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Paula Borrás, agente inmobiliario: “Los pisos reformados se venden más fácil porque la gente le tiene mucho miedo a las reformas y quiere entrar a vivir”

Vivienda

Uno de los principales problemas de los agentes de ventas es “hacer una valoración realista del precio” del inmueble, porque “los propietarios siempre creen que pueden vender a un precio más alto”

Paula Borràs, agente inmobiliario (cedida)

Paula Borràs, agente inmobiliario (cedida)

Encontrar una vivienda se ha convertido en prácticamente una misión imposible en España. El ritmo de construcción de vivienda nueva es mucho más lento de lo que debería ante la alta demanda actual y la que se espera en los próximos años. En concreto, el acceso a la vivienda sigue preocupando al 42,6% de los españoles, según el Barómetro del CIS de enero de 2026

Esta situación obliga a muchos compradores a replantearse lo que antes parecía irrenunciable. Paula Borrás, agente inmobiliaria en Barcelona y la zona del Maresme, asegura que es un momento complicado para comprar una vivienda por la escasa oferta. Además, las peticiones de los compradores se repiten de forma casi unánime. “Todo el mundo quiere un piso alto, exterior y que tenga una zona de exterior. Antes era una demanda que no se hacía tanto, pero desde el covid todo el mundo quiere aunque sea un pequeño balcón para poner una mesita”, cuenta en una conversación con Guyana Guardian. 

Las peticiones de los compradores

Borrás relata que las viviendas reformadas se venden mucho mejor: “La gente tiene miedo a las reformas y busca un lugar para entrar a vivir”. El primero de los inconvenientes a la hora de hacer una reforma es que tienes que tener en cuenta dónde vivirás mientras se hacen las obras. “Además, siempre hay problemas y se acaban alargando. La gente quiere comprar cosas reformadas y, como mucho, que tengas que pintar”, añade. 

Destaca que la obra nueva “está marcando un techo de precio más alto; y como casi no hay, las viviendas de segunda mano están carísimas”, detalla. Los elevados precios del alquiler también han provocado que mucha gente se plantee comprar en lugar de seguir de alquiler, pero “el problema es que hay gente que paga 1.500 euros de alquiler, que es más de lo que pagaría de hipoteca, pero no tiene los recursos para dar una entrada”, comenta.

Vista panorámica a la ciudad de Barcelona y la catedral de la Sagrada Familia al amanecer
Vista panorámica a la ciudad de Barcelona y la catedral de la Sagrada Familia al amanecerGetty Images/iStockphoto

Lo que muchos compradores sueñan al principio del proceso suele cambiar a medida que avanza la búsqueda. Con cada visita, las expectativas tienden a reducirse. “Alguien que quiere un piso alto con una serie de características tiene que asumir que lo puede encontrar, pero en un primero”, afirma. La experta asegura que todo se puede vender “fácil y rápido si está a precio”, aunque destaca que el problema es que con los actuales precios elevados “los propietarios creen que pueden vender a un precio más alto. Y nuestro trabajo también es hacerles una valoración realista del precio”, indica.

Todo se puede vender fácil y rápido si está a precio

Paula Borrás

Agente inmobiliario

Precisamente, esta es una de las gestiones más importantes del agente inmobiliario: “Hay que decirles que si quieren vender por 20.000 euros más, el piso va a estar cuatro meses publicado. Y después, lo tendremos que bajar de precio porque no lo habremos vendido y el piso estará quemado y será mucho más complicado. Si lo sacas a precio, el piso se vende”, cuenta. Que un piso esté publicado en los portales mucho tiempo tiene consecuencias negativas para los vendedores porque “está muy visto, y los vendedores ven que ha ido bajando de precio y piensan que se puede bajar más y esto es muy perjudicial”. Las expectativas de precio poco realistas también están relacionadas con el componente emocional que el propietario tiene. “Todo el mundo piensa que su casa vale más”. 

La experta señala que entre los errores más comunes de los vendedores está el querer conseguir un precio mayor y que te quieran enviar las fotografías. “Hay que decirles que no, porque son imprescindibles para vender un piso. Te las hacen sin luz, detalles que no se ven o hechas con una mala perspectiva. Además, también me dicen: “Sácala bonita” y siempre digo que intento ser lo más fiel posible a cómo es el piso”. Las fotografías tienen tanta importancia para evitar que los compradores se lleven una decepción al ver el piso en persona. Borrás defiende que “lo más fiel a la realidad con un buen producto se vende rápido”. 

Las fotografías sí son lo más fiel a la realidad; con un buen producto se vende rápido

Paula Borrás

Agente inmobiliario

Vender un piso va más allá de publicar el anuncio y esperar llamadas. Cada vez es más frecuente para los agentes recurrir al home staging, una técnica que busca presentar la vivienda en su mejor versión para atraer al comprador. Sin embargo, Borrás afirma que “cuesta mucho porque a veces los propietarios no lo quieren hacer y pasas de vender un piso en una semana a tres meses. Cuando el comprador ve el piso decorado, se hace una idea de cómo podría quedar y tiene más claro lo que está comprando”. 

Como consejo a los compradores, Borrás destaca que hay que tener en cuenta “quién vive arriba y abajo” y recomienda que siempre que se pueda “sentarse una hora delante del edificio y ver los vecinos que entran y salen, porque es para toda la vida”. La experta señala que es importante conocer cómo es la comunidad, pedir las actas y ver qué obras se han hecho en el edificio para poder tomar una decisión más sólida.