Las Claves
- La Škoda Titan Desert Morocco es una exigente carrera de ciclismo de montaña que recorre el desierto y las montañas del Atlas.
- El ciclista andorrano Ramón Aranda superó los quince mil kilómetros recorridos tras participar en treinta ediciones de las Titan World Series.
- La competición destaca por su ambiente de convivencia en haimas donde ciclistas profesionales y aficionados comparten experiencias como verdaderos Titanes.
Existen escasos desafíos que resulten tan abrumadores como la Škoda Titan Desert Morocco. Una verdadera hazaña: una competición de ciclismo de montaña de seis jornadas a través del desierto que evalúa la capacidad de navegación, el aguante físico y el temple psicológico de cada corredor.
No representa un objetivo inalcanzable. Todo individuo que cuente con la instrucción y capacitación adecuadas puede realizarla. Además, constituye una vivencia fascinante, con un índice de reincidencia que sobrepasa el 50%: por encima de la mitad de quienes la experimentan deciden volver a hacerlo.
No obstante, al referirnos a veteranos y expertos conocedores de la cita, ninguno iguala a Ramón Aranda. El ciclista de Andorra pasó a ser hace escasos días el primer individuo en sobrepasar los 15.000 kilómetros totales sumados a lo largo de sus intervenciones en competiciones de Titan World Series (30), abarcando cada una de las citas celebradas en Marruecos (20).
Esta hazaña refleja diversos aspectos, la dedicación de un entusiasta de las bicicletas hacia un encuentro que ya integra su propia esencia, la fortaleza psicológica y corporal del mismo Aranda y, lógicamente, una competición que cautiva profundamente a quienes deciden disputarla.
La Škoda Titan Desert Morocco representa una experiencia singular en diversos aspectos. Su exclusividad reside en el entorno donde se desarrolla: el desierto de Marruecos y las montañas del Atlas. Experimentar tales disparidades, como cruzar bosques de palmeras, circular sobre los médanos, ascender por macizos montañosos, recorrer largas distancias en llanuras o vadear cauces fluviales, constituye uno de los principales atractivos que brinda la competición.
Su campamento también resulta distintivo. Haimas que emulan la existencia nómada de los bereberes de la región. En su interior se desarrolla ‘la otra Titan’, definida por la vida compartida, la camaradería y las historias. Un elemento inseparable de la Škoda Titan Desert Morocco. De este modo, todos los ciclistas, tanto amateurs como profesionales, habitan el mismo entorno. Todos ellos hermanados por el hecho de ser Titanes.
Ramón Aranda, en su 30ª participación en pruebas Titan World Series
Debido a que esta competencia es inigualable. Un desafío que ha contado con la participación de más de 6.000 corredores distintos. Todos ellos poseedores de sus relatos particulares, contextos y metas. Ningún individuo ha recorrido tal distancia ni sumado tantos años como Ramón Aranda, motivo por el cual se le considera un mito. No obstante, todo aquel que atraviese los arenales, las cumbres, los vivacs y la vivencia de la Škoda Titan Desert en Marruecos es digno, como mínimo, de la distinción de Titan.
