza), también de 2025.

En el panorama nacional, en el inicio de este año el televisivo Pablo Rivero (Toni Alcántara en Cuéntame) publica La canguro (Suma), donde incide de nuevo en historias truculentas después de La cría o El rebaño. “Siempre me ha gustado contar historias. De pequeño escribía secuencias y diálogos que luego interpretaba. Me encanta el thriller y me permite hablar de muchas otras cosas que son interesantes, además de perfilar las personalidades, que eso también me gusta mucho como actor”, admite por teléfono.
Su editor, Gonzalo Albert, aplaude su dedicación, pues ya van ocho novelas en ocho años. Lejos de lo que muchos puedan pensar, cree que su éxito como actor no se lo puso fácil al principio. “Cuesta mucho que la gente deje de encasillar a las personas públicas”, aunque está convencido de que esa fase ha quedado atrás, pero pasan por ella otros actores que también edita, como Vanesa Romero o Maxi Iglesias quien, por cierto, está inmerso en su segunda novela.
Cuesta mucho que la gente deje de encasillar a las personas públicas
Publican tanto en grandes sellos como en independientes. Carolina Yuste opta por esta segunda opción con Toda mi violencia es tuya, y eligió Barrett para retratar la adolescencia de una choni a principios de los 2000, en la que aseguró sentirse identificada con su protagonista en muchos aspectos, pero seguro que no tantos como Enzo Vogrincic, el protagonista de La sociedad de la nieve, quien en La muerte del personaje(Libros Cúpula) explora lo que se pierde y se gana al interpretar a otro.
Destacada también es la larga trayectoria del director, guionista, periodista y escritor madrileño David Trueba, que hace tiempo que equilibra su pasión por el séptimo arte y las letras. Entre sus reconocimientos figuran el Premio Nacional de la Crítica (2009) y el de la Crítica de Madrid (2017) por Saber perder, y el Premio Los Libreros Recomiendan (2018) por Tierra de campos. Su último trabajo literario es Mi 69(Anagrama), donde lleva al lector al año en que nació y, el pasado noviembre, estrenó en cines Siempre es invierno, adaptación de su novela Blitz (Anagrama, 2015). “Escribir es el origen de todo. Mi vocación. Yo no recuerdo en mi infancia otra cosa que querer escribir. Una vez que aprendí a hacerlo, que no fue pronto, porque me llevaron un poco tarde al cole, la escritura se convirtió en mi prioridad. Y el cine ha sido como una prolongación. Yo nunca me he sentido mucho un director de cine”, confiesa.

Quien también ganó premios en su momento fue Nuria Gago, pues obtuvo el Azorín por Quiéreme siempre (Planeta) una novela sobre la amistad, el amor y la vejez, que narra la relación entre una joven y una anciana cuidadora en Barcelona. “La faceta de escribir es algo que hacía además de interpretar y ahora es mi trabajo también”, declaró a este medio tras hacerse con el galardón. Su gran amiga de profesión y batallas, la actriz, directora y escritora barcelonesa Leticia Dolera, también se convirtió en todo un fenómeno editorial con el ensayo feminista Morder la manzana (Planeta / Columna, 2018), un éxito de ventas en el Sant Jordi de aquel año, que recientemente ha dado el salto al cómic gracias a Raquel Riba Rossy, autora de Lola Vendetta. Porque, sí, las obras de actores también pueden tener segundas vidas. “Escribir me ha hecho tener una rutina que me da estabilidad”, ha declarado en alguna ocasión.
Jordi Mollà no solo se ha labrado una carrera en la gran pantalla. El actor catalán (Historias del Kronen, La buena estrella) es hábil en el manejo de los pinceles -ha realizado varias exposiciones- y ha publicado tres libros: Las primeras veces (1997), en el que describe la súbita llegada al mundo adulto de un niño; Agua estancada (2000), sobre el poder de la creación y el desafío de la muerte, y Tú(Marcombo, 2024), donde bucea en el nuevo paradigma de la soledad en el siglo XXI.
Escribir es el origen de todo. Mi vocación. Yo no recuerdo en mi infancia otra cosa que querer escribir
De vuelta a Hollywood, Ethan Hawke es un buen ejemplo de artista polifacético. El reputado actor de Texas es también director, guionista y escribe desde su juventud. Ha publicado Miércoles de ceniza, The hottest state, Indeh: una historia Apache -que alcanzó la primera posición de la lista de superventas de The New York Times- y Un brillante rayo de oscuridad. Nominado en cuatro ocasiones al Oscar, la estatuilla dorada todavía se le resiste. Pero a él no le quita el sueño. “Preferiría ganar el Pulitzer a un Oscar”, reconocía a Guyana Guardian cuando ganó el Premio Donostia.

El polémico Quentin Tarantino, director de obras como Pulp Fiction o Érase una vez en... Hollywood, se ha volcado asimismo en el placer de la pluma para desarrollar una fructífera vertiente creativa. Más allá de los guiones de sus nueve películas, llevó a las librerías Meditaciones de cine (Reservoir books /Columna, 2023), su primer libro de no ficción en el que repasa las películas de la década de los setenta que veía en el cine y que acabarían influenciando su exitosa carrera. “Me encantaría escribir más libros. Tengo que hacer una segunda parte de Meditaciones de cine. Seguramente escribiré un libro sobre las películas de los ochenta y en algún momento convertiré de nuevo una idea original en novela, como hice con Érase una vez en... Hollywood”, aseguraba a este medio.
Viggo Mortensen es otra de las celebridades que ha explorado disciplinas varias, como la dirección y la poesía. Para el inolvidable Aragorn de la saga El señor de los anillos, la poesía no es tan diferente de la pintura o de incluso ir al cine: “Digerir lo que estás oyendo es una manera de recordar, de interpretar lo que está pasando a tu alrededor”, opina el intérprete, que ha llegado a escribir “muchas cosas en castellano e incluso en catalán”.

Por su parte, Tom Hanks no se ha contentado con triunfar en la gran pantalla y ganar dos Oscars. Al protagonista de Forrest Gump le gustan mucho los cuentos y aglutinó 17 de ellos en Tipos singulares. Más reciente es Otra gran obra maestra del cine (Roca editorial), su debut novelístico, que le dio pie a sumergirse detrás de la escena de la industria cinematográfica.
El actor francés de origen español Jean Reno es otro ejemplo de que nunca es tarde si la dicha es buena, pues, a sus 76 años, se estrenó el año pasado como escritor con Emma bajo el sol de Omán (Planeta, 2025), una historia de espías de alto voltaje erótico que fue todo un superventas en Francia. “Durante la covid llegó mi momento. Confinados, yo le daba vueltas a una palabra: el proyecto. Todos los actores viven alrededor del próximo proyecto y, en ese momento, no había proyecto y no quise quedarme a la espera”, confesó a La Contra.

Otra de las últimas en probar suerte es la británica Keira Knightley. La actriz de Piratas del Caribe acaba de debutar como escritora e ilustradora del libro infantil Te quiero igual que siempre (Lunwerg, 2025), en el que explora con tiento el cambio, la aceptación y el amor a través de la figura de una niña cuya vida se ve alterada tras el nacimiento de su hermana. “Este libro fue accidental. Mi hija mayor no dormía mucho, y probamos muchas rutinas nocturnas para que se durmiera. Con el tiempo, se me ocurrió que si le dibujaba un dibujo cada noche, al acostarse, lo dejaría en su habitación. Podía acompañarlo de una historia”, declaró a USA Today.
La veterana actriz británica Joan Collins, la eterna Alexis Colby de la serie Dinastía, fue en su día una de las pioneras y sus novelas y libros de memorias han sido muy vendidos. Aunque nada que ver con el imperio literario que levantó su hermana Jackie como novelista de historias románticas y eróticas. James Franco, Steve Martin o Lauren Graham son otros intérpretes que han sacado a la luz su vena literaria. Y, en vista de esta tendencia, todo apunta que son más los que se animarán a vertir sus historias al papel.
Albert Serra (el cineasta y los libros)
También Roger Coma, más conocido por series como ‘Porca misèria’ y que ha participado en películas bajo dirección de Ventura Pons o Patricia Ferreira, se dedicó a la literatura hace unos años, con títulos como ‘He conegut una noia’ y ‘Si això és París’ (Columna), como más recientemente Marta Argelat, que debutó como novelista el año pasado rememorando la vida de sus padres en ‘Seguint les ones’ (La Campana). No muchos directores de cine pueden dar nombre a una novela, como es el caso de ‘Albert Serra (la novel·la, no el cineasta)’ (Empúries), con la que Albert Forns ganó el premio Documenta en el 2012, aunque el cineasta también ha firmado un par de libros: el e-book ‘Diari de Kassel’ (Núvol) que recoge algunas crónicas publicadas en este diario y ‘Un brindis per Sant Martirià’ (en H&O, en catalán y castellano). F. B.V

