Bienestar

Piluca Barrau, farmacéutica: “Después de los 40, la hinchazón no es grasa ni falta de control, sino una respuesta fisiológica”

BIENESTAR

La farmacéutica explica que las comidas copiosas y el mayor consumo de azúcares, harinas o alcohol, junto a alteraciones en los horarios habituales, suponen una sobrecarga para el organismo

Piluca Barrau, farmacéutica. 

Piluca Barrau, farmacéutica. 

Durante años se ha asociado la hinchazón tras los excesos alimentarios a la falta de control o al aumento de grasa corporal. Sin embargo, cada vez más expertos coinciden en que, a partir de cierta edad, el cuerpo responde de forma diferente y que esa sensación de pesadez, abdomen inflamado o ropa que aprieta no es cuestión de voluntad, sino de fisiología. Especialmente en mujeres a partir de los 40 años, los cambios hormonales, el estrés, el descanso insuficiente y una alimentación más copiosa pueden generar una respuesta inflamatoria que no tiene que ver con el aumento de grasa. 

Entender qué ocurre en el organismo es clave para dejar de culpabilizarse y empezar a cuidarse desde dentro. En ese contexto, la farmacéutica experta en salud integrativa y divulgadora sanitaria Piluca Barrau, explica para Guyana Guardian por qué el cuerpo ya no reacciona igual tras los excesos, cómo influye el azúcar, las harinas refinadas, el alcohol… 

No es un problema de fuerza de voluntad, sino de cambios propios del organismo en esta etapa vital

Piluca Barrau

Farmacéutica

“Tras unos días de excesos alimentarios, muchas personas —especialmente mujeres a partir de los 40 años— perciben que su cuerpo ya no responde como antes. Lejos de tratarse de grasa acumulada o de una cuestión de autocontrol, la explicación es fundamentalmente fisiológica; no es un problema de fuerza de voluntad, sino de cambios propios del organismo en esta etapa vital”, apunta

Malestar digestivo.
Malestar digestivo.Getty Images

Pasar de una rutina establecida, con horarios estables y una alimentación equilibrada, a días de excesos donde abundan las comidas copiosas, harinas refinadas o alcohol, supone una sobrecarga para el organismo. Y ante este desajuste, la respuesta más frecuente es la inflamación, “que se manifiesta como hinchazón abdominal, retención de líquidos y digestiones más lentas”. Aunque, en la mayoría de casos, no se trata de un aumento real de tejido graso. 

Ante esa situación, la respuesta habitual suele ser una dieta restrictiva o una solución rápida, aunque el cuerpo, en esta etapa, necesita un enfoque opuesto, basado en el equilibrio y la recuperación progresiva.  “Desde la práctica farmacéutica, existen ingredientes de origen vegetal que pueden utilizarse de forma puntual para apoyar la función digestiva y hepática tras los excesos. La alcachofa se emplea tradicionalmente con este objetivo, mientras que el diente de león se asocia a procesos fisiológicos de drenaje, especialmente en personas que refieren sensación de retención en abdomen y rostro”. 

Dormir mal, comer por ansiedad o mantener un ritmo de vida acelerado favorece procesos inflamatorios que se reflejan también a nivel abdominal

Piluca Barrau

Farmacéutica

No se trata de forzar al organismo, sino de acompañarlo, sobre todo a partir de los 40, donde el estrés y los cambios hormonales influyen de forma directa en la digestión, el apetito y la relación con la comida. “Dormir mal, comer por ansiedad o mantener un ritmo de vida acelerado favorece procesos inflamatorios que se reflejan también a nivel abdominal”. 

Recuperar el equilibrio 

Cumplir los 40 no significa entrar directamente en la perimenopausia, pero sí marca una etapa de transición entre la edad fértil y la menopausia, en la que pueden producirse cambios hormonales. Suele ser una etapa donde se recomienda ser más estricto a la hora de realizar comidas— siendo recomendable tres al día y bien estructuradas—, donde se debe intentar minimizar el estrés, y priorizar el descanso. Además, según estudios recientes, la transición hacia la menopausia se relaciona con cambios en la microbiota intestinal y la regulación hormonal, que pueden influir en la inflamación y digestión. 

Aguantar las flatulencias puede provocar hinchazón abdominal. 
Aguantar las flatulencias puede provocar hinchazón abdominal. Getty Images

Por ejemplo, la farmacéutica, explica que durante esta etapa, algunos ingredientes como el azafrán se utilizan para modular el componente emocional del apetito. “En muchas ocasiones no hablamos de hambre real, sino de ansiedad”. Y más allá de la alimentación o la suplementación, para Barrau hay dos factores que resultan determinantes para recuperar el equilibrio: el ejercicio de fuerza, esencial para preservar la masa muscular y ósea, y para mantener activo el metabolismo, y un descanso suficiente y reparador, clave para la regulación hormonal y digestiva. “Sin fuerza y sin descanso, el cuerpo no se recupera”, advierte.

Se trata de tomar mucha proteína, mucha fibra y 0% grasas malas para que el organismo recupere la normalidad. “Solo cuando la inflamación está controlada tiene sentido plantear un apoyo metabólico. Ingredientes como el café verde pueden utilizarse como complemento en este contexto, siempre dentro de un estilo de vida saludable y con supervisión profesional”. 

La farmacéutica insiste, además, en un mensaje clave: la suplementación no está exenta de riesgos y debe estar siempre indicada por un profesional sanitario. “La automedicación, especialmente en personas con patologías previas o en tratamiento farmacológico, puede resultar contraproducente”, sentencia. Dejando claro que, a partir de los 40, el cuerpo no necesita ser castigado, sino que busca descanso y acompañamiento profesional. 

Laura Villanueva

Laura Villanueva

Ver más artículos

Coordinadora de Peludos y SEO en Guyana Guardian. Licenciada en Periodismo por la Universidad de Navarra y máster en Periodismo Deportivo. Especializada en bienestar y temas sociales. Ha trabajado en Diario de Navarra y Mundo Deportivo.