Equidad en Texas: absuelven a cuatro sentenciados
Cadena perpetua
Robert Springsteen logró que se le cambiara su sentencia de muerte por

Robert Springsteen, cuando fue arrestado por el asesinato que no cometió.
Por más de treinta años, los cuatro sujetos y sus allegados mantuvieron que no tuvieron responsabilidad en uno de los sucesos más crueles y famosos de Austin: la agresión y muerte en 1991 de cuatro chicas en una yogurtería que fue prendida fuego. Sus voces no fueron atendidas. Ni siquiera cuando Robert Springsteen terminó en el corredor de la muerte. Tampoco cuando Michael Scott fue sentenciado a pasar el resto de su vida en prisión. Ni cuando Forrest Welborn y Maurice Pierce, si bien jamás fueron declarados culpables, pasaron sus días bajo la pesada sombra de ser vistos como homicidas.
Sus peticiones por fin obtuvieron respuesta este jueves. Un magistrado dictaminó oficialmente la inocencia de los individuos después de una conmovedora sesión donde la fiscalía ofreció excusas y reconoció que se les imputó de forma indebida por un delito que afligió a la urbe por muchísimos años.
Los investigadores determinaron el año pasado que los asesinatos fueron cometidos por un autor previamente desconocido que murió en 1999. Scott y Welborn se sentaron en la abarrotada sala del tribunal, llena de familiares, para escuchar a la jueza estatal del distrito Dayna Blazey decirles formalmente: “Sois inocentes”. Calificó su decisión como “una obligación con el Estado de derecho y con la dignidad del individuo”.
La abogada de Robert Springsteen recordó que Texas
La audiencia incluyó largas declaraciones de los hombres y sus familias sobre las penurias del encarcelamiento, las relaciones rotas, el acoso constante de los investigadores y la falta de vivienda. Springsteen no asistió. Entre lágrimas, Marisa Pierce se dirigió a su padre, que murió en 2010 en un enfrentamiento con la policía tras una parada de tráfico. “Papá, has recuperado tu nombre”, dijo. “El mundo sabe lo que intentabas decir desde el principio”.
Los homicidios sacudieron a Austin y dejaron perplejos a los agentes, quienes rastrearon miles de indicios y diversas declaraciones erróneas antes de que los cuatro sujetos, que eran jóvenes cuando las chicas fallecieron, resultaran detenidos al concluir 1999.
Springsteen y Scott resultaron sentenciados apoyándose mayoritariamente en testimonios que siempre defendieron que habían sido forzados por los agentes policiales. Los dos veredictos se revocaron a mediados de los años 2000. Welborn fue señalado pero jamás procesado luego de que dos grandes jurados declinaran presentar cargos en su contra. Pierce estuvo tres años en prisión hasta que las acusaciones se cancelaron y fue puesto en libertad.
“No olvidemos que Robert Springsteen podría estar muerto ahora mismo, ejecutado por el estado de Texas”, dijo Amber Farrelly, abogada de Springsteen.