Arda Güler es con Arbeloa lo que no logró ser con Xabi Alonso

Real Madrid

El centrocampista, que salió del equipo del técnico vasco cuando este se jugaba el cargo, recupera los galones con el nuevo entrenador y está siendo el motor del Real Madrid

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Arda Güler persigue a Gerard Moreno en un momento del partido entre el Real Madrid y el Villarreal 

Kai Forsterling / EFE

Si hay un futbolista que representaba más que nadie lo que Xabi Alonso quería para su Real Madrid, ese era Arda Güler. “Es una mezcla de Özil y Guti. Puede ayudar a la construcción desde atrás y puede estar arriba. Ese talento no se enseña”, dijo el técnico vasco en septiembre, cuando le tocó proteger al turco de algún desliz, habitual en un futbolista que es un fervor en Turquía pero que, a sus 20 años, aún vive preso de la irregularidad. Una circunstancia que no toleró Carlo Ancelotti, un padre exigente para un Güler de relleno, apadrinado por Luka Modric, pero relegado a la suplencia eterna.

Desde su llegada en el Mundial de Clubs en junio, el Madrid era Güler y diez más. Lo sacó del extremo y lo situó de interior. Para el juego de Alonso, Güler era la manija, aunque la cuerda podía romperse en cualquier momento: “Jugando se mejora, hay que darle equilibrio a su juego, tiene que mejorar”, anunció en julio Alonso. En diciembre, cuando el vestuario alzó la bandera de la revolución y el técnico modificó su estilo, Güler fue el sacrificado: suplente ante el City y Betis, también ante Atlético y Barça en la Supercopa. 

“El jugamos mejor con él”, que soltaba Alonso en cada conferencia pasó a un segundo plano. Cuando renuncias a tus principios acabas abriendo la puerta de salida.

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Nada más aterrizar Arbeloa, Güler retomó los mandos. Salió en la foto de la debacle de Albacete, pero eso no le afectó. Decisivo ante el Levante (fabricó ambos goles), dinámico ante el Mónaco (otra asistencia) e implicado incluso defensivamente ante el Villarreal, lo que le valió los elogios de Arbeloa. Con la experiencia de los meses con Alonso (“gracias, Xabi, por creer y confiar en mí desde el primer día. Cada conversación, detalle y exigencia me ayudó a convertirme en un mejor jugador”, comentó en la despedida del técnico anterior) y la apuesta menos encorsetado en lo táctico de Arbeloa, Güler puede llegar a ser lo que ya es en Turquía, un jugador imprescindible, total y un icono de masas. 

Tiempo al tiempo. Ancelotti, Alonso y también Modric saben bien que la clave estará en su madurez.

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