Internacional

Hamas se mantiene fuerte en Gaza y quiere seguir en el poder pese al mandato de desarme

Alto el fuego en Gaza

La milicia se opone al plazo de 60 días para abandonar las armas anunciado por Israel

Palestinos leen el Corán durante el mes sagrado de Ramadán en la mezquita Sayed el Hashim, en ciudad de Gaza 

Palestinos leen el Corán durante el mes sagrado de Ramadán en la mezquita Sayed el Hashim, en ciudad de Gaza 

Jehad Alshrafi / Ap-LaPresse

El futuro de Gaza comienza a dibujarse esta semana en Washington, en el marco de la reunión inaugural de la Junta de Paz creada por Trump. El plan propone un nuevo gobierno tecnócrata formado por palestinos y tutelado de cerca por Estados Unidos, los países árabes y también Israel.

Sin embargo, dentro de la franja, Hamas controla aún la estructura administrativa del enclave en ruinas; y difícilmente abandonará el poder y las armas. Según una evaluación interna militar israelí, difundida por la agencia Reuters, la milicia busca formar parte del gobierno de posguerra, algo a lo que se opone frontalmente Tel Aviv.

“Hamás está avanzando sobre el terreno para preservar su influencia y control en la franja de Gaza ‘desde abajo hacia arriba’, integrando a sus partidarios en oficinas gubernamentales, aparatos de seguridad y autoridades locales”, señalaron las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en un documento presentado al primer ministro Beniamin Netanyahu a finales de enero.

En las diferentes rondas de negociación, el grupo se ha mostrado, en público, favorable a transferir el poder al comité de tecnócratas liderado por Ali Shaat, exfuncionario de la Autoridad Palestina en Cisjordania. Según el actual gobierno de la franja, las autoridades israelíes no han permitido la entrada de miembros del comité de Gaza; por lo que no han podido asumir sus funciones.

Funcionarios militares israelíes sostienen que Hamas, que rechaza desarmarse, ha aprovechado la tregua de octubre para recuperar posiciones en áreas que el Ejército evacuó. Las tropas hebreas mantienen el control de más de la mitad del territorio -hasta la conocida como línea amarilla-, pero la mayoría de los casi dos millones de habitantes permanece en zonas bajo autoridad de la milicia.

Dos fuentes palestinas explicaron a Reuters que, desde la implementación de la tregua, Hamas ha designado a cinco gobernadores de distrito, todos vinculados a las Brigadas al Qasam (el brazo armado de la organización islamista-, y ha sustituido a altos cargos en los ministerios de Economía e Interior, responsables de la recaudación y la seguridad. Este mes, el Ministerio de Salud difundió imágenes de un nuevo viceministro en una visita a hospitales del enclave.

Israel acusa a Hamas de intentar intervenir en el comité tecnocrático, que aún no ha obtnido el permiso para entrar en el enclave

“Shaat puede tener la llave del coche, incluso sentarse al volante, pero el coche es de Hamas”, resumió una de las fuentes consultadas por la agencia de noticias. El diagnóstico coincide con la evaluación presentada por las FDI a Netanyahu y citada por el Canal 13 israelí: sin desarme y bajo la cobertura del comité tecnócrata, Hamas mantendrá su influencia y su control en Gaza.

Ismail el Zawabta, responsable de la oficina de medios del gobierno gazatí, negó que se trate de nuevas designaciones y aseguró que se han cubierto de forma provisional vacantes generadas por la guerra para “evitar un vacío administrativo” y garantizar servicios básicos mientras avanzan las conversaciones.

Ni el Departamento de Estado estadounidense ni el Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG), encabezado por Shaat, han hecho declaraciones, aunque una fuente cercana al comité, compuesto por 15 miembros, admitió malestar por los movimientos de Hamas. El sábado, el propio NCAG pidió a los mediadores que aceleren la resolución de los asuntos pendientes y advirtió de que no podrá ejercer su mandato sin plenas competencias administrativas, civiles y policiales.

Por otra parte, Hamas aseguró este martes que se niega a desarmarse en 60 días, plazo anunciado por el secretario del gabinete de gobierno israelí, Yossi Fuchs. La consecuencia de aferrarse a las armas, anunció el alto funcionario israelí, sería una nueva ofensiva sobre la ya extenuada franja. Fuchs, estrecho colaborador de Netanyahu, afirmó que el periodo habría sido solicitado por la administración estadounidense y que Israel “lo está respetando”.

A pesar de ello, uno de los dirigentes de la milicia, Mahmud Mardawi, aseguró en una entrevista en la cadena qatarí Al Jazeera que no tiene constancia de tal ultimátum y calificó las declaraciones como “meras amenazas sin base en las negociaciones en curso”, según la cadena en árabe. El líder gazatí advirtió de que cualquier intento de reactivar la guerra tendría “graves repercusiones para la región” y subrayó que “el pueblo palestino no se rendirá”.

La segunda fase del alto el fuego entró en vigor a mediados de enero. Washington ha planteado abordar en esta etapa el desarme de Hamas y el eventual despliegue de una fuerza internacional, pero la organización ha reiterado que no entregará las armas mientras continúe la ocupación israelí.

A comienzos de mes, su líder político en el exterior, Khaled Meshaal, rechazó también cualquier desarme de las facciones palestinas en Gaza, argumentando que privar de armas a una población ocupada la convertiría en “una víctima fácil de eliminar”.

Oficial de policía en la ciudad de Gaza 
Oficial de policía en la ciudad de Gaza Stringer / Reuters

Desde octubre de 2023, la ofensiva israelí ha causado más de 72.000 muertos en Gaza, entre ellos miles de menores, según autoridades del enclave. Pese a la tregua mediada por Estados Unidos que comenzó en octubre, los ataques han continuado: más de 600 palestinos han muerto desde su entrada en vigor y, de acuerdo con fuentes gazatíes, se han registrado más de 1.500 violaciones del acuerdo.

En paralelo, Israel mantiene severas restricciones a la entrada de alimentos, medicamentos, material sanitario y suministros para refugios y viviendas prefabricadas en la franja, donde cerca de dos millones de personas -1,5 millones de ellas desplazadas- sobreviven en condiciones consideradas catastróficas por las autoridades locales.

Helena Pelicano Gómez

Helena Pelicano Gómez

Jerusalén. Servicio especial

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Colaboradora de Guyana Guardian en Oriente Medio. Anteriormente, pasó por la delegación de El Cairo de la Agencia EFE y el Parlamento Europeo