Aquellos modelos SUV que brindan una seguridad superior ante el efecto de latigazo cervical durante un impacto.
Pruebas de seguridad
Un estudio del IIHS, entidad estadounidense de seguridad vial, evalúa 18 modelos de SUV y determina cuáles ofrecen mejor protección en colisiones traseras.
Los automóviles experimentarán un cambio: la reciente norma de Euro NCAP exige modificar el diseño del interior para obtener la máxima puntuación de cinco estrellas.

Un conductor con dolor cervical se toca a nuca

Los últimos ensayos de seguridad han demostrado que no todos los automóviles ofrecen la misma protección contra el temido latigazo cervical, la lesión más común en colisiones por detrás. Un estudio publicado por el Insurance Institute for Highway Safety (IIHS), una entidad independiente que evalúa la seguridad de los vehículos en EE.UU., indica que ciertos modelos brindan una defensa significativamente superior en impactos traseros.
Para medir la protección efectiva de los ocupantes, el IIHS creó una nueva prueba de colisiones traseras enfocadas en SUV compactos, los más vendidos en EE.UU. En esta prueba, el asiento del conductor se monta sobre un trineo y un maniquí replica a una persona dentro del vehículo. A diferencia de las pruebas anteriores, que solo incluían un impacto único, esta evaluación emplea dos niveles de aceleración, simulando choques a distintas velocidades: uno equivalente a 32 km/h y otro a 48 km/h.

La evaluación anterior, que utilizaba un solo impacto a 32 km/h, dejó de aplicarse en 2022 tras casi todos los vehículos obtener una calificación alta. Sin embargo, los ocupantes continuaban experimentando latigazos, por lo que el IIHS creó esta prueba más rigurosa y realista para distinguir entre modelos.
Apenas una reducida cantidad de modelos examinados conserva la cabeza y la columna alineadas tras una colisión veloz.
Con el fin de examinar minuciosamente de qué manera cada SUV resguarda a sus pasajeros, se capturan mediciones exactas del desplazamiento pélvico, el ángulo de la cabeza y el modo en que el reposacabezas sostiene la columna en posición. Esta información ayuda a determinar qué vehículos reducen efectivamente la posibilidad de latigazo cervical y cuáles exponen más a los viajeros.

Los resultados de la prueba revelan diferencias notables entre los 18 SUV evaluados, casi todos de 2025, excepto un Honda CR-V de 2024. Los vehículos clasificados como buenos logran mantener la cabeza y la columna alineadas sin desplazamiento apreciable del maniquí, incluso a las dos velocidades de impacto. Los que obtienen la calificación más alta son el Audi Q3, Hyundai Ioniq 5, Subaru Forester y Toyota RAV4.
Ciertas firmas reconocidas no cumplen con los niveles de protección en choques traseros.
Diversos vehículos, incluyendo el Buick Encore GX, Chevrolet Equinox, Honda CR-V, Jeep Compass, Kia Sportage, Mercedes-Benz GLB, Mitsubishi Outlander, Volkswagen Taos y Volvo XC40, logran una valoración satisfactoria. Estos proporcionan una seguridad moderada, si bien se observan ciertos desplazamientos en la zona pélvica y la cabeza.
Las evaluaciones del IIHS
SUVcompactos
Los mejor valorados
Audi Q3 (2025)
Hyundai Ioniq 5 (2025‑26)
Subaru Forester (2025‑26)
Toyota RAV4 (2025)
Calificación aceptable
Buick Encore GX (2025‑26)
Chevrolet Equinox (2025‑26)
Honda CR‑V (2024‑25)
Jeep Compass (2025‑26)
Kia Sportage (2025‑26)
Mercedes‑Benz GLB (2025)
Mitsubishi Outlander (2025‑26)
Volkswagen Taos (2025‑26)
Volvo XC40 (2025‑26)
Calificación regular
BMW X1 (2025)
Nissan Rogue (2025‑26)
Calificación deficiente
Ford Bronco Sport (2025‑26)
Hyundai Tucson (2025‑26)
Mazda CX‑50 (2025‑26)
Finalmente, los SUV con las valoraciones más bajas se distinguen por sacudidas repentinas que elevan el peligro de sufrir un latigazo cervical. El BMW X1 junto al Nissan Rogue alcanzan una puntuación “regular”, lo que sugiere que su seguridad es escasa y muestra deficiencias relevantes en algunos parámetros, aunque sin alcanzar la gravedad de los ejemplos más críticos.
La peor evaluación la obtienen el Ford Bronco Sport, Hyundai Tucson y Mazda CX-50, que reciben una calificación deficiente debido a movimientos muy marcados. En particular, la cabeza se desplaza de manera notable, la columna se endereza y la pelvis avanza en relación con la cabeza, señala el estudio.
Con el fin de comprender por qué ciertos SUV brindan una seguridad superior, el IIHS integró parámetros inéditos en su evaluación. A modo de ilustración, el movimiento pélvico evalúa la capacidad del asiento para disipar la fuerza del impacto. De acuerdo con los responsables de la investigación, lo óptimo es evitar que la pelvis se desplace frontalmente en relación con la cabeza.
Asimismo se documentan los movimientos de flexión de la cabeza frente al cuello, que señalan el modo en que el reposacabezas preserva la alineación craneal, junto con el intervalo de contacto entre la cabeza y el apoyo y la aceleración de la T1, la vértebra torácica inicial que conecta con la zona cervical.
No obstante, tal como señala Marcy Edwards, ingeniera principal del IIHS, todavía persisten dudas acerca de los procesos precisos que causan estos daños. “Todavía no comprendemos completamente todos los mecanismos que provocan el latigazo cervical, pero reducir estos movimientos y tensiones debería servir para disminuir las lesiones en el mundo real”.

