Anda el PSPV repitiendo “Mazón dimisión” y reclamando “elecciones” en Valencia, mientras el jefe del Consell, con el apoyo primero de Vox y después de su partido, otea el horizonte desde la convicción de que en lo político no solo ha frenado cualquier maniobra interna contra él, sino que ha ganado tiempo y margen para seguir ejerciendo su cargo como president. ¿Hasta cuando?, esa la pregunta que ni Génova se atreve a responder. Porque en esta crisis generada por la gestión de la dana que ha causado 228 muertos, uno de los dos escenarios que le acosaban, el político (en su partido), ya ha logrado recomponerlo a su favor, con probables presupuestos e incluso con el aplauso de Feijóo. Con el añadido de que frente a él, los socialistas, tutelados en exceso por la dirección del PSOE, siguen instalados en la indefinición y sin la censura parlamentaria que exige Compromís.
El president de la Generalitat, Carlos Mazón
El segundo escenario, el judicial, sigue su rumbo y su acelerado ritmo, pero volvemos al factor tiempo, pues para toda buena instrucción exige dar bien los pasos, que es lo que está haciendo la jueza de Catarroja. La dirección del PP prepara, junto a buenos abogados, una contundente estrategia de defensa ante posibles quiebros de la investigación a partir de los testimonios de los citados como imputados: Salomé Pradas y Emilio Argüeso. A tenor de los recursos de los dos investigados, todo parece diseñado para elevar responsabilidades al Gobierno y a sus agencias (Aemet y CHJ) (Pradas) o a los responsables del 112 (Argüeso): no parece que el 11 de abril ninguno de ellos vaya a responsabilizar a Mazón, que es aforado; sería como autoinculparse.
Podríamos añadir un tercer escenario, el de las comisiones de investigación, que en el Senado controla el PP, en las Corts Valencianes el PP y Vox (esta sin fecha prevista para su inicio) y en el Congreso, la izquierda. Lo más probable es que unas y otras solo sirvan para intentar redondear el relato de cada parte, al margen de alguna sorpresa. Queda la calle, donde Carlos Mazón sigue teniendo su mayor problema, pues la hostilidad es patente y evidente. Pero es lo que también le sucede a Pedro Sánchez, que en todos estos meses tampoco ha sido capaz de visitar ni los pueblos destrozados ni a las víctimas.
Dos semanas atrás, no eran pocos los que veían a Mazón a un paso de la dimisión. Pero Vox, que es quien sostiene la estabilidad del Consell valenciano, ha dicho que no, que el president debe seguir"
Dos semanas atrás, no eran pocos los que veían a Mazón a un paso de la dimisión. Pero Vox, que es quien sostiene la estabilidad del Consell valenciano, ha dicho que no, que el president debe seguir, y que no se aceptan experimentos, de momento. Feijóo lo ha aceptado; ¿tenía otra opción? Por eso el pasado lunes, en Alicante, y ante Bendodo, Mazón se mostró empoderado, eludió cualquier autocrítica, una vez más, y lanzó duros ataques a Pedro Sánchez. Con el aliento a favor de su partido, y ante la flojedad de la oposición socialista, el president valora que, en lo político, la batalla la tiene medio ganada. Para la judicial habrá que esperar, tal vez mucho tiempo, que es lo que ahora necesita Mazón.