Bienestar

Antonio Pérez, experto en fisioterapia, examina los motivos de las molestias en las articulaciones derivadas del frío intenso: “Tu cuerpo entra en modo supervivencia”

Invierno

El experto detalló los cuatro motivos fundamentales por los que nuestras articulaciones padecen ante el clima frío.

Sylvie Pérez, experta en psicopedagogía, reflexiona acerca del desarrollo del duelo en el entorno tecnológico: “Aceptar que ese dolor existe es el primer paso”

Antonio Pérez, fisioterapeuta

Antonio Pérez, fisioterapeuta

Debido a los frecuentes temporales, las bajas temperaturas penetran profundamente en el organismo y gran cantidad de gente reporta dolencias continuas en las articulaciones que, durante estaciones menos frías, casi no se perciben. 

Diversas articulaciones como rodillas, caderas o manos suelen presentar molestias sin motivo obvio, un síntoma frecuente que Antonio Pérez, fisioterapeuta, ha buscado fundamentar bajo una óptica fisiológica en sus perfiles sociales.

Cuatro motivos

“¿Por qué nos duelen las articulaciones cuando hace frío? Seguro que lo has sentido esta semana y vengo a explicártelo”, señaló el experto, quien reconoce cuatro causas fundamentales que explican este suceso.

El factor inicial se vincula al líquido sinovial, un fluido que se halla en las articulaciones y que funciona como amortiguador y lubricante ante el contacto de los huesos. “Las articulaciones que tienen mucho movimiento tienen una cápsula con un líquido que lubrica y protege”, señaló.

Al disminuir las temperaturas, este líquido se densifica, “le ocurre lo mismo que a un tarro de miel cuando lo metes en la nevera”, tornándose más firme y adherente. Esa merma en la fluidez ocasiona entumecimiento articular, molestias internas y, como resultado, malestar físico.

El segundo motivo impacta en la musculatura y los tendones. De acuerdo con el fisioterapeuta, las bajas temperaturas provocan que dichos tejidos reduzcan su flexibilidad: “Lo que debería funcionar como un elástico se vuelve más rígido”. Al funcionar de forma menos eficiente, la musculatura deja de resguardar y amortiguar los golpes de manera adecuada, derivando esa presión excesiva hacia la articulación, la cual termina sufriendo daños.

Frío en Sevilla
Frío en SevillaMaría José López - Europa Press / Europa Press

La tercera causa se relaciona con el flujo sanguíneo. “Cuando hace frío, tu cuerpo entra en modo supervivencia y echa poca cuenta a las articulaciones”, sostuvo Antonio. 

El cuerpo humano da preferencia a conservar el calor en las estructuras internas esenciales, induciendo una vasoconstricción en las áreas distales tales como las rodillas. Dicho proceso disminuye el aporte de oxígeno y nutrientes, provocando que los músculos, ligamentos y articulaciones operen con menor eficiencia e incrementando su sensibilidad.

De acuerdo con el especialista en fisioterapia, la relevancia de los daños anteriores constituye otro elemento clave en este asunto. “Al tener una lesión o secuelas tu sensibilidad está alterada”, indicó. Dichas áreas “se quejan antes” y, cuando se añaden las bajas temperaturas, el entumecimiento y la carencia de flujo de sangre, el malestar surge de forma más sencilla. Si bien intervienen aspectos adicionales como la presión del aire, Antonio finaliza afirmando que estos cuatro componentes justifican la razón por la cual el clima gélido afecta a nuestras coyunturas.