María Vetican, veterinaria, sobre los perros que sufren de dolores articulares: “No dejes de moverte y controla el peso, necesitan masa muscular para dar soporte a la articulación enferma”
Consejos
La expera asegura que el movimiento controlado ayuda a proteger la articulación dañada, siempre que se haga de forma adecuada
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María Sanz en dos momentos del vídeo

¿Cómo debemos tratar a nuestro perro si sufre dolores articulares? Se trata de una cuestión algo desconocida, puesto que no suele tratarse tan a menudo como otras problemáticas caninas. Es por este motivo, que la veterinaria María Vetican ha decidido poner el foco en dicho problema.
La experta se centra en una cuestión frecuente pero a menudo infravalorada: los perros que sufren dolores articulares, especialmente aquellos con displasia. En un vídeo publicado en Instagram, Vetican ofrece una guía clara y práctica para mejorar su calidad de vida, insistiendo en dos ideas clave: no dejar de moverse y mantener el peso bajo control.

Según explica, el primer paso siempre debe ser un diagnóstico veterinario adecuado. “Si tu perro tiene algún tipo de displasia, estas son las cosas que deberías estar haciendo para ayudarle”, señala, recordando que estas patologías “se diagnostican haciendo radiografías en el veterinario”. A partir de ahí, se debe abordar de forma integral y constante, combinando suplementación, ejercicio adaptado y cuidados en el día a día.
Vetican subraya la importancia de los suplementos como parte del tratamiento. Una vez confirmada la displasia, “vamos a tener que suplementar con condroprotectores, suplementar Omega 3 (en aceite, cápsulas, dando sardinillas en lata…)”. A esto se suman los antiinflamatorios y analgésicos naturales, “como el CBD”, aunque advierte de la necesidad de tener siempre en casa medicamentos más fuertes “para dar de forma puntual en los días malos”. La clave, explica, está en adaptarse a la evolución del dolor y a las necesidades concretas de cada peludo.
Uno de los mensajes centrales de la veterinaria es que el reposo absoluto no es la solución. “Algo muy importante es no dejar de moverse, necesitan toda la masa muscular posible para dar soporte a esa articulación enferma y quitarle tensión”, afirma. El movimiento controlado ayuda a proteger la articulación dañada, siempre que se haga de forma adecuada. Por eso, es fundamental “evitar ejercicios, actividades de alto impacto”, ya que “una cosa es no dejar de moverse y otra machacar las articulaciones”.
Controlar el peso, un pilar del cuidado articular
El control del peso es el otro gran pilar del cuidado articular. Vetican es tajante al respecto: “Mantener el peso a raya, no pueden sobrepasar su peso ideal”. El sobrepeso supone “un sobreesfuerzo para la articulación y empeoraría rápido”, por lo que una alimentación ajustada y supervisada es imprescindible.
Además, la veterinaria recomienda adaptar el entorno del perro para facilitarle la vida diaria. Aconseja ayudarle a bajar y subir de los sitios, “tú mismo o con el uso de rampas”, evitar resbalones cortándole las uñas y colocando alfombras, y procurar que no descanse en suelos duros. En su lugar, recomienda “siempre una cama mullida ortopédica”.
Con estos consejos, María Vetican insiste en que convivir con una enfermedad articular no significa renunciar a una vida activa y cómoda, sino aprender a cuidarla con conocimiento y sentido común.

