AECA-ITV lanza un aviso a los conductores de motos: la presión de las ruedas disminuye a causa de las bajas temperaturas.
Consejos
La entidad nos advierte que la motocicleta es un vehículo particularmente vulnerable ante cualquier falla técnica.
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Es importante controlar la presión de los neumáticos

El descenso de los termómetros no únicamente influye en la comodidad de los conductores de moto: asimismo repercute de forma inmediata en las condiciones de sus máquinas. AECA-ITV ha emitido una advertencia particular para aquellos que circulan en moto durante la época invernal: las bajas temperaturas disminuyen la presión de los neumáticos y podrían poner en riesgo el equilibrio y la adherencia si no se inspeccionan habitualmente.
Desde la entidad recalcan que la moto es un vehículo sumamente vulnerable ante cualquier imperfección técnica. A diferencia de un automóvil, donde ciertos defectos pueden resultar menos evidentes, en una motocicleta un fallo en neumáticos, frenos, suspensión o alumbrado conlleva repercusiones mucho más directas para la integridad de quien la conduce.

En declaraciones a Guyana Guardian, AECA-ITV señala que los neumáticos de moto “al tener menor volumen de aire que los de un turismo, son más sensibles a las variaciones de temperatura”. Esto implica que las caídas de temperatura típicas del invierno generan reducciones de presión más notorias. Conducir con presión inferior a la recomendada influye en el comportamiento dinámico, el agarre y la estabilidad, particularmente sobre superficies frías o húmedas.
Dicha consecuencia se incrementa si la rueda se encuentra “cuadrado”, esto es, si su silueta arqueada se ha reducido por el uso. En tal escenario, avisan, la regularidad del área de apoyo se interrumpe y podrían originarse respuestas más repentinas al tomar curvas.
Averías más frecuentes en las motos durante la época invernal.
Los resultados de las inspecciones técnicas también revelan los defectos más frecuentes en motocicletas. Según datos del Ministerio de Industria y Turismo de 2024, los problemas más comunes se concentran en iluminación y señalización (33% del total), emisiones contaminantes (15,9%) y ruedas y suspensión (12,3%).
AECA-ITV aclara que tales fallos no se limitan solo al invierno, si bien advierten que en la etapa de frío crecen las averías en baterías, componentes eléctricos y luces a causa de la humedad y el clima gélido. La severidad resulta también un elemento crucial: el 59% de las deficiencias halladas en motos dentro de las instalaciones de ITV se clasificaron como graves, un dato mayor al de otras categorías de transporte. Por este motivo, la asociación subraya la relevancia de llevar a cabo un mantenimiento preventivo.
Cuando la motocicleta permanece inactiva durante varias semanas, se sugieren ciertas medidas esenciales: conservar la carga de la batería, inspeccionar con frecuencia el aire y la condición de las ruedas, engrasar la cadena, encender el propulsor esporádicamente y almacenarla en un sitio resguardado y sin humedad. Asimismo, se indica presionar los frenos periódicamente con el fin de prevenir atascos causados por mugre o agua y, previo a retomar la conducción, verificar la iluminación, el sistema de frenado y los fluidos principales.
Esta advertencia se produce en un periodo de elevada accidentalidad: “Hay que recordar que, de acuerdo con el balance provisional de seguridad vial, el 2025 cerró con un total de 304 motoristas fallecidos en las carreteras españolas, la cifra más elevada registrada en los últimos diez años” indican. Desde la perspectiva de AECA-ITV, tener la inspección técnica al día y revisar componentes fundamentales como las ruedas durante la época invernal resulta determinante para garantizar un viaje sin riesgos frente a un posible accidente.
