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Adrianis Lugo, nacional de Venezuela establecida en España: “Lo primero que sentí fue algo que no sabía que había perdido, la tranquilidad de salir a caminar a altas horas y estar con el teléfono en la calle”

EXPERIENCIAS

Adrianis resalta el ambiente de convivencia que se percibe en España “la vida no sucede encerrados en casa, sucede en la calle”

Adrianis Lugo, venezolana en España

Adrianis Lugo, venezolana en España

España representa una opción favorable para los millares de ciudadanos de Venezuela que llevan tiempo forzados a dejar su nación debido a la situación experimentada durante el mandato de Nicolás Maduro, capturado por Estados Unidos el anterior 3 de enero. La cifra de migrantes procedentes de Venezuela resulta significativa en España; de acuerdo con las estadísticas del Ministerio del Interior, desde inicios de año hasta el 30 de noviembre de 2026 se contabilizaron 78.984 peticiones de asilo internacional por parte de estos ciudadanos.

Compartir la misma lengua constituye una de las mayores ventajas al momento de buscar empleo e integrarse en la nación. Adrianis Lugo (soyadrilugo), una venezolana que reside en España desde hace 3 años, ha manifestado gran satisfacción por esta novedad. “No sé como expresar tanto sentimiento. Sientes ese nudo en la garganta, ese que nos acompañó por años, que nos tuvimos que aguantar y nos trajo hasta aquí”. A través de sus plataformas digitales sostiene que “pienso en los que ya no están, en lo que nos costó llegar aquí, en los que se despidieron en un terminal de buses con una maleta llena de sueños y el corazón roto. Pienso en cada lágrima que derramamos rezando por justicia”.

El impacto cultural al arribar a una nación distinta

Mediante sus plataformas sociales describe su rutina diaria en España y menciona que la primera impresión al arribar fue una sensación que ignoraba haber perdido “la tranquilidad de caminar a altas horas y de estar con el teléfono en plena calle”. También expresa extrañeza por el modo en que el público traslada el celular, incluso colgándoselo del cuello. “Es impresionante esa sensación de llevar la mochila y no estar pendiente cada segundo a ver si alguien te lo va a robar”, señala. Aquello que más disfruta desde su llegada es “sentir que la calle es tuya, sin miedo, eso no tiene precio”. 

El segundo aspecto que más le asombró resultó ser el sistema de transporte colectivo. Contrariamente a la creencia común en España, Adrianis subraya que “funciona con una precisión, que asusta. Existen pantallas donde dice exactamente a la hora que pasara el bus, podrás llegar tarde tú, pero el transporte no”. Asimismo, menciona que existen numerosas urbes en las cuales no hace falta poseer un vehículo para mantener la autonomía “porque las conexiones con buses, metros y trenes es sumamente increíble, sobre todo en ciudades. Incluso puedes cruzar ciudades enteras o irte a un pueblo lejano con trenes limpios y rápidos”, explica.

El sistema de transporte público opera con una puntualidad, que sobrecoge

Adrianis Lugo

Venezolana en España

Finalmente, resalta el ambiente social existente en España “la vida no sucede encerrados en casa, sucede en la calle”. Bajo esta perspectiva, aplaude que “las terrazas están llenas a cualquier hora. Esa energía de comunidad, de ver gente siempre fuera, disfrutando la vida, hace que aunque estés lejos de tu familia, nunca te sientes sola”. 

No obstante, no todo resulta sencillo y existen diversos contrastes culturales a los cuales resulta difícil habituarse inicialmente. Adrianis cuenta que ocurrieron situaciones que la dejaron “sin palabras”. “La honestidad radical a los latinos nos descoloca. Después de toda una vida filtrando lo que digo para no ofender, llegar a un sitio donde la verdad va por delante me hizo cuestionar todo lo que yo entendía por ser educada”, comenta a través de sus plataformas digitales, donde admite que esta colisión cultural al comienzo “asusta, pero te hace liberarte”. 

Alcanzar un espacio donde la sinceridad es prioritaria me llevó a replantearme cada noción que poseía sobre la cortesía.

Adrianis Lugo

Venezolana en España

Esta joven venezolana comenta que le asombró la sencillez de expresar una negativa tajante. Y es que, según explica, la cultura venezolana “es única por su suavidad”, debido a que “nos enseñaron que decir ‘no’ es casi una ofensa y por eso inventamos mil excusas o decimos bueno, quizás mañana, pero esa es nuestra forma de cuidar el vínculo”. Pese a ello, considera que para los españoles la máxima cortesía consiste en no desperdiciar tu tiempo “un no directo no es falta de amor, es honestidad pura”. Adrianis sostiene que es hermoso apreciar de qué manera “nuestra cultura dulce choca con su naturalidad”, aunque ambas sociedades persiguen la misma meta “una conexión real sin tantas máscaras”. 

Asimismo, recalca que en España la “unicidad está en la horizontalidad”, lo que más le impactó al comienzo fue la informalidad con la que el doctor se comunica “y no te quita ese mérito, te quita la barrera. Abrazar el tuteo te quita esa barrera de que aquí nadie es más que nadie”, comenta. Un punto adicional que desconocía antes de su estancia en España y que “nadie te cuenta” es que en este lugar no se piden las cosas con rodeos, mientras que “nosotros somos expertos en adornar cada frase con un por favor y una sonrisa, esa es nuestra magia, pero el español asume la confianza desde el minuto 0”.

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