El Juez Disciplinario único de la Real Federación Española de Fútbol ha desestimado el recurso presentado por el FC Barcelona femenino tras la expulsión en semifinales de su jugadora Kika Nazareth, que por lo tanto no podrá jugar la final de este sábado ante el Real Madrid (19h).
El club catalán presentó una prueba videográfica en descargo de su jugadora, que fue expulsada por la árbitra madrileña Elisabeth Calvo en el tiempo añadido del primer tiempo del encuentro ante el Athletic Club. Una de las acciones más polémicas del partido.
Kika Nazareth y Naia Landaluce pugnaban por un balón cuando la portuguesa extendió su brazo y le propinó un codazo en el salto. Una acción que bien podría haber sido castigada con una cartulina amarilla dada la naturaleza de la falta, pero a instancias de las jugadoras del Athletic Club, su técnico solicitó la revisión de la jugada.
La colegiada tardó más de dos minutos en tomar una decisión después de ver la acción desde todos los ángulos posibles. En todos parecía claro que no había intención de agredir ni uso de fuerza desmedida por parte de la futbolista blaugrana, pero no lo consideró así Elisabeth Calvo, que castigó el codazo con una roja directa que además de dejar con diez al Barcelona durante toda la segunda parte, impedía a la portuguesa disputar la final.
La final la dirigirá la gallega Eugenia Gil Soriano
El FC Barcelona presentó recurso, manteniendo que Kika no debió ser expulsada, sin embargo, analizado el recurso, el Juez Disciplinario ha decidido “mantener los efectos disciplinarios de la tarjeta roja mostrada en el minuto 45+4 a la jugadora Francisca 'Kika' Ramos Ribeiro Nazareth de Sousa, imponiéndose la sanción de un encuentro de suspensión con arreglo al artículo 130.1 del Código Disciplinario de la RFEF, con la multa accesoria correspondiente”.
La final se jugará este sábado en Castellón y será dirigida por la colegiada extremeña Eugenia Gil Soriano, perteneciente al Comité Gallego.

