Cindy Crawford, la figura legendaria que alteró el universo de la moda, arriba a sus 60 años.
Trayectoria de éxito
Tras pausar su carrera por ser madre.

La supermodelo Cindy Crawford conserva el lunar sobre su labio, el cual se ha transformado en una de sus señas de identidad más distintivas.

Desde bien pequeña Cinthya Ann Crawford quiso ganar su propio dinero después de ver cómo su madre dependía económicamente de su marido y lo pasó mal tras el divorcio. Por eso a los nueve años con su hermana mayor empezó a cuidar bebés en su casa –con la supervisión de su madre– a medio dólar la hora. En los calurosos veranos en el medio oeste estadounidense trabajaba con sus amigos recolectando maíz en los campos cercanos a DeKalb (Illinois), su ciudad natal. También limpiaba las casas de sus vecinos durante tres horas por 15 dólares. Aquella joven hoy cumple seis décadas y acumula una fortuna de más de 400 millones de dólares.
Cindy Crawford empezó su carrera como modelo por casualidad. Un fotógrafo local le hizo unas fotos para un catálogo de moda. Después de ver el resultado y animada por su entorno en 1983 se presentó al concurso de la agencia Elite, lo ganó y con 17 años se instaló en Nueva York. Antes de conseguir suculentos contratos fue rechazada por numerosas marcas porque proyectaba una imagen fresca y algo descarada, tenía demasiadas curvas y sobretodo no gustaba el lunar que tenía en la comisura de la boca. Afortunadamente no se lo quitó, por miedo a la cicatriz, y acabó siendo una de sus señas de identidad.

Al comenzar la década de los noventa apareció una denominación que cambió el sector de la moda: top model, referida a un selecto grupo de profesionales que se transformaron en celebridades. Naomi Campbell, Linda Evangelista, Claudia Schiffer, Helena Christensen, Christy Turlington, Elle McPherson y desde luego Cindy Crawford lideraban las pasarelas, la publicidad, los magacines especializados y cualquier acontecimiento que pretendiera sobresalir. “No me levanto de la cama por menos de 10.000 dólares diarios” representa la cita de Linda Evangelista que se volvió famosa y que refleja la autoridad que ostentaban.

Respecto a Cindy Crawford, aparte de las 1.000 carátulas de publicaciones que logró encabezar, presentó un espacio en la MTV, comercializó grabaciones de gimnasia y formó parte del vídeo musical Freedom , de George Michael. No obstante, el comercial de Pepsi para la SuperBowl de 1992, donde lucía unos pantalones cortos de mezclilla y un top blanco, permanece en la memoria colectiva. A partir de ahí, la maniquí ha repetido el anuncio frecuentemente: de forma cómica con James Corden o recientemente, en 2021 con el fin de obtener donaciones para el centro médico que atendió a su hermano menor, fallecido por leucemia a los cuatro años.

El 21 de diciembre de 1991, en Las Vegas, Crawford (25) contrajo nupcias con Richard Gere (42), quien un año atrás había lanzado Pretty woman . “Era una chica del medio oeste que había visto muchas películas y soñaba con casarme en una boda de cuento de hadas”, según relató ella en su libro autobiográfico Becoming (2015). Sin embargo, el vínculo entre una de las mujeres más bellas del mundo y uno de los varones más atractivos solo duró cuatro años. Tras la ruptura, mantuvo un fugaz romance con el actor,Val Kilmer.
El 29 de mayo de 1998 con 32 años volvió a casarse, pero en una playa de las Bahamas, con su media naranja, Rande Gerber, un exmodelo de 36 años y propietario de negocios relacionados con el ocio, la restauración y la noche. El año pasado con motivo del 27.º aniversario de casados Cindy le dedicó unas palabras a “este hombre increíble! Me siento bendecida de tenerte a mi lado en todos los altibajos que trae la vida. Agradezco su fuerza y su protección”.

El 2 de julio de 1999 nació Presley, que trabaja como modelo y está muy implicado en los problemas de salud mental ya que ha reconocido ser depresivo. El 3 de septiembre del 2001 llegó al mundo Kaia, que es la digna heredera de su madre, con gran parecido físico y ya se ha convertido en uno de los nombres más destacados de la moda.

A principios del siglo XXI, Cindy Crawford aparcó su carrera, que sólo ha retomado puntualmente, para dedicarse a su familia. En el 2004 creo la línea de cuidado de la piel Meaningful Beauty , que le reporta unos beneficios de 100 millones de euros anuales. Y al año siguiente creó una empresa de decoración, con beneficios más discretos.

Pero si en la moda y en los negocios a Cindy Crawford le ha ido bien no ha ocurrido lo mismo en el cine. En 1995, quizás queriendo emular a su entonces marido Richard Gere protagonizó la película Caza legal junto a William Baldwin, que fue un fracaso. Su hija Kaia también ha debutado como actriz, con mejores críticas que su madre, por cierto. Su próximo rodaje es la serie The Shards , un thriller erótico donde comparte reparto con Homer Gere, el hijo mayor de Richard Gere.

