Historias de éxito

Mònica Martínez, en su labor como arquitecta, describe la estética natural.

MATZ

Una investigación sobre la manera en que la planificación arquitectónica trasciende lo exterior, promoviendo el equilibrio anímico y corporal.

Mònica Martínez, arquitecta fundadora de MATZ

Mònica Martínez, arquitecta fundadora de MATZ

Al iniciar la edificación o renovación de una vivienda o espacio laboral, es habitual visualizar su apariencia estética, aunque raramente se reflexiona sobre un aspecto esencial: constituirá el medio que nos acogerá diariamente, la atmósfera que inhalaremos, la profundidad de nuestro sueño y la iluminación que afectará nuestro ciclo biológico. Según Mònica Martínez, creadora de la firma de arquitectura MATZ, dicha premisa representa el auténtico origen de una residencia. Comprender que la morada funciona como un sistema vivo que se relaciona con nosotros en los ámbitos corporal, anímico y mental.

Inclinación hacia los espacios internos “naturales”

Durante el último tiempo, comenta, ha ganado fuerza una inclinación por los espacios “naturales”: colores sobrios, superficies que replican elementos naturales y vegetación distribuida con intención. Un estilo acogedor que proyecta serenidad, aunque frecuentemente se queda solo en la apariencia. “Nos hemos acostumbrado a espacios que parecen naturales, pero no lo son”, indica Mònica Martínez. “El objetivo no es imitar la naturaleza, sino integrar sus patrones para que el espacio funcione como un entorno vivo y beneficioso para quienes lo habitan”. Dicha distinción, afirma, representa lo que realmente modifica el bienestar que proporciona un hogar.

El equipo de colaboradoras de MATZ
El equipo de colaboradoras de MATZ

El planteamiento de MATZ se fundamenta en una premisa tan sencilla como trascendental: un hogar tiene que funcionar igual que el entorno natural, no limitarse a imitarlo. Lograr dicho funcionamiento requiere integrar saberes técnicos dentro de la concepción estética. Mònica Martínez subraya la existencia de pruebas científicas que demuestran que optimizar las condiciones ambientales (calor, humedad, oxígeno, sonido, iluminación natural, junto con componentes libres de tóxicos y sistemas biocompatibles) favorece el descanso, potencia el enfoque mental y disminuye la tensión. Las regulaciones constructivas intentan normar estos aspectos al tratarse de un tema de sanidad colectiva, por lo cual no tendría que considerarse una exclusividad ni una mera cuestión visual. Según su visión, la arquitectura representa la biología trasladada al día a día. Su objetivo profesional consiste en emplear el rigor científico y la belleza para fomentar la salud; vincularnos con el medio ambiente, incluso en entornos urbanos, ya que transcurre casi toda nuestra jornada en interiores.

Un pavimento con apariencia de madera puede verse acogedor, mas no se comporta igual que la madera.

Mònica Martínez

Fundadora de MATZ

A lo largo de su carrera, ha observado que numerosos usuarios acuden en busca de un estilo visual específico basado en imágenes de plataformas digitales o en decoraciones extranjeras. No obstante, su labor radica en enseñarles que la comodidad no surge de copiar retratos, sino de comprender las condiciones meteorológicas de la zona, la posición del hogar, las rutinas de sus habitantes y la reacción efectiva de los componentes. “Un suelo que imita madera puede parecer cálido, pero no actúa como la madera”, aclara. “Los materiales sintéticos liberan compuestos volátiles que alteran la calidad del aire, mientras que los materiales naturales regulan la humedad, aportan confort sensorial y mejoran la percepción emocional del espacio”.

Dicha enseñanza resulta fundamental en la esencia de MATZ. Según su visión, una vivienda tiene que brindar cobijo y vínculo con el entorno, mediante pasos fluidos entre los dos espacios y asimismo entre las áreas de dinamismo y reposo. Estos elementos han formado parte de la construcción típica de cada región (porches, balcones, patios, galerías) y constituyen herramientas que estamos rescatando actualmente. 

Una vivienda plurifamiliar de obra nueva en Barcelona
Una vivienda plurifamiliar de obra nueva en Barcelona

La selección de los componentes resulta fundamental en esta propuesta. Mònica Martínez rememora situaciones donde algún usuario deseaba emplear cierta clase de roca o madera observada en una publicación, aun cuando no resultaba idónea para el entorno climático, los recursos económicos o la durabilidad ambiental. Guiarlo durante dicha etapa no significa abandonar la aspiración visual, sino identificar el motivo profundo tras esa representación idealizada y elegir opciones que trasciendan lo puramente externo. “Los arquitectos podemos intervenir en el comportamiento de la vivienda, no solo en su apariencia estética. Ese es el punto que marca la diferencia”, sostiene con seguridad. Su labor profesional como arquitecta radica en integrar la estética, la legislación y los costes para transformar anhelos en hechos tangibles. 

Lo importante no es si un hogar aparenta ser natural, sino si logra actuar como un ambiente de bienestar y eficiencia.

Mònica Martínez

Fundadora de MATZ

Seleccionar los componentes apropiados no responde únicamente a la apariencia; se trata de un asunto de bienestar. Un acabado de origen natural tiene la capacidad de captar el exceso de humedad y desprenderla si es escasa, contribuyendo al equilibrio del entorno interno. Un frente exterior correctamente proyectado logra reducir la fuga de calor durante los meses fríos y prevenir el exceso de temperatura en la época estival. Una adecuada circulación de aire natural permite impedir que se concentren sustancias nocivas o emanaciones generadas por tareas cotidianas como la cocina. “Cada decisión tiene un impacto: desde dónde abrimos una ventana hasta el tipo de pintura que usamos. Todo influye en los habitantes y los arquitectos sabemos que es mejor en cada caso”, aclara.

Una vivienda unifamiliar de entramado ligero de madera
Una vivienda unifamiliar de entramado ligero de madera

El porvenir de MATZ se fundamenta en esta perspectiva global: una vivienda no tiene que meramente adoptar una moda; requiere respaldar la existencia cotidiana de sus residentes. Debido a esto, su planteamiento no busca solo ornamentar estancias, sino proyectar ambientes que actúen como prolongaciones del medio natural. Lugares en los que la iluminación, el clima, los componentes, la humedad y la atmósfera interactúen en armonía con nuestros ciclos vitales.

“Cuando alguien me dice que quiere una casa natural, mi objetivo es que entienda que no hablamos de una moda”, resume. “Hablamos de salud, de bienestar y de calidad de vida. Y eso solo se consigue si la casa está diseñada para comportarse como un entorno natural, no solo para parecerlo.”

Lecciones de Vanguardia

Mònica Martínez, fundadora de MATZz

“Que no esperen el momento ideal para emprender, sino que lo hagan desde la ilusión, reduciendo al máximo los gastos y trabajar mucho para lograr que sea sostenible a pesar de las dificultades. La experiencia es un valor esencial en el éxito y solo con tiempo se puede conseguir”.

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