Cultura

Lina Makoul confiesa que se

Concierto Act for Palestine

La triunfadora de 'La Voz' de Israel narra su determinación inquebrantable de reivindicar sus raíces palestinas a pesar de las limitaciones establecidas.

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Lina Makoul, este miércoles en el Palau Sant Jordi, donde actuará el jueves en el concierto Act for Palestine

Lina Makoul se encuentra este miércoles en el Palau Sant Jordi, recinto donde realizará su presentación el jueves dentro de Act for Palestine.

ANA JIMENEZ

El programa Waze funciona para guiarse durante los trayectos viales, y al seleccionar el árabe como lengua es posible oír la voz de Lina Makoul, la intérprete palestina que durante 2013 resultó ser la mujer árabe inicial en triunfar en la versión de La Voz en Israel. En dicha nación es donde Makoul habita desde su infancia con sus progenitores, palestinos procedentes de las cercanías de Acre. Aunque nació en Estados Unidos y cuenta con esa ciudadanía, sus padres optaron por volver a su tierra con el fin de que creciera como palestina, una determinación que ha definido su carácter tanto artístico como personal.

“Durante años, sobre todo cuando comencé a cantar, se lo eché en cara: ‘¿Por qué os marchásteis de Estados Unidos? Ahora sería una superestrella y nadie me preguntaría por Palestina o Israel, sólo se preocuparían por mi voz”, le comentaba Lina a sus padres, una perspectiva que se transformó al percatarse de que su situación representaba solamente una anomalía. “Cuando gané La Voz pensé que podría cambiar la forma en que los israelíes ven a los palestinos, me costó años asumir que estaba siendo utilizada como una herramienta de propaganda, y me sentí culpable por ello” narra desde el Palau Sant Jordi, sitio en el que este miércoles efectúa los ensayos de audio destinados al recital Act For Palestine que tendrá lugar el jueves.

En aquel periodo, con 19 años recién cumplidos, Makoul se sentía muy absorta en su profesión para encarar los hechos que vivía a diario y que le demandaban una atención constante. “Debía ser cuidadosa sobre los símbolos que llevaba en el escenario, quién venía a verme o quién pagaba mis espectáculos, y no podía hablar de ello porque me arruinarían la carrera”, admite respecto a un tiempo en el que intervino abriendo las funciones de Queen y Adam Lambert o Will Smith. “La gente de mi alrededor, israelíes, sabían lo que pensaba y hablábamos de política, pero nunca te sentías a salvo de los ataques, y cuando eres joven sólo quieres estar bien con los demás”.

El momento decisivo se produjo con los enfrentamientos de Sheikh Jarrah en 2021, cuando la población palestina de Jerusalén protestó ante el desalojo de seis familias de sus hogares, dejando un saldo de 15 fallecidos en las disputas urbanas y cerca de 300 en los sucesos ocurridos en Cisjordania y Gaza. “No me pude callar, dije lo que pensaba por las redes, sin censura, y los medios israelíes se me echaron encima”. Incluso recibió agresiones de personas a las que ella tenía por amistades, “me llamaban mentirosa, me decían que me marchara”. No obstante, Makoul evitó responder y no retrocedió en su postura. “He conocido a los israelíes como personas antes que como ocupantes, y mis padres me enseñaron que mi corazón debe moverse por la esperanza, no por el odio y la rabia”.

Un aspecto adicional que asimiló de sus progenitores fue la protección de su nacionalidad, por lo cual se esfuerza en ser identificada como palestina, no israelí o estadounidense. “Durante dos años entré cada día en mi Wikipedia para corregir mi nacionalidad, decía que era israelí en lugar de palestina. Y durante dos años, cada día, alguien entró para poner de nuevo que era israelí. Al final me bloquearon y desistí” detalla. 

Este conflicto se relaciona con su empeño en ser reconocida como palestina, en lugar de árabe cristiana, “es una forma de eliminar la identidad palestina, la referencia al cristianismo es sólo para mostrar que el problema es religioso, entre judíos y musulmanes y no entre ocupantes y ocupados. Mis padres son palestinos, y su religión cristiana, tal vez mucha gente no sepa que el cristianismo nació en Palestina, Jesucristo nació en Nazareth, un territorio ocupado hoy en día. Lo más normal para un cristiano es ser palestino”.

Su reivindicación de la Palestina anterior a la contienda de 1948 motivó la anulación del recital previsto en Haifa para el 2025 al comunicar que se realizaría en Palestina. En este combate posee escasos aliados en Israel, “el sionismo ha hecho un gran trabajo de programación mental, no es un movimiento religioso o defensivo, se basa en mantener a su gente en su tierra, porque si abrieran los ojos a lo que sucede no serían capaces de seguir en esta tierra”, explica. “Entenderían que viven en la casa de otra persona, y eso es algo difícil de asumir para gente que lleva muchas generaciones viviendo en el mismo lugar. La Nakba sucedió hace 80 años ya, entiendo lo difícil que resulta para ellos comprenderlo. Y también lo siento por ellos, porque nunca se sentirán seguros en ningún lugar mientras no acepten que lo que está sucediendo debe detenerse. No pueden dedicarse a matar personas sólo para sentirse seguros”.

Con el objetivo de relatar el padecimiento de su gente, Makoul dio a conocer On mute, una melodía que omite el lenguaje para no enfrentar dificultades en Israel. “Me ordenaron que no dijera nada por mi propia seguridad y la de mi familia, es una manera de censurar a los artistas palestinos. Pero no quería darles el placer de tenerme asustada”. Su compañero le sugirió la respuesta: The great gig in the sky de Pink Floyd, una obra de The Wall que carece de voz, permitiendo que la sonoridad lo manifieste todo. “Me imaginé encerrada en una caja de cristal en mitad del mar, observada por mucha gente, y pidiéndoles ayuda para no morir ahogada”.

Una de sus mayores influencias creativas es Rosalía, de quien tuvo noticias mientras prestaba servicios para Sony, en el 2017, cuando se encontraba sumida en incertidumbres sobre su porvenir. “Me recomendaron que escuchara el nuevo disco de una artista que acababan de fichar, y ese disco era ‘El mal querer’”, rememora. “Ella fue la primera artista que expresaba todas sus personalidades de manera genuina a través de la música, su aspecto y su forma de comportarse. No intentaba obedecer a los ideales occidentales, no era brillante, no era Taylor Swift”, señala. “Su música no era plana, el álbum tenía un tema, era muy complejo pero tenía la misma estructura que el pop. Entendí que podía mantener la estructura pop, pero profundizar a la vez. Fue entonces cuando decidí que iba a escribir y componer mi música, y hacerlo todo yo misma. Le debo mucho a Rosalía, a su lealtad a su arte y a sí misma”.

Sortear las líneas rojas es una constante en la cotidianidad de Makoul, quien esquiva el conflicto con Israel con el propósito de permanecer en su hogar, en Acre. “Voy siempre que puedo, pero mentiría si digo que me siento segura, nunca vuelo desde Israel, lo hago a través de Jordania. Quiero poder ir a casa, dormir en mi cama y estar con mi gente” lo admite, si bien manifiesta que ella misma posee sus propios límites: “Necesito mantener mi corazón limpio, es la única forma de pensar correctamente y expresarme de forma responsable. Los ocupantes quieren que nos movamos por miedo y el odio, pero no permitiré que nadie me haga esto, ni a mí ni a mi pueblo”.  

Sergio Lozano Torres

Sergio Lozano Torres

Periodista

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