Las Claves
- El Barcelona enfrentó dificultades iniciales debido al nerviosismo y la urgencia por anotar goles para asegurar su clasificación directa.
- Los ajustes tácticos en el segundo tiempo
Un encuentro que parecía sencillo para el Barcelona pero que al concluir el primer tiempo obligó a realizar ajustes para garantizar el éxito. De este modo sucedió, y ciertamente la evolución en el estilo del Barcelona resultó ser más conceptual que técnica. Gracias a esto se obtuvo no únicamente el triunfo, sino también un marcador abultado.
El nerviosismo dificultó el desempeño del Barcelona. Los culés regresaron al césped con su habitual energía, aunque con un detalle que definiría el rumbo del primer tiempo. Dicho factor consistía en que los futbolistas blaugrana priorizaban el triunfo por encima del desarrollo del encuentro. Parecía que el ansia por anotar representaba el único camino hacia el éxito. Olvidaron que ganar suele ser consecuencia de un desempeño sólido, siendo este el método más eficaz para crear oportunidades nítidas. Existían motivos claros para que los integrantes del equipo anfitrión se vieran atrapados en esa lógica. Dependiendo de otros marcadores, imponerse no bastaba para asegurar un puesto entre los ocho mejores, pues quizás requerían una diferencia de goles mayor. En consecuencia, la elaboración pasó a un segundo plano mientras que la anotación se convirtió en la urgencia absoluta.
Es probable que aquello se discutiera en el vestuario, pues en el segundo periodo la situación se enderezó. Los daneses pagaron el cansancio y el movimiento del esférico de los blaugrana progresó de manera clara. Se ejerció una presión adelantada para atacar velozmente, permitiendo que la pelota fluyera con mayor dinamismo alternando envíos en diagonal, verticales y laterales, en lugar de esa transición siempre horizontal que hacía que el fútbol blaugrana se pareciera al de un conjunto de balonmano. La zaga de cinco futbolistas que intercambiaban su ubicación, ya fuese en la retaguardia o en la zona media según hiciera falta, había sido suficiente para detener a una escuadra ofensiva del calibre del Barcelona. En un fútbol sumamente complejo donde cada aspecto se analiza y la formación técnica, física y psicológica busca la perfección, o se consiguen crear imprevistos escapando de lo habitual o resulta arduo derrotar incluso a contrincantes de menor categoría.
Raphinha, este miércoles
Este hecho resaltó la valía excepcional de Pedri. Puesto que cada acción de ayer de los futbolistas del Barcelona durante el segundo periodo termina siendo un beneficio extra que obtienen al contar con Pedri. La participación del canario es siempre magnífica cuando actúa, pero, por Dios, qué vacío se siente cuando se ausenta.

