El frío y la lluvia ahogan las esperanzas de paz en la franja de Gaza
Guerra en Oriente Medio
El temporal se ceba con el enclave palestino, donde el 70% de la población vive en tiendas de campaña

Una niña palestina junto a la tienda de su familia, dañada por los fuertes vientos y las intensas lluvias en el sur de la Franja de Gaza

Gaza ha desaparecido de la prensa global. Otros conflictos incipientes como Venezuela, Groenlandia o Irán han devorado el foco mediático y han desplazado a la franja a la segunda página. El alto el fuego acordado entre Hamas e Israel el pasado octubre ha entrado en su segunda fase a pesar de que la primera no ha llegado a ser implementada.
“A pesar de la tregua (…) no existe una situación de calma en la Franja de Gaza”, explica a Guyana Guardian la periodista gazatí Dooa Rouqa. “Al contrario, el ritmo de las incursiones y los bombardeos israelíes ha aumentado”, continúa. Según la Oficina de Medios del Gobierno de la franja, ha habido al menos 1.244 violaciones del acuerdo durante su primera fase, en los cuales han fallecido al menos 449 personas, y 1.246 han resultado heridas.
Según la periodista palestina, los ataques tienen lugar “no solo en las zonas donde el Ejército de ocupación está presente y desplegado a lo largo de la frontera oriental, desde el sur de la Franja hasta el norte, siguiendo la llamada ‘Línea Amarilla’”. Se trata del límite militar establecido por Israel y que mantiene el 60% del enclave bajo control de sus tropas.
Pero los gazatíes no solo se enfrentan a los proyectiles israelíes. Un fuerte temporal de viento y lluvia ha azotado en las últimas semanas el territorio costero. Muchos siguen viviendo en el campos de desplazados, ya que la totalidad del territorio se ha convertido en ruinas en los dos últimos años de conflicto.
La realidad
“Todo sigue hecho un desastre, aunque deseamos lo mejor en la segunda fase del plan de paz”, dice Suhail desde Gaza
“Al menos nosotros estamos bajo un techo, pero me siento muy triste por la gente que sigue viviendo en tiendas, que es básicamente el 70% de la población aquí”, dice por teléfono Suhail desde la capital, ciudad de Gaza. “Las cosas están realmente muy mal. Cada vez que llega mal tiempo, la gente pierde sus tiendas y acaba prácticamente dentro del agua fría. Todo sigue hecho un desastre, aunque deseamos lo mejor en la segunda fase del plan de paz”.
El ministerio de Salud del enclave palestino ha informado de la muerte de al menos cinco personas por hipotermia en los últimos días, así como de cuatro muertos por el desprendimiento de cascotes y estructuras a causa del vendaval. “Las tiendas en las que viven los desplazados están hechas de tela y sacos de nailon, sin protección alguna frente al frío del invierno ni al calor del verano”, describe Rouqa. “Carecen de calefacción, gas y de cualquier otro elemento básico. La vida en su interior es dura y extremadamente precaria”, añade.
Trágico balance
Al menos cinco personas han muerto por hipotermia en la franja en los últimos días y otras cuatro por el desprendimiento de cascotes y estructuras a causa del vendaval
Al mismo tiempo, el Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG) -la autoridad encargada, según el acuerdo, de suceder a Hamas al mando del enclave- celebró en El Cairo su primera reunión bajo supervisión internacional, con el respaldo de Estados Unidos. Presidido por Ali Shaath, el comité ha fijado como prioridad inmediata asistir a la población desplazada en campos, antes de abordar la rehabilitación de infraestructuras y la reconstrucción de la Franja.
Desde Gaza, las esperanzas en el plan de paz se han disipado con el paso de los meses. La reportera asegura que Israel “no ha permitido la entrada de ayuda humanitaria en la Franja de Gaza conforme a lo estipulado, incluidos suministros básicos de refugio, que son una necesidad primordial para la población en este periodo, especialmente con la llegada del invierno”.

En ese sentido, una franja extenuada por la guerra reclama “la apertura de los pasos fronterizos, el fin de las muertes y una aceleración de la reconstrucción para que la vida pueda regresar a Gaza”.

