Es tiempo de relevos en las cúpulas de los museos catalanes. La semana pasada, el Museu Picasso nombraba nueva directora a la valenciana Rosario Peiró como sustituta de Emmanuel Guigon, que ha llevado las riendas del centro de la calle Montcada desde hace diez años hasta su jubilación, el próximo mes de mayo, con 66 años. Solo dos días después, era la directora del Museu d’Art Contemporani de Barcelona (Macba), Elvira Dyangani Ose, quien anunciaba desde su cuenta de Instagram que había sido nombrada directora artística de la Bienal de Arte Público de Abu Dabi, cargo que compatibilizaría hasta el verano con el museo barcelonés. Y nueve meses después de que José Luis de Vicente dejara la dirección del Museu del Disseny parece ser que en febrero el tribunal del concurso comenzará a entrevistar a los posibles sustitutos.
Hasta aquí, todo normal. Los contratos de los directores de los museos públicos no solo están limitados en el tiempo, sino que los cambios en las instituciones suelen ser necesarios y deseables. Pero en muchos casos los relevos no son tan plácidos como pueda parecer a primera vista y se materializan tras muchas tensiones.
Por primera vez, todo el sector artístico ha aunado fuerzas para denunciar el concurso del Museu del Disseny: “Es un escándalo”
Un caso paradigmático en este caso es el Museu del Disseny, dependiente del Institut de Cultura de Barcelona (Icub). La salida de José Luis de Vicente tan solo dos años y medio después de que hubiera llegado al cargo se produjo tras un periodo de fuertes controversias y con un mensaje claro: “Barcelona se merece más que un Museu del Disseny municipal”, declaró en una entrevista con Guyana Guardian, en la que también reconocía que la gobernanza del centro, con una dirección del Disseny Hub por una parte (Mireia Escobar) y del Museu del Disseny, por otra, dejaba a este último con unas funciones muy limitadas, sin apenas margen para “definir unas prioridades que no fueran las que determina el Icub”. El director, que había despertado todas las esperanzas y que durante su mandato impulsó una ambiciosa y brillante remodelación de sus colecciones a cargo de Olga Subirós, tiraba así la toalla ante la imposibilidad de desarrollar su proyecto.
Su sustitución está siendo polémica incluso antes de conocerse el nombre del elegido o elegida para sustituirle tras casi un año con el puesto vacante. En un hecho sin precedentes, el sector al completo (la Plataforma de Artes Visuales, integrada por las seis entidades vinculadas al sector y la Asociación de Profesionales de la Museología) han pedido que se pare “de manera inmediata” el actual concurso de dirección “hasta que no se garanticen las mínimas condiciones exigibles de transparencia y libre concurrencia”.
Los profesionales han denunciado quince faltas, diez de ellas muy graves, que vulnerarían el código de buenas prácticas. Entre ellas, una no menor como que la comisión de valoración está formada por tres funcionarios del área de recursos humanos del Ayuntamiento, sin la presencia de profesionales externos, o el hecho de que a los candidatos no se les exija un proyecto. El Icub ha hecho caso omiso y a preguntas de este diario reiteraron ayer que el concurso “está escrupulosamente enmarcado” dentro del código de buenas prácticas y que la primera quincena de febrero el tribunal entrevistará a los candidatos.
Nuevos concursos para sustituir a Elvira Dyangani en el Macba y Valentín Roma en La Virreina Centre de la Imatge
“Una cosa es la legalidad, y eso evidentemente el Ayuntamiento siempre intenta hacerlo muy bien. Es decir, saltarse la ley no se la saltan, pero tal como han planteado las bases el proceso tiene una falta grave de legitimidad. No podrá defender el resultado públicamente, con lo que daña gravemente a la institución”, señala un representante de la Associació Catalana de Crítica d’Art (ACCA), para quien tal como están parecen diseñadas para elegir al candidato que ellos quieran. “Todo lo que se ha podido hacer mal, se ha hecho”, concluye. “Es un absoluto escándalo, y por eso no nos hemos limitado a hablarlo entre nosotros, como suele ocurrir sino que por primera vez ha habido una unión total del sector a la hora de denunciarlo públicamente”.
Otro concurso que actualmente se encuentra en fase de redacción de las bases por parte de una comisión técnica es el del Macba, cuya actual directora, Elvira Dyangani Ose, anunció que había sido nombrada directora artística de la Bienal de Arte Público de Abu Dabi, que se celebrará en la capital de los Emiratos Árabes entre el otoño de 2026 y finales del 2027. Su salida del museo barcelonés tampoco está exenta de fricciones. Tras cinco años en la dirección (la primera mujer negra en llegar a la cúpula de una institución cultural en España), Dyangani Ose fue informada el pasado diciembre que el Consorcio del Macba (Generalitat, Ayuntamiento de Barcelona, Ministerio de Cultura y Fundació Macba) había decidido no prorrogar su mandato y que iban a convocar concurso para escoger a la persona que llevará sus riendas los próximos cinco años. Dyangani Ose tenía la oportunidad de volver a presentarse, algo bastante improbable después de la negativa a prorrogarle. La decisión no se hizo pública y la semana pasada era la propia directora la que sorprendía a las instituciones consorciadas al anunciar su nuevo destino. En su mensaje, la directora aseguraba que compatibilizará ambos cargos hasta el verano. Pero para ello el consorcio tendrá que dar el visto bueno. Se reunirá a mediados de febrero.
La salida de Dyangani Ose, que ha hecho correr ríos de tinta, está siendo la comidilla del sector, tanto por la manera en que se ha producido como por el destino elegido, la Bienal de Arte Público de Abu Dabi, que entraría en contradicción con el discurso ideológico que ha defendido siempre. Los Emiratos Árabes atesoran uno de los peores historiales en derechos humanos del mundo, sobre todo en lo que respecta a las mujeres y los trabajadores migrantes.
Pepe Serra estará en el MNAC al menos hasta 2027 y Marko Daniel tendrá contrato indefinido en la Fundació Miró
En los próximos meses habrá también cambios en La Virreina Centre de la Imatge, cuyo director, el escritor e historiador Valentín Roma (Ripollet, 1970) dejará el centro de la Rambla después de prácticamente una década y superar dos concursos, el último, improrrogable, en el 2021. Durante este tiempo ha convertido el espacio municipal en uno de los focos artísticos más activos y estimulantes de la ciudad, con exposiciones pioneras que después han realizado giras internacionales. Su propuesta, por su poder de atracción y de sorpresa, sería el equivalente actual al papel que ejerció la Tàpies en los noventa bajo el mandato de Borja-Villel. Muchos lo ven como la gran esperanza blanca para relanzar algunos de los museos cuyas direcciones quedan vacantes.
El escritor, historiador y comisario Valentín Roma dejará la dirección de La Virreina Centre de la Imatge en mayo
Mucho más tranquilos han sido los cambios de maletas en instituciones como Foto Colectania, donde la italiana Elisa Medde recogía el testigo meses atrás de manos de Pepe Font de Mora, que ostentaba el cargo desde su apertura en el 2002. Y después de un complicado proceso, este mismo mes se ha resuelto el relevo de Carles Vicente al frente del Museo Etnológico y de Culturas del Mundo, cuyas dos sedes (la de Montjuïc y la de la calle Montcada) estarán capitaneadas por la historiadora y antropóloga Isabel Graupera. Aunque de facto será la directora, el cargo para el que ha sido escogida es el de jefa de departamento, es decir, con un sueldo inferior al de otros directores del Icub.
En el último año han aparecido caras nuevas también en el Museu d’Arqueologia de Catalunya (Mònica Borrell), el Arqueològic de Tarragona (Elena Juncosa), el de la Ciència i la Tècnica de Terrassa (Albert Tulleuda), el Bòlit de Girona (Oriol Fontdevila), los museos de Sitges (Txema Romero) o Fabra i Coats (Claudia Elies).
De momento, no hay cambios a la vista en el MNAC, donde Pepe Serra, su director desde 2012, ha sido renovado hasta el 2027 y contractualmente nada impide que se le prolongue al menos hasta 2029, fecha en la que está prevista su ampliación en el Palacio Victòria Eugènia. Y aún más sorprendente, por su longevidad, es el caso de Marko Daniel en la Fundació Miró, que acaba de renovar su tercer mandato (llegó al cargo en 2018) y pasados tres años seguirá, en principio, con carácter indefinido. Su predecesora, Rosa Maria Malet, se mantuvo 37 años


