El nuevo consejo de administración de Talgo ha celebrado este miércoles su primera reunión tras ser aprobado por la junta de accionistas y entre sus primeras decisiones han estado la de cesar al hasta ahora consejero delegado, Gonzalo de Urquijo; el nombramiento de Rafael Sterling como director general; y la designación de Álava como destino de su sede social, como ya lo fue en el 1942 año de creación de la compañía.
Este traslado de la sede última era una de las premisas que había exigido el consorcio vasco formado por Sidenor, el Gobierno vasco y las fundaciones de las principales cajas vascas,Vital y Kutxa, en las negociaciones para hacerse con el 29,7% del accionariado en manos del fondo de inversión Trilantic.
Entre los miembros que han tomado la decisión ya están José Antonio Jainaga, presidente de Sidenor y representante de la compañía, y Maite Echarri, como representante del consocio vasco. También se unirá, en breve, Juan Antonio Sánchez Corchero, en representación de la SEPI.
De momento, han salido María José Zueco y Mario Álvarez. De esta forma, el consejo de administración ha quedado conformado por Carlos Palacio Oriol como presidente, José Antonio Jainaga, Maite Echarri, Antonio Oporto del Olmo, Marisa Poncela García y Gonzalo Urquijo, quién no se desengancha de la compañía pese a haber sido destituido como consejero delegado. Le sustituye Rafael Sterling, pero en un grado demando diferente, porque ejercerá como director general.
El nuevo director general tendrá como uno de los objetivos más inminentes ser capaz de mantener la estructura financiera para responder a la los requisitos que han reclamado un sindicato de bancos formado, entre otros, por Caixabank, BBVA, Kutxabank e ICO, que han refinanciado 770 millones, con la participación de CESCE, que ha aportado instrumentos de cobertura por importe de hasta 765 millones.
