Bienestar

La psicóloga María José Ortolà ofrece cinco herramientas para dejar de vivir en alerta: ''Basadas en el conocimiento del sistema nervioso y la regulación emocional''

Un gran consejo

La terapeuta recomendó a sus seguidores no empezar el día con el móvil y mantener una buena postura corporal

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María José Ortolà, psicóloga

María José Ortolà, psicóloga

Instagram/@libelula_psicologia | Pexels

Hace unos días, la psicóloga María José Ortolà, especializada en ansiedad, explicó que muchas personas no pueden evitar sentirse en alerta incluso cuando no existe ningún peligro real. Esta sensación constante se conoce como estado de hipervigilancia: ''Tu sistema nervioso aprendió a sobrevivir así, en tensión, anticipándose a todo. Aunque tu vida haya cambiado, tu cuerpo sigue repitiendo ese patrón''.

Tal como explicó la especialista, las personas que experimentan esta sensación involuntaria presentan síntomas físicos (como despertarse con el pecho apretado) y psicológicos, como la falta de concentración o la inquietud.

María José Ortolà, psicóloga
María José Ortolà, psicólogaInstagram/@libelula_psicologia | Pexels

En el último post que compartió en la red social de color rosa, Ortolà ofreció a sus seguidores cinco herramientas para ayudarles a salir del estado de hipervigilancia. Según explicó, se trata de prácticas accesibles para cualquier persona, basadas en el conocimiento del sistema nervioso y la regulación emocional.

''Estas son estrategias generales que pueden servir de base para muchas personas, pero en terapia clínica profundizamos en cada una con técnicas específicas, adaptadas a tu historia, tus patrones y tus necesidades reales. No hay atajos, pero sí caminos efectivos'', señaló en el texto de la publicación, dejando claro que son recomendaciones generales.

Lo primero que recomendó a su audiencia fue empezar el día en contacto con el cuerpo, no con el móvil: ''Mis primeros 45 minutos los empleo en despertarme, exponerme a la luz natural, leer un libro...''. El segundo consejo de la experta tuvo que ver con la postura corporal: ''Reviso cómo estoy sentada. Una postura encogida o las tensiones acumuladas envían señales de 'no estamos a salvo'''.

En tercer lugar, Ortolá explicó que, para poder aplicar un tipo de respiración específica, es necesario haberla practicado previamente: ''Para que, cuando esté más estresada, pueda adaptarla y funcione''. También aconsejó a su público identificar los pequeños disparadores cotidianos: cuándo sienten nerviosismo, cambio en el patrón de respiración o temblores internos. Por último, señaló que es fundamental reflexionar y enseñar al cuerpo que no todo lo que percibe como una amenazada representa un peligro real.

Un ejercicio práctico muy útil

En otra publicación reciente, la psicóloga recomendó a sus seguidores practicar la 'respiración nasal izquierda' para regular el sistema nervioso autónomo y activar el sistema parasimpático, encargado de generar calma.

''Siéntate en una postura cómoda. Usa tu mano derecha para tapar la fosa nasal derecha. Respira solo por la fosa izquierda. Inhala en 4 segundos, retén 4 segundos, exhala en 4 segundos. Repite este circuito durante 5 minutos'', explicó la terapeuta. Finalmente, destacó que esta actividad debe realizarse antes de dormir o después de un susto o conflicto, entre otras situaciones.