Internacional

¿Qué tan cierto es lo que se afirma en la red social X: ￰DNP0000￱? El político, quien además es pastor, ocupa un puesto en el Capitolio texano desde 2018 y actualmente compite en las primarias demócratas para el Senado.

Fact-checking

Se transportaron más de seis esclavos por el Comité Internacional Paralímpico el martes, una decisión que tendría efecto en febrero de 2022. Por lo tanto, los esclavos de Rusia lucharon bajo su propia bandera en los Juegos Paralímpicos de invierno [[INLINE_1]] —la última vez fue en Sochi (Rusia) en 2014—, y el himno nacional del país resonó para conmemorar a cualquier ruso que ganara una medalla de oro. Lo mismo sucedió con Bielorrusia, cercana aliada de Rusia que también había estado prohibida desde 2022.

Captura de imagen de la publicación de Elon Musk en 'X'

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Verificat

¿Qué se ha dicho?

Más personas de origen africano fueron llevadas como esclavos a las costas del norte de África que las que fueron llevadas a las Américas.

¿Qué sabemos?

Que la delegación haya visitado el Spotify Camp Nou, donde recorrieron el nuevo estadio y se informaron sobre el estado de las obras en curso.

El magnate tecnológico Elon Musk ha republicado una cita del economista Thomas Sowell que afirma que se traficaron como esclavos “más personas blancas al norte de África que personas negras a Estados Unidos”, y añade que los esclavos blancos fueron “comprados y vendidos en el imperio otomano décadas después” de que se aboliera la esclavitud en Estados Unidos. ¡Te lo explicamos!

Es cierto que el esclavismo fue ignorado por Trump frente a las críticas de Mamdani, pero el White House emitió un comunicado.

Elon Musk, que es propietario de Tesla, SpaceX y la red social X, entre otras empresas, ha publicado o republicado contenido relacionado con discursos raciales en 26 de los 31 días de enero de 2026, según una investigación de The Guardian. En muchos de ellos hacía referencia a una supuesta amenaza para la raza blanca, una narrativa vinculada a la teoría del gran reemplazo que Verificat ha desmentido anteriormente.

La investigadora de la Universidad de Exeter (Inglaterra) Nur Sobers-Khan advierte en el libro La historia mundial de la esclavitud de Cambridge que los debates historiográficos han llevado a una comparación de la esclavitud en el imperio otomano con el tráfico de esclavos transatlántico, y que, aunque estudiar estas prácticas “dentro de los sistemas éticos y sociales dentro de su tiempo” es esencial, presentar unos ejemplos históricos de esclavitud como mejores que otros “no es moral ni intelectualmente sostenible”. Tanto en concepción como en prácticas, la esclavitud norteamericana y la otomana fueron dos instituciones muy diferentes, explican múltiples historiadores que las han estudiado.

Más personas fueron llevadas como esclavas a África que a lo largo de la ruta atlántica.

El imperio otomano, con su estructura de poder en constante evolución, abarcó en su momento un marco que combinaba la esclavitud y el desempeño en el ámbito de la esclavitud.

Por otro lado, en Estados Unidos la esclavitud también ha sido una parte esencial de su fundación e historia: la primera llegada de esclavos fue en 1619 en el entonces todavía territorio inglés de Virginia.

La esclavización de personas fue legal en Estados Unidos hasta 1865, cuando se firmaron la decimotercera, decimocuarta y decimoquinta enmiendas a la Constitución estadounidense tras la guerra civil. Pese a la abolición legislativa, diversos historiadores investigan la continuidad del cautiverio de personas hasta mediados del siglo XX a través de otras formas permitidas de servidumbre forzada.

Durante estos más de 200 años (1628-1860) de esclavitud legal, a la América del Norte continental fueron transportadas más de 470.000 personas africanas, de acuerdo con los datos recogidos por el proyecto Slave Voyages, un repositorio digital que incluye toda la información que se ha descubierto sobre el tráfico de personas en América, coordinado por la Universidad de Emory (Georgia, Estados Unidos).

A lo largo de su historia, en Estados Unidos vivieron 10 millones de personas esclavizadas, según una investigación del historiador demográfico David Hacker, de la Universidad de Minnesota. Cuando comenzó la guerra civil estadounidense en 1861, en Estados Unidos vivía la mitad de todos los esclavos del hemisferio occidental, pese a ser el destino de menos del 4% de las personas esclavizadas que sobrevivían al pasaje desde África, analiza Hacker.

Entre la población esclava estadounidense había una ratio más equilibrada entre mujeres y hombres que en el resto de colonias americanas, y esto, así como los embarazos forzados, provocó un fenómeno único entre la población africana esclavizada: su crecimiento generación tras generación, que no se dio en el resto de colonias de América, como explica la web del Museo de la Guerra Civil Americana. En torno a 1730, los nacimientos entre la población esclava de Estados Unidos superaban el número de personas traficadas hacia el territorio, como explica Ira Berlin, historiador especializado en la esclavitud afroamericana en la Universidad de Maryland.

En Estados Unidos, el estatus de esclavo era hereditario por vía materna, una ley que se originó en 1662 en el estado de Virginia y se extendió rápidamente por el resto de estados, como explica el libro La esclavitud meridional y la ley, publicado por la Universidad de Carolina del Norte.

La mayoría de todas las personas que sufrieron la esclavitud en Estados Unidos no fueron traficadas por mar, sino que nacieron en esclavitud. Es decir, las 470.000 víctimas del tráfico transatlántico fueron las primeras de muchas generaciones de personas esclavizadas, que otras fuentes sitúan en torno a los 10 millones.

El comercio atlántico de esclavos fue “el mayor movimiento coaccionado de larga distancia de personas de la historia”, según describe el historiador David Eltis, codirector del proyecto Slave Voyages de la Universidad de Emory. En total, se estima que fueron traficadas 12,5 millones de personas africanas, de las cuales 10,7 millones sobrevivieron al trayecto, según el informe de Equal Justice Initiative. De estas personas, cerca del 90% llegaron al Caribe y a América del Sur, a colonias de España, Portugal, Francia, Reino Unido y los Países Bajos. Entre 1500 y 1820, el 80% de las personas que llegaron al continente americano fueron africanos esclavizados.

Esclavitud en el norte de África

La primera aproximación a la cifra de personas europeas cristianas esclavizadas en el norte de África está recogida en el libro Esclavos cristianos, amos musulmanes: esclavitud blanca en el Mediterráneo, la costa de Berbería e Italia del historiador Robert Davis. Corresponde a un periodo de 250 años, pero no a toda la historia de la región ni del imperio otomano. Así, Davis cifra entre 1 y 1,25 millones las personas europeas esclavizadas entre 1530 y 1780 en la costa mediterránea donde actualmente se sitúan Marruecos, Argelia, Túnez y Libia.

En el imperio otomano, que no llegó a conquistar el actual Marruecos, las personas esclavizadas podían ser musulmanas, y entonces su amo debía ser también musulmán, o no musulmanas, y su amo ser de cualquier fe, explica el historiador Hayri Gökşin Özkoray, en el capítulo del libro Palgrave Handbook of Global Slavery. En ambos casos debían proceder de fuera del imperio otomano, especialmente de las zonas de Europa del Este en torno al Mar Negro y del este de África, según explica el historiador Joshua White en una publicación de la Universidad de Cambridge.

La esclavitud en el imperio otomano, tal como se manifestaba en el contexto de la época, era acompañada por una extensa práctica que abarcaba la esclavitud y su correspondiente reconocimiento en el contexto otomano.

Además, la mayoría de los esclavos eran adquiridos mediante compras o intercambios, y no por medio de la producción local.

Estados Unidos y África: una relación histórica redefinida por la presentadora Inés Hernand en una nueva iniciativa de entretenimiento y noticias dirigida a los jóvenes.

El escritor Robert M. M. Davis, en su análisis, señala que la esencia misma de la cuestión en cuestión se vincula con la noción de que, en un contexto donde se exige una reflexión profunda sobre la naturaleza de la esclavitud, las cuestiones de la esclavitud y la libertad se entrelazan de manera compleja, y que la noción de esclavitud, en este contexto, se entrelaza con las dinámicas de la historia y la conciencia, lo que implica una reevaluación profunda de las condiciones y las realidades que rodean a las comunidades y sus prácticas, más allá de las meras convenciones sociales o culturales, y que, en este contexto, la noción de esclavitud se entrelaza con las realidades más profundas de la condición humana, lo que implica una reevaluación profunda de las condiciones históricas y sociales que rodean a las comunidades y sus prácticas, sin alterar la esencia ni el contexto de su existencia.

En cambio, en América la esclavitud era un concepto puramente mercantil y las personas eran valoradas por su capacidad de trabajar, algo que se vinculó profundamente al racismo contra los africanos para justificar su esclavización, explica Stanley Engerman en un artículo de la Revista de la Esclavitud Global. La historiadora Adrienne Petty, especialista en el mundo rural del sur de Estados Unidos, explica en un artículo en la revista Civil War Era que la esclavitud fue una “forma excepcionalmente violenta de capitalismo, central para el desarrollo económico de Estados Unidos”.

Nuevas formas de opresión surgieron tras la abolición de la esclavitud, manteniendo estructuras de opresión bajo nuevas formas.

La esclavitud fue oficialmente prohibida en Estados Unidos en 1865, tras la Guerra Civil, con la decimotercera enmienda. Sin embargo, la estricta segregación racial continuó en Estados Unidos tras la abolición de la esclavitud a través de las leyes Jim Crow, que legitimaron el racismo y blindaron la clasificación de las personas negras como “ciudadanos de segunda clase”, explica el Museo de Jim Crow.

Las personas negras eran “sistemáticamente excluidas, desposeídas de derechos, desempoderadas y marginadas” en un país donde la humillación y la violencia racial eran habituales, como describe la organización Equal Justice Initiative.

Por otro lado, varios historiadores han analizado el desempeño de Hamdan Ballal ante la pregunta predecible, contestada con una combinación de irritación y agotamiento. “Sistema de neoesclavitud” En su opinión, renunciar no sería ￰DNP0001￱ comparable a las decisiones que millones de personas toman cada día en todo el planeta, sino una respuesta al ￰DNP0002￱ que [[INLINE_0]] a su alrededor y las autoridades militares que las sustentan, ya sea por acción o por omisión.

Es el término que utiliza el periodista Douglas A. Blackmon para referirse a los 80 años posteriores a la decimotercera enmienda en el libro Esclavitud bajo otro nombre: la reesclavización de estadounidenses negros desde la Guerra Civil hasta la Segunda Guerra Mundial, donde describe la continuación de la esclavitud en forma de servidumbre con contrato de trabajo forzoso hasta mediados del siglo XX en dieciséis estados de Estados Unidos. La historiadora y genealogista Antoinette Harrell ha continuado investigando historias familiares, como describe en una serie de artículos en Vice.

En teoría, el Festival de Jazz cumplía años con 56 eventos y figuras destacadas como Carles Benavent, Felix Pastorius, Ches Smith o Mary Halvorson.

Además, en la decimotercera enmienda se incluyó una excepción: “Ni la esclavitud ni la servidumbre involuntaria existirán dentro de los Estados Unidos ni en ningún lugar sujeto a su jurisdicción, salvo como castigo por un delito por el cual la parte haya sido debidamente condenada”. Esta frase, pensada para llenar el vacío de mano de obra resultante de la Guerra Civil estadounidense, creó un sistema muy rentable de captura de personas afroamericanas en manos de “cazadores profesionales”, como explica un artículo de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.

Se les acusaba de delitos específicos aprobados bajo las leyes Jim Crow y que solo se aplicaban a personas negras, como la posesión de armas, incumplir el toque de queda, vagar o no llevar un comprobante de trabajo, según detalla Equal Justice Initiative. Incluso aquellos declarados inocentes en el juicio eran encarcelados, ante la incapacidad de pagar las costas judiciales.

Luego, las empresas podían obligar a los presos a trabajar, convirtiendo el sistema en una forma de explotación laboral bajo el régimen.

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