Ni Groenlandia ni Polo Norte: la ciudad más fría del mundo está en Rusia y alcanza los 70 grados bajo cero
Rusia
Esta ciudad siberiana ostenta el récord de la urbe con la menor temperatura registrada hasta la fecha
Ni spa ni calefacción: las aguas termales a 52 grados, gratuitas y antiestresantes, perfectas para refugiarse del frío en invierno en España

Ni Groenlandia ni Polo Norte: la ciudad más fría del mundo está en Rusia y alcanza los 70 grados bajo cero
Este nuevo año ha arrancado, en España y gran parte de Europa, dejando unos episodios de frío y nieve bastante inusuales en nuestro país. Con una evidente cercanía al Mediterráneo, no estamos acostumbrados a soportar de la mejor manera unas condiciones así, con temperaturas en muchas zonas del territorio que se han mantenido bajas durante semanas.
En nuestro imaginario, zonas como el Polo Norte, o países como Rusia, sobre todo en la región de Siberia, son realmente lugares fríos. De hecho, es en este último sitio donde se encuentra la ciudad habitada más fría del mundo, conocida como Yakutsk. Y no tiene este título por nada: se han llegado a registrar temperaturas de hasta 70 grados bajo cero. Todo ello en una ciudad donde la vida se lleva con una aparente normalidad.
Los edificios, al igual que las tuberías, se construyen a metros de altura para salvar el 'permafrost'
En esta ciudad rusa, con una población que llega casi a los 400.000 habitantes, la vida se entiende de manera diferente. El 'youtuber' Rubén Holgado visitó el lugar para uno de sus vídeos, y son algunas las diferencias claras que se pueden observar. Empezando, por ejemplo, con los edificios y las tuberías, construidas con algunos metros de altura. La razón es bien sencilla: el 'permafrost', una capa de hielo bajo tierra que no se deshace desde hace años, podría poner en peligro estas construcciones.

Y las diferencias no acaban aquí. Algo cotidiano como apagar el coche al llegar a casa es algo impensable, ya que podría no volver a arrancar. O los propios congeladores de casa, que almacenan los alimentos más habituales, ya que la carne o el pescado se puede dejar perfectamente en el exterior de las ventanas, con unas condiciones ideales.
Aunque los inviernos aquí son realmente gélidos, lo cierto es que el verano, aunque corto, también tiene temperaturas elevadas. Los 30º se superan con frecuencia, aunque dura realmente poco. Y la luz es otro de los grandes inconvenientes, con tan solo entre 3 y 4 horas diarias, lo que lo hace un lugar realmente difícil.
Como experiencia, Yakutsk es una ciudad única, con un estilo de vida muy particular ante unas condiciones más que extremas. Sería impensable imaginarnos en un lugar así, con unas temperaturas a las que costaría demasiado llegar a acostumbrarse en algún momento.
