Nadie está exento de sufrir problemas de salud mental. Amasar las fortunas que se reparten en los deportes mediáticos o alcanzar la gloria deportiva tampoco te exime. Ni siquiera se libra Carolina Marín, una deportista que en su carrera ha demostrado su capacidad de superación y su resiliencia ante la adversidad. La onubense, una leyenda del bádminton, ha anunciado este sábado que se aparta de las redes sociales un tiempo para “encontrar la felicidad” tras un último mes de “estrés al máximo” y un “nivel de ansiedad muy alto”.
“He colapsado. Va siendo hora de pensar en una misma. No estoy en mi mejor momento. Quiero ser feliz y para eso debo encontrar la felicidad en muchas cosas”, se ha sincerado en un vídeo colgado en las redes la de Huelva, de 32 años, que aún se está recuperando de la dolorosa lesión de rodilla, tanto física como mental, sufrida en las semifinales de los Juegos de París, cuando estaba a 11 puntos de repetir medalla olímpica tras su oro en Río 2016.
Marín, tres veces campeona del mundo y siete de Europa, además de haber sido número uno del mundo, ha tenido tres lesiones graves de rodilla. La primera en la pierna derecha, sufrida el 27 de enero del 2019 en la final del Masters de Indonesia, la tuvo siete meses de baja y necesitó ayuda de dos psicólogos. Más complicada fue la rotura del ligamento cruzado en la rodilla izquierda, también con los dos meniscos rotos, padecida el 28 de mayo del 2021, a dos meses de defender su título olímpico en Tokio. Tampoco pudo disputar después el Mundial en Huelva, en diciembre del 2021.
“Va siendo hora de pensar en una misma. No estoy en mi mejor momento”
Pero, sin duda, el 4 de agosto del 2024 es una fecha que no olvidará. La española salió llorando de la pista parisina en los Juegos Olímpicos tras abandonar ante la china He Bingjao. De nuevo se había fracturado los ligamentos y los meniscos, esta vez de la rodilla derecha. Casi un año y medio después de aquel fatídico día, la española se contenta con “acabar un entrenamiento” tras llegar a pensar que “no volvería a coger una raqueta de bádminton”.
La onubense, aún lejos de competir, ha tomado ahora una decisión que ya comenzó a anticipar con una “reflexión” en otro vídeo publicado en las redes sociales. “Este mes siento que mi cuerpo solo me pide azúcar. Lo he pasado mal, no me siento a gusto conmigo misma, no me siento a gusto con mi cuerpo. Me veo muy diferente a cuando entrenaba ocho horas diarias. Ahora ni mi cuerpo me permite entrenar tanto ni tampoco quiero”, reconoció el 11 de diciembre la española, a la que le “costaba dormir por la adrenalina”.
La deportista, galardonada con el premio Princesa de Asturias en el 2024, agradeció el apoyo recibido antes de dejar momentáneamente las redes para refugiarse con su familia en Navidad. Hasta su último anuncio, la onubense había señalado varias veces que el Europeo de abril en Huelva, en el pabellón que lleva su nombre, era su “ilusión aunque no una obsesión”, “una de las razones” que la animó a no retirarse.
“Nos veremos en unos días con más fuerzas”, aseguró para concluir su mensaje en las redes Carolina Marín.

