En esta imagen no se intuye, aparentemente, lo que vendría meses después. Juan Carlos Ferrero y Carlos Alcaraz, quienes mantenían una relación de éxito entre entrenador y tenista desde 2019, rompieron sus lazos en diciembre y, desde entonces, los mensajes velados sorprenden incluso a los que más cerca estuvieron de ellos. El último, el del entrenador valenciano, quien ha dejado de seguir en sus redes sociales (como si fuera un amor roto) al vigente campeón del Open de Australia.
El origen del conflicto viene de lejos, de hace tres temporadas, cuando Alcaraz, después precisamente de Australia, siguió la temporada con una gira por Sudamérica que lo lleva a jugar los torneos de Río de Janeiro y de Buenos Aires. En aquel momento, hubo tiranteces entre el entrenador, que prefería no acudir, y el entorno del tenista, que entendía que Ferrero debía estar presente siempre en los torneos que jugase Alcaraz.
Otro de los puntos de desencuentro fue el cambio de lugar de entrenamiento de Alcaraz, que quería dejar Villena, en Alicante, a unos 100 kilómetros de Murcia, donde Ferrero tiene su academia, para instalarse en su localidad y estar junto a su familia y amigos. “Fue algo interno, una decisión nuestra. En un equipo tan profesional y tan unido como el que tenemos, no se toma ninguna decisión sin ponerla sobre la mesa y hablarla entre todos. Así que fue algo que tratamos de manera interna y lo hicimos así, de forma conjunta y natural”, dijo Alcaraz justo antes de disputar el Open de Australia. Ferrero también habló de temas “internos”.
El último punto es económico. Ambas partes estaban renegociando el contrato. Ferrero cobraba un fijo menor y una prima más alta por premios, a diferencia de otros entrenadores. En este caso, se quiso llegar a otro acuerdo con tal de que esos variables fueron inferiores debido a la exitosa carrera que todavía le queda por delante a Alcaraz, el tenista más joven de la historia en completar el Grand Slam y con capacidad, dicho por algunos ex tenistas, de ocupar los lugares que dejaron Federer, Nadal o ahora mismo Djokovic.
Esas desavenencias, que tensaron la cuerda, llevaron a la entrada de Samuel López en el cuerpo técnico, quien ya estuvo al lado de Alcaraz en la pasada temporada, y ahora es la cara visible que está a su lado en las victorias. En Australia, mientras Ferrero hablaba de Alcaraz y de su despedida sorpresiva en las radios de máxima audiencia (Cadena SER o Cope), Alcaraz ensalzó la figura de su nuevo entrenador en todas sus intervenciones.
El último de los pasos llegó este mismo miércoles. Un detalle que dice mucho. Ferrero ha dejado de seguir a Alcaraz en las redes sociales, en Instagram. Lo mismo que una relación. “Se me rompió el corazón”, añadió Ferrero recientemente en sus varias entrevistas.


