Laura Londoño, veterinaria: “Los perros pequeños saben que lo son. Por eso se ponen a ladrar, para hacerse más grandes. Es supervivencia”
Comportamiento canino
La experta en la salud de los animales aporta las claves que pueden hacer que un can de menor tamaño tenga sus cuerdas vocales funcionando de manera constante
Laura Londoño, veterinaria: “Es totalmente normal que tu mascota duerma en lugares raros, pero también es importante que tenga su cama y te doy 3 consejos para que quiera dormir allí”

Laura Londoño, veterinaria: “Los perros pequeños saben que lo son. Por eso se ponen a ladrar, para hacerse más grandes. Es supervivencia”
Como las personas, los animales tienen diversos tamaños. En algunas especies, por ejemplo en los perros, eso puede hacer que su comportamiento varíe. No es lo mismo un can de tamaño grande que uno que tenga unas dimensiones menores, como puede ser el caso de los chihuahuas, una de las razas de menor tamaño.
Es por eso que, al ir por la calle, podemos encontrarnos con alguno con más propensión a ladrar. Especialmente si se encuentra con un perro de mayor tamaño que él. No lo hace porque sí. Esa reacción atiende a varias razones. La veterinaria Laura Londoño, en su página de Instagram, ha compartido varias de ellas.
La primera de las razones que ha esgrimido la experta en la salud de las animales es el tipo de crianza. La doctora Londoño dice que la gente tiende a la sobreprotección de este tipo de animales desde cachorros. “Los vemos frágiles, los cogemos todo el tiempo, no les dejamos explorar ni ser perros. Sin darnos cuenta crecen sin saber enfrentarse solos al mundo. Por eso están en estado de alerta todo el tiempo”, explica la veterinaria.
Los perros pequeños son conscientes de que lo son, e intentan “hacerse grandes”
El segundo motivo que añade Londoño para este comportamiento es el propio conocimiento que tienen los canes sobre ellos mismos: “Los perros pequeños saben que lo son. Por eso se ponen a ladrar, para hacerse más grandes, es su forma de decir 'aquí estoy'. No es agresión, es supervivencia”, dice la doctora. Por último, la genética también juega una parte importante es esto, ya que “muchos de estos pequeños vienen de grupos raciales seleccionados específicamente para alertar, reaccionar rápido y ladrar”.
Después de dar todos esos motivos, la experta en el cuidado y salud de los animales dice que nosotros como dueños tenemos responsabilidad, ya que reforzamos algo negativo. Por ejemplo, si vemos que se pone a ladrar le cogemos, le damos comida o simplemente le regañamos. Para terminar, dice que este tipo de perros tienen pocos estímulos, ya que sus paseos son cortos y no hacen mucho ejercicio, algo que también influye en sus ladridos.
Los ladridos que emiten los perros para comunicarse tienen un panorama mucho más complejo de lo que pueda parecer a simple vista, y hay diversos estudios científicos que han analizado el comportamiento de los canes cuando escuchan ciertos ladridos. Por ejemplo, uno titulado 'Dogs discriminate between barks: The effect of context and identity of the caller' publicado en 2009 llegó a la conclusión que los perros identificaban quién y en qué situación estaba ladrando, por ejemplo en el exterior o en el interior de una casa.
