La brasileña 'Manas' aborda con sutileza el abuso infantil en el seno de una familia del Amazonas

Estreno

La obra de la directora Marianna Brennand está en la carrera por el Goya a la mejor película iberoamericana

Una imagen de la película brasileña 'Manas'

Una imagen de la película brasileña 'Manas' 

Silencio Cinema

En la inmensidad fluvial de la desembocadura del Amazonas, Marcielle, de trece años, empieza a ser consciente de lo que sucede a su alrededor: empezando por el círculo más íntimo, el de la familia, y continuando por la pequeña comunidad en la que se enmarca su hogar, una pequeña cabaña suspendida sobre el río. La presencia del Estado se limita apenas a expender los documentos, pero la policía brasileña no puede hacer mucho contra los abusos que sufren las niñas, tanto en casa como a bordo de las barcazas de transporte que cruzan el horizonte y a las que ellas se acercan, inocentes, para satisfacer los caprichos de los marineros a cambio de algo de dinero y baratijas.

Ese el contexto al que se ha acercado la directora Marianna Brennand en Manas, una película en la que el agua y la selva amazónica ejercen una atracción hipnótica sobre la mirada del espectador y en la que la única banda sonora son los ruidos que emanan de esa naturaleza exuberante y amenazadora.

Esta obra es una de las que compiten en los Goya, en la categoría de mejor película iberoamericana. Por eso sus productores han hecho coincidir el estreno en España, este viernes, con la gala de los premios, que se celebra el sábado en Barcelona. Y por eso, hace unos días, Manas se presentó ante la prensa y algunos miembros de la Academia de Cine en un pase en Madrid.

En aquel encuentro, al que no pudo asistir la directora por encontrarse enferma, Carolina Benevides, coproductora de Manas junto a la propia Brennand, explicó que desde el primer momento decidieron tratar la violencia de forma elíptica, para no ahuyentar de antemano a los espectadores.

Es un proyecto que se remonta diez años atrás y que ha recibido el apoyo de productores comprometidos como Sean Penn, dijo Benevides tras la proyección de Manas, que se rodó con un pequeño equipo en el que tanto ella como la directora quisieron que siempre hubiera una mitad de mujeres y una mitad de personal local. Las actrices no conocían el guion, recordó, y cada día recibían instrucciones sobre qué escena debían interpretar.

Y aunque no lo parezca, señaló la productora, todos los espacios fueron creados especialmente para la película por su equipo de arte, desde la casa sobre el río hasta la escuela o la tienda del pueblo, pasando por la oficina ambulante de la policía. Su intención era reproducir la opresión del ambiente, y pronto se dieron cuenta de que llegarían a más mujeres si optaban por el lenguaje de la ficción y renunciaban a hacer un documental.

“Todo empezó cuando me encontré con informaciones sobre situaciones de abuso y explotación sexual en las barcazas del río Tajapuru, en la isla de Marajó. Me conmovieron profundamente la vulnerabilidad y la impotencia de los niños y adolescentes que sufrían esas violencias, y eso me llevó a investigar el tema”, explica la directora en una nota, en la que añade que su deseo era arrojar luz sobre la cuestión. “Me topé con una cuestión ética muy seria: mi conciencia de docuentalista me impidió seguir por el camino del documental, porque me resultaba inaceptable poner frente a la cámara a niños y mujeres que habían sufrido situaciones tan desgarradoras”, argumenta.

Así fue como Marianna Brennand (Brasilia, 1980) decidió hacer su primer largometraje de ficción después de una trayectoria como directora de documentales. En Manas han participado actrices noveles que se acercaron al proyecto casi por casualidad, como es el caso de Jamilli Correa, la protagonista, junto a otros profesionales de larga experiencia, como Fátima Macedo, que interpreta a la madre, una mujer marcada por el dolor y el silencio; Rômulo Braga, el padre, de ambivalente personalidad, y Dira Paes, que encarna a la policía que trata de salvar a la niña, todos ellos actores ya consagrados en Brasil.

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