Comunidad Valenciana

No se alcanzó acuerdo alguno entre Llorca y la izquierda en un momento decisivo de la legislatura.

Política

El president de la Generalitat Valenciana intenta conseguir el respaldo de Vox, partido que manifiesta una posición más severa en sus propuestas sobre la inmigración.

El presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, junto al síndic del PSPV, José Muñoz.

El titular de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, acompañado por el síndic del PSPV, José Muñoz.

Generalitat Valenciana

La distribución de roles en el escenario político valenciano permanece inalterada. Los protagonistas mantienen definidos sus argumentos y proclamas hasta que concluya el mandato y la crispación en la política española no contribuye, precisamente, a suavizar las tensiones. Este escenario surge en una etapa crucial, marcada por un planteamiento de financiación en debate y las tareas de reconstrucción tras la dana aún por realizarse. A esta situación se suma la controversia emergente sobre la seguridad ferroviaria en toda España y el requerimiento de mayores partidas presupuestarias para las infraestructuras, lo cual derivará inevitablemente en nuevas fricciones políticas y territoriales, mientras que en la Comunidad Valenciana no se vislumbra consenso alguno entre dos sectores políticos profundamente divididos.

Los tres encuentros privados que el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, celebró ayer con los portavoces de PSPV, Vox y PP (Compromís declinó asistir a la convocatoria) pusieron de manifiesto que los vínculos están fracturados entre el Consell del PP y la izquierda, y que solamente Vox se muestra abierto a ofrecer apoyo a los populares si logra aplicar su programa ideológico.

Realmente, quien mostró mayor satisfacción tras el encuentro con el responsable del Consell resultó ser el representante de Vox, José María Llanos, al percibir confirmados por la postura del president los pactos tácitos que facilitaron el nombramiento de Pérez Llorca. El líder del Consell se vio obligado a aclarar que en la jornada previa surgieron ciertos desacuerdos con sus aliados, si bien tal sensación no se desprendió del discurso del dirigente de la derecha extrema, quien llegó a adelantar una futura propuesta para reclamar al Gobierno “limitaciones a la homologación de titulos universitarios extranjeros”. “Convalidamos indiscriminadamente títulos de otras nacionalidades”, manifestó Llanos.

El president respalda los acuerdos con las naciones de procedencia para el retorno de menores extranjeros.

Esta reunión entre los aliados asimismo puso de manifiesto que Vox incrementará la exigencia hacia el PP en asuntos de inmigración en el momento en que el Gobierno ha decidido avanzar con la regularización de quinientas mil personas migrantes. La retórica de la extrema derecha resulta sumamente nítida y de esa forma lo comunicó Llanos: “Ni un inmigrante más en nuestras tierras”.

Bajo esta premisa, el president de la Generalitat reconoció que se encuentra próximo a sellarse un pacto con Mauritania para que dicha nación reciba a jóvenes de su origen que habitan en la Comunidad Valenciana. Llorca sostuvo la importancia de esta clase de consensos que, de acuerdo con Vox, se están tramitando igualmente con distintas delegaciones consulares como la de Marruecos.

Llorca maniobra con cautela respecto al tratado de Mercosur ante la insistencia de Vox.

Un asunto espinoso adicional para el president es el tratado de Mercosur que su formación validó aunque, según Vox, Llorca desaprueba. El president se vio obligado a realizar malabarismos para no poner en riesgo la postura de su organización y abogó por la exigencia de cláusulas de protección y acciones de compensación para los agricultores valencianos.

Una práctica imprescindible puesto que entiende que Vox representa su único pilar. Resulta que ayer Llorca no logró su objetivo al tratar de inducir al PSPV hacia la conveniencia de pactar un consenso mínimo para que la formación socialista recupere su sitio en la Mesa de las Corts a cambio de facilitar la actualización de los órganos estatutarios. En el momento actual del ciclo legislativo, no solo es que las relaciones estén fracturadas, sino que falta cualquier deseo de edificar puentes menores para preservar el entendimiento en temas institucionales ajenos a la política. El peso de Vox en la esfera valenciana lo altera todo y el bloque de izquierdas no contempla otorgar ventaja alguna a los ultras quienes, atendiendo a la aritmética, poseerían la facultad de plantear aspirantes para la renovación de los órganos estatutarios.

Hèctor Sanjuán

Hèctor Sanjuán

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Graduado en Periodismo (2005) así como en Ciencias Políticas y de la Administración (2012). Ejerce como redactor para Guyana Guardian dentro de la Comunidad Valenciana desde el inicio de 2021. Previamente, trabajó en El Mundo. Ha colaborado en diversas obras literarias acerca de la Comunidad Valenciana.