Llueve sobre mojado en Vallecas. Tras la suspensión del Rayo-Oviedo del sábado, tres horas antes del inicio del partido, por el mal estado del césped del estadio de Vallecas, ahora llega el traslado del Rayo-Atlético de este domingo (16.15 h) al estadio de Butarque, el recinto de juego del Leganés, de Segunda División.
Una medida decretada de nuevo por La Liga porque el césped de Vallecas “no reúne todavía las garantías necesarias para la celebración del encuentro en condiciones de seguridad”.
Movilización de la afición
Las peñas del Rayo llaman a dejar vacías las gradas de Butarque
Ante el anuncio de La Liga de cambio de estadio, comunicado el jueves por la noche, la afición del Rayo Vallecano ha iniciado movilizaciones de protesta contra la medida y contra la directiva del club que preside Raúl Martín Presa.
El cambio de escenario supondrá pasar de un estadio con aforo para 14.708 espectadores a otro (el del Leganés) con capacidad para 12.454 aficionados. De modo que sólo los abonados del Rayo Vallecano podrían ir a ver el partido mediante la retirada previa de su entrada.
Aun así, las peñas del Rayo han iniciado una campaña en redes sociales para que las entradas no se recojan y las gradas de Butarque queden desiertas, en señal de protesta por la gestión del presidente Martín Presa.
Según las peñas, si la afición rayista acude a Leganés a apoyar a su equipo se crearía “un mal precedente cuando la propiedad del club está pensando llevarse el estadio de su actual ubicación”.
