Casa

Le construyen una minicasa en el jardín

Hogares diferentes

Josep Maria Cortés se dedica a la construcción y comercialización de minicasas (o tiny houses, en inglés), una opción frente al hogar convencional que va ganando adeptos progresivamente.

Asegura que resulta posible construir una casa en un mes.

Josep Maria Cortés, constructor de tiny houses

Josep Maria Cortés, constructor de tiny houses

Cedida

Según un estudio elaborado por Fotocasa en 2024, las tiny houses (o casas pequeñas, en español) ganan popularidad entre la población. De hecho, según sus cifras, el 80% de las personas ven con favorable opinión estas viviendas, aunque aún generan incertidumbre sobre su ubicación, regulaciones y escasez de información. 

Josep Maria Cortés consagra su carrera profesional a fabricar tiny houses en España. Inició su camino laboral trasladando estas residencias y hoy en día ofrece a su clientela viviendas compactas totalmente a medida mediante su firma Mobi House. “En un mes puedes tener tu hogar listo y completamente hecho a tu gusto”, señala en este diálogo con Guyana Guardian.

Vidas alternativas

Vivir en una minicasa

¿Qué tipo de cliente compra estas tiny houses?

Tenemos clientes en toda Europa, por lo que los perfiles son muy diversos. Si nos enfocamos en España, alrededor del 70% son extranjeros, sobre todo alemanes e ingleses, y un 30% son españoles. Creo que esto responde en parte a una cuestión cultural y también a la perspectiva más tradicional que existe en España sobre la vivienda y lo que algunos relacionan con “pobreza inmobiliaria”. En cuanto a la edad, la mayoría de nuestros clientes oscilan entre los 30 y los 50 años.

¿Cuánto cuesta realmente una minicasa?

Funciona igual que un vehículo: no existen fronteras reales. Contamos con trabajos que oscilan entre 50.000 y 150.000 euros, según las terminaciones y complementos que se deseen incorporar. Recientemente fabricamos una vivienda pequeña modular integrada por tres piezas conectadas, lo cual incrementa el coste. Su utilidad resulta bastante diversa: sirve tanto de segunda estancia como de hogar principal para un núcleo familiar de cuatro integrantes. El abanico de opciones es sumamente extenso.

Mini casa de Mobi House
Mini casa de Mobi HouseCedida

¿Sale más barato que una vivienda tradicional?

Está muy condicionado por el emplazamiento. En regiones bastante deshabitadas de España es factible localizar una vivienda convencional y rehabilitarla con poca inversión. No obstante, en áreas con gran demanda residencial, como Cataluña, una minicasa suele ser más asequible. Pese a ello, la mayor parte de nuestra clientela no opta por esto por cuestiones financieras, sino por principios vitales y versatilidad: la posibilidad de trasladarse cuando lo deseen o situarla en el terreno familiar.

Hemos tenido, por ejemplo, el caso de un abuelo que reside en el jardín de su hija para evitar ingresar a una residencia. Se trata más bien de una elección de estilo de vida que de cuestión económica. De hecho, quien solo persigue lo más económico terminará probablemente en una vivienda móvil de plástico, algo muy distinto. Si consideras una minicasa únicamente como una opción económica, no terminarás realmente viviendo en ella.

¿Cómo está la normativa en España? ¿Es complicado?

Sí, es complicado. Actualmente es más difícil que una vivienda tradicional, aunque esperamos que mejore con el tiempo. En países como Alemania, Francia o Holanda ya existe un marco legal claro y establecido. En España aún no. Todo depende del ayuntamiento, del tipo de terreno y de la comunidad autónoma. No existe una norma universal. Suele ser más fácil colocarla en terreno urbano o en lugares como campings. Además, muchos clientes separan la propiedad de la vivienda de la del terreno: puedes ser propietario de tu tiny house sin ser dueño del suelo. Esa es una gran diferencia con respecto al modelo inmobiliario tradicional y se alinea con la noción de movilidad.

Mini casa de Mobi House
Mini casa de Mobi HouseCedida

¿Cuánto tarda en construirse una minicasa?

Varía según el sistema de fabricación. Si se opta por la autoconstrucción, un individuo puede demorar al menos un año. Un negocio artesano reducido suele requerir cerca de tres meses. Para una firma con mayor nivel de industrialización como la nuestra, el plazo es de un mes aproximadamente. El sector en Europa ha progresado notablemente: en mis comienzos casi no había actividad industrial; posteriormente, con mi taller, operábamos en periodos de tres o cuatro meses; hoy en día hay compañías con entre 50 y 80 trabajadores que fabrican cientos de hogares cada año.

¿Se puede vivir realmente en un espacio tan pequeño, incluso en familia?

Totalmente. Siempre digo que es como un barco: si está bien ajustado, funciona. La cuestión no es si se puede vivir en menos espacio, sino si realmente exigimos 120 metros cuadrados. En las últimas cinco décadas, el tamaño promedio de las viviendas se ha duplicado. Vivimos en el doble de superficie que antes, lo que invita a cuestionar qué es realmente esencial. Además, si consideramos el impacto ambiental o la relación con el entorno, la minicasa afronta mejor esos desafíos. El modelo de vivienda de 150 metros cuadrados con altos gastos en calefacción y aire acondicionado es, en parte, un legado del siglo pasado. Mantenemos la noción de “más, más y más”, pero tal vez no necesitemos más.

Mi primer usuario, hace ocho años, fue una familia de tres integrantes que aún reside en su minicasa y se encuentra muy satisfecha. Gozan de más tiempo para ellos y de mayor capacidad económica al no dedicar tanto presupuesto a rentas ni a suministros energéticos.

Mini casa de Mobi House
Mini casa de Mobi HouseCedida

¿Recuerdas algún caso que te haya marcado especialmente?

Cada historia es única. He conocido casos exitosos y otros más difíciles. Uno que me conmovió fue el de una mujer que había huido de una situación de violencia de género y necesitaba un hogar discreto, con la posibilidad de mudarse si la amenaza de acoso lo exigía. La minicasa le brindaba exactamente eso. Fue un caso que me impactó por la crudeza de la realidad.

Se trata de un par de amistades de siempre que, tras su retiro, resolvieron edificar sus respectivas viviendas pequeñas dentro de la misma parcela.

Josep Maria Cortés, constructor de mini casas

Se halla igualmente la situación del abuelo que reside en el jardín de su hija. Otro modelo es el de dos amistades de siempre que, tras jubilarse, optaron por edificar sus respectivas minicasas en una misma parcela. Habitan el lugar juntos pero con autonomía, compartiendo zonas como el huerto o la terraza y conservando cada cual su propio entorno privado.

Claro, hay muchas historias

Todavía tengo presente el ejemplo de un cliente en Cataluña que habitaba una vivienda de 300 metros cuadrados y prefirió situar una minicasa en su terreno. Finalizó residiendo en la minicasa junto a su zona de cultivo, dejando casi desierta la construcción mayor por no querer emplear más horas en la limpieza o el cuidado de un área prescindible. Anhelaba un espacio reducido, confortable y operativo.