Casa

Leonardo Di Chiara, el arquitecto que vive en una mini casa de 9 m2: “Quería demostrarme a mí mismo y a los demás que es posible vivir dignamente en un espacio tan pequeño”

Tiny Houses

El arquitecto italiano demostró al mundo que es posible vivir dignamente en un espacio tan pequeño

El arquitecto Leonardo Di Chiara en su “Tiny House”.

El arquitecto Leonardo Di Chiara en su “Tiny House”.

GIACOMO TERRACCIANO

aVOID es la casa portátil más pequeña que jamás se ha construido en Italia. Leonardo Di Chiara es el arquitecto que la ha llevado a cabo y, además, su propietario. Se trata de un espacio de solo 9 m2 que cuenta con todas las comodidades necesarias para vivir. Un ejemplo de minimalismo en su máxima expresión. 

“Toda mi vida he vivido en una habitación muy pequeña en casa de mis padres. Cada día me veía obligado a aprender a organizar mi espacio. Crecí con un estilo de vida minimalista que, sin duda, influye en mi diseño”, comenta el arquitecto en declaraciones recogidas por Guyana Guardian.

Mientras estaba en la universidad, decidió poner en práctica sus conocimientos y construir su primera casa. “Forzado por los escasos ahorros que tenía, partí de casi las mismas dimensiones que mi habitación: 9 m². Quería demostrarme a mí mismo y a los demás que, con una fuerte adhesión al reduccionismo, es posible vivir dignamente en un espacio tan pequeño”, confiesa.

aVOID en el Bauhaus Campus
AVOID en el Bauhaus CampusLeonardo Di Chiara

Para llevarla a cabo, comenzó a desarrollar mobiliario transformable que pudiera ocultarse en las paredes cuando no se usase, dejando el espacio libre para volver a usarse. Por eso mismo, el interior de la casa recuerda a un “vacío”. Al entrar en ella, la vivienda se presenta como una única estancia gris de 5,10 metros de largo, 2,53 metros de ancho y 4 metros de alto.

Mediante la apertura de dispositivos integrados en las paredes, el espacio evoluciona horizontalmente y se transforma en una vivienda cálida. La cama reclinable, que puede ser individual o doble, sirve también como sofá combinado con dos pufs con ruedas. Junto con la mesa plegable, la cama puede servir también como banco para acomodar hasta seis personas. Una escalera retráctil permite el acceso a la terraza.

El interior de la Tiny House con la mesa desplegable.
El interior de la Tiny House con la mesa desplegable.Anna Fontanet Castillo

Inspirada en el modelo estadounidense de “tiny house”, consiste en una estructura de madera ensamblada, montada sobre un remolque de acero con cuatro ruedas. Su objetivo principal era llevar esta tipología de casas a la ciudad. Pero para ello, necesitaba encontrar una “tiny house” urbana. “Como arquitecto, me gustaría centrar mis esfuerzos en conseguir soluciones asequibles y herramientas accesibles para todas aquellas personas que aspiran a vivir en ciudades sin una gran inversión económica”, declara.

El interior de la casa con la cama desplegada.
El interior de la casa con la cama desplegada.Leonardo Di Chiara

La vivienda sigue principios bioclimáticos y se ha diseñado para poder cambiar de orientación según la estación del año. La puerta permite abrir completamente el espacio hacia el exterior y deja entrar mucha luz natural. Esto ayuda a reducir considerablemente el consumo energético incluso en invierno. Además, cuenta con paneles solares con batería de almacenamiento, ventilación mecánica controlada, calefacción por paneles infrarrojos y electrodomésticos de bajo consumo.

La casa deja entrar mucha luz natural.
La casa deja entrar mucha luz natural.Leonardo Di Chiara

El mismo considera que esta mini casa con ruedas le ha ayudado a satisfacer su deseo de ser un “nómada de nueva generación”. “Vivir en mi mini casa es una experiencia increíble y me ayuda a mejorar la calidad del espacio”, confiesa el arquitecto.

“Quería moverme por el mundo, viajar no como turista sino como ciudadano. Profundizar en las cosas, probar distintas rutinas diarias y conocer gente nueva para satisfacer mi fuerte curiosidad por lo que aún desconocía fuera de mi ciudad natal”, comenta Leonardo.

Para él, no hay mejor manera de viajar que llevar tu hogar contigo. De hecho, es lo que le ha hecho sentirse plenamente parte de la sociedad de cada ciudad que ha visitado. “Me moví de Berlín a Roma durante 1.300 km, parando en diez lugares diferentes, fue una forma de comprobar si realmente es posible sentirse más residente que turista. Durante el viaje instalé mi casa en lugares muy diversos: una antigua cervecería en Berlín, frente al castillo principal de Milán o en una colina con vistas al campo cerca de Ulm”, relata.

Leonardo en la plaza principal de Pesaro.
Leonardo en la plaza principal de Pesaro.Leonardo Di Chiara

Durante su gira con la casa, muchas personas pudieron comprobar lo que era vivir en un espacio pequeño con ruedas. “Como arquitectos, solemos pensar en casas y espacios, pero al final no vivimos casas ni espacios: vivimos personas y experiencias. Moverme con mi tiny house se convirtió para mí en una oportunidad de vivir más allá de mis propios límites y fronteras”, concluye el arquitecto.