Álvaro Arbeloa se prepara para la visita de una Real Sociedad invicta desde la llegada de Pellegrino Matarazzo con la necesidad de despejar las dudas en el juego y dejar atrás los bochornos de la eliminación copera ante el Albacete y la derrota ante el Benfica de Mourinho que los dejó fuera de los ocho mejores en la Champions. Y lo hará con Kylian Mbappé, ya recuperado de sus problemas en la rodilla izquierda. El delantero francés trabajó al margen miércoles y jueves, pero este viernes se unió al grupo y el entrenador blanco confirmó que estará disponible para medirse a la Real.
El conjunto txuriurdin ha vuelto a la vida desde que Matarazzo tomó las riendas del equipo. Invicto en Liga, donde solo ha cedido dos empates ante Atlético y Athletic, y con ventaja en la ida de las semifinales de Copa gracias al gol de Turrientes en San Mamés. Arbeloa destacó “lo bien que lo están haciendo desde que llegó su entrenador, jugando contra Barcelona o Atlético, no contra cualquiera”. “Somos conscientes de que nos tocará dar nuestro mejor nivel”, sentenció.
Mbappé está disponible
El técnico madridista cumple un mes al frente del Real Madrid. Un mes en el que ha sido cuestionado por su fútbol y en el que los rumores sobre la tensión en el vestuario han estado muy presentes. Unas críticas que no sorprenden a Arbeloa: “Soy nuevo en esta silla, pero no en el Real Madrid, así que pocas cosas me sorprenden”.
Las imágenes de la plantilla cenando junta para hacer piña, sin ningún miembro del cuerpo técnico, fueron portada en todos los medios, pero Arbeloa no lo interpretó como una muestra de división, sino todo lo contrario: “A mí me gusta verles unidos. Es una de las cosas que más les he insistido desde que he llegado aquí. Verles cenar juntos es algo que me hace muy feliz y estoy encantado de que cenen todas las veces que quieran. Yo las echo mucho de menos de cuando era jugador”, reconoció.
Arbeloa aprovechó la previa de la Real Sociedad para mostrar su carácter dialogante con los jugadores. “Me gusta hablar individualmente con ellos, lo hago cada semana. Tengo un sofá gris maravilloso donde nos sentamos. Me gusta saber lo que piensan”, explicó. “Es mi forma de trabajar, como entiendo mi puesto. Cuando era jugador también me gustaba tener esta relación con mi entrenador y ahora que me toca a mí estar en esta silla, intento hacerlo”, confesó Arbeloa. “Estoy centrado en tener una buena relación con mis jugadores y, cuanto más cercana, mejor”, aseguró y añadió: “Eso es lo que realmente me importa, más que las filtraciones interesadas que pueda haber”.

