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Ernesto Fernández, especialista en e-learning, sobre los profesores: “Raro es un colegio en el que no afrontan desgracias, y eso les llega sin tener ninguna preparación”

'El sentido de la birra'

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EUROPA PRESS / Europa Press

Nuestro bienestar físico y emocional es esencial, sobre todo sabiendo el mundo cada vez más complicado en el que vivimos. Tal y como ocurre con el resto del cuerpo, el cerebro acaba agotado tras un largo día de actividad, que puede variar tanto en tareas como en interacciones. Tan pronto como nos despistamos, podemos sentir dolor, agotamiento, pulsaciones, ansiedad, nervios y muchas más afectaciones. De cabeza para abajo debemos mantenernos sanos, pero nuestra mente también merece una atención especial.

Esto también se traslada a los casi 7 millones de españoles menores de 16 años, según el Censo Anual de Población de 2024. Uno de los principales focos de estrés físico y mental son los centros educativos, debido a la convivencia con otros compañeros estudiantes y el profesorado. Sin embargo, los docentes también deben gestionar muchas emociones y situaciones límite. Ernesto Fernández, especialista en e-learning, remarcaba en El sentido de la vida que ni siquiera reciben la preparación necesaria para ello.

“¿Cuál es una preocupación mía con los profesores? Me dejaron gestionar un colegio un tiempo por circunstancias de la propiedad. Yo lo primero que hice es contratar a unos psicólogos, porque igual que los psicólogos tienen un problema muy fuerte todos los días de que se enfrentan a dificultades que ven... En un colegio los profesores tienen que tener una atención psicológica, porque es muy duro. Todo lo que tú ves en un colegio, afrontas desde la muerte, raro es un colegio en el que no fallezca un pariente de un niño un día, afrontas la desgracia de las personas, afrontas todo, y eso le llega al profesor”, comentaba.

“Y el profesor no tiene ninguna preparación. Entonces, si tú analizas, no tiene ningún valor lo que nosotros hicimos con un gabinete de psicología, ¿qué es lo que nosotros hicimos con un gabinete de psicología? Pero había problemas reales psicológicos en los profesores. Los profesores de infantil, por ejemplo, pueden tener problemas de tanta relación con un ser humano que no actúa como los seres humanos de tu edad. Entonces, eso es algo que yo tampoco entiendo por qué no hay una atención psicológica a los docentes”, concluía.

Prohibido hundir sueños y esperanzas

En el mismo programa también participó la doctora en Ciencias de la Educación Sonia Díez, quien explicaba lo grave que puede resultar el hecho de “cortar las alas” a los más jóvenes: “En Holanda, por ejemplo, es una gozada porque realmente siendo quien seas tú tienes siempre un camino de éxito. Entonces a lo largo de la escolarización si algo tiene que tener un niño es la oportunidad de tener éxito. O sea, cuando tú dañas la autoestima de un alumno la dañas para siempre. Y si la dañas de manera permanente a lo largo de los 15 años que está escolarizado acabas de hacer algo que debería ser un crimen”.

“Porque una persona a la que tú le cortas las alas y le dices, tú no puedes, no eres capaz, tú no sirves, quizás porque mi scope, mi cuadradito es muy pequeñito y tú eres un redondelito, a una persona que le estás haciendo eso sistemáticamente en un sistema rígido, la estás matando por dentro. Entonces, me gusta del sistema holandés precisamente que tienen esos caminos muy flexibles de acceso a posiciones de continuidad y éxito sin que sean excluidos del sistema”, resaltaba ante la atenta mirada de Ricardo Moya.