María López, dueña de una cafetería: “Los vecinos del barrio necesitaban un lugar donde se hable catalán, recuerden su nombre y su bebida favorita”
Negocio local
Así es el negocio de López en Ciutat Vella: un proyecto que mezcla calidad, cercanía y pasión por el café

María López, dueña de una cafetería en Barcelona

Mantener un negocio en el centro de Barcelona no es tarea fácil, y sacarlo adelante durante los primeros meses resulta aún más complicado. La competencia es intensa y muchos clientes son temporales, visitantes que apenas pasan unos días en la ciudad y rara vez regresan. Aun así, María López está decidida a triunfar con su cafetería de especialidad “Café Local”, en Ciutat Vella, un proyecto que levanta con gran ilusión y en el que ha volcado toda su experiencia y entusiasmo.
Aunque solo lleva tres meses abierta su cafetería en Plaça de Joaquim Xirau, la experiencia acumulada le ha permitido sentar las bases del negocio y empezar a ganarse un hueco en el barrio. Desde Guyana Guardian, hablamos con ella para que nos cuente cómo es emprender un proyecto así y cuáles son los retos y desafíos que enfrenta en estos primeros meses.
López recuerda con mucho cariño sus inicios en el mundo de la hostelería: “Hace siete años trabajé como la primera empleada en Three Marks Coffee, y allí me enseñaron todo sobre la profesión, el café y la gestión del negocio”, explica. Más tarde abrió La Camila, en Gracia, aunque seguía en contacto con sus antiguos compañeros de trabajo.

Ese vínculo, entre otros, hicieron posible este nuevo proyecto: “Durante todos estos años hemos hablado mucho sobre Barcelona, sobre cómo van los comercios, hacia dónde se dirige la ciudad, qué pasa con el casco antiguo y con las Ramblas, que está todo un poco descuidado”, confiesa.
Pero toda esta experiencia le ayudo para su nuevo proyecto: “De repente surgió la oportunidad de coger un local cerca de las Ramblas, y gracias a la cesión de la licencia pudimos abrir sin tener que invertir un capital desmesurado”, señala.
Cuando el ir a tomar un café se convierte en una experiencia
Para López, la cafetería no es solo un lugar para servir café, sino también un espacio de encuentro social. “Viene gente de todas las edades y es muy bonito”, cuenta. A su cafetería va gente joven y más mayor: “Creo que los vecinos del barrio necesitaban un lugar donde se hable catalán, recuerden su nombre y su bebida favorita. Aquí viene Luis, que tendrá cerca de 80 años; también Damián, que tiene 50; y los chicos de la universidad, que tienen 19”, cuenta. La pluralidad que existe en la cafetería de López es un soplo de aire fresco para el barrio donde cada vez son más los negocios que parecen por y para turistas.

Pese a ello, López sabe que estos también forman parte de su clientela y que son importantes: “Sabemos que vendrán una vez y no volverán, pero desde que existe Google Maps e Instagram, estamos más pendientes de que todos tengan una buena experiencia, porque una mala reseña puede afectar rápido, aunque las buenas sirven para atraer clientes y para darnos a conocer”, confiesa.
Conectar con los vecinos es cuestión de tiempo
A pesar de las dificultades de emprender con el negocio, López ha obtenido una respuesta positiva por parte del barrio. Confiesa que está siendo una experiencia muy bonita y destaca la importancia de poder conectar con sus clientes. “Hemos abierto en un lugar donde pensaba que no quedaba nadie con residencia de larga duración; creía que todo eran alquileres temporales para turistas.
Pero no, sí que hay, y además muchísima gente que vive aquí, que repite, que todos los días me pregunta: “Hoy quiero probar esto, quiero probar aquello otro”, confiesa. Por otro lado, confiesa que hay menos afluencia de gente, como suele pasar el primer año al abrir, pero también es un momento bonito para conocer a a la clientela y charlar con ellos.
El café de especialidad de López vs. Las grandes cadenas
Para María López, el café de especialidad no es solo un producto, sino también un punto de encuentro. Explica que, tras años en el sector, ha visto cómo este tipo de café “se ha proliferado” y cómo muchos lo consideran “la gallina de los huevos de oro”, algo que le preocupa.
“No basta con comprar un café premium y ponerlo a tres euros; tiene que haber un conocimiento detrás”, señala. López insiste en que la cercanía con los clientes es clave y poder recomendarles algo nuevo forma parte de enseñar y acercar la cultura del café de especialidad, dice.

En cuanto a la competencia, López distingue dos niveles. Por un lado, las grandes cadenas, muy integradas en la sociedad, frente a las que reconoce que nunca podrán competir directamente: “Hay gente que piensa que le estoy tomando el pelo por ofrecer un café a tres euros, y yo creo que esto es algo que llevará años entender”, explica.
Por otro lado, López habla de la competencia más cercana, aquellos locales que usan la etiqueta de “café de especialidad” sin cumplir los estándares necesarios. Según ella, esto genera confusión entre los clientes y obliga a su cafetería a mantener altos estándares de calidad y educación sobre el producto: “Quieren llamar café de especialidad a algo que no cumple con los estándares, y eso genera confusión incluso en la calle”, concluye.
Café Local, una mirada al futuro
El proyecto también refleja los valores de López como empresaria. Durante las fiestas de Navidad, por ejemplo, decidió cerrar la semana completa para que el personal pudiera disfrutar del tiempo libre, a pesar de la tentación “de ganar algo más”: “Si estamos promoviendo consumo local y café tostado en kilómetro cero, no tiene sentido pedir a los empleados que trabajen en Navidad”.
Para el futuro, planea mejorar detalles del local, como el baño o estanterías para el merchandasing, mientras mantiene la inversión en maquinaria de alta calidad. “La inversión en molinos, sistemas de ósmosis y todo lo relacionado con la calidad es cara, pero necesaria para ofrecer lo mejor”, explica.
A pesar de la competencia y de los desafíos que está suponiendo abrir un negocio en el centro de Barcelona, López es optimista: “Todo esto nos obliga a no dormirnos y a estar al día en métodos, maquinaria y calidad; eso me motiva a seguir aprendiendo y perfeccionando nuestro proyecto”.
Así, poco a poco, su cafetería empieza a consolidarse como un punto de encuentro real para vecinos y turistas, donde el café de especialidad y la cercanía vuelven a conectar con la vida del barrio.




