“Muchas personas no acaban de dar el paso a los coches eléctricos por desconocimiento”, según un mecánico y un perito de automóviles
Electromovilidad
Jorge González, el CEO de 80% eléctrico, una escuela-taller especializada en vehículos eléctricos, asegura que, en general, es mucho más rápido que un coche de combustión

Jorge González, CEO de 80% eléctrico (izquierda), y Miguel Franco, perito de automóviles opinan el coche eléctrico

“La primera vez que me puse al volante de un coche eléctrico fue hace 8 años. Era un BMW i3. Lo conduje por ciudad, por carretera, con lluvia y en seco. Era supercómodo y el consumo, muy bajo. Desde entonces, ya he tenido tres vehículos eléctricos y un cuarto en camino”, explica Miguel Franco, perito de automóviles.
Por su profesión, habitualmente está rodeado de vehículos, y lo tiene claro: “Siempre había tenido coches de combustión, pero me quedo con mi eléctrico; la conducción es mucho más tranquila y liviana. Estoy encantado y tengo compañeros que cada vez más apuestan por este tipo de automóviles; es una tendencia al alza”.

La afirmación de este experto queda refrendada por los datos de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC): en el 2025 se matricularon 115.062 unidades, un 75,7% más que en 2024. Si añadimos los híbridos enchufables, el total asciende a 245.629 ejemplares vendidos, un aumento del 96,2% respecto al año pasado.
Además de ofrecer una conducción y consumo diferente, la mecánica de los eléctricos es completamente distinta a los de gasolina. Sin embargo, los problemas mecánicos son prácticamente los mismos. “Los más comunes son como los que tienen los de combustión: desgaste de materiales, rodamientos, bujes, amortiguadores, tacos de motor…”, explica Jorge González, CEO de 80% eléctrico, una escuela-taller especializada en vehículos eléctricos, que está ubicada en Valmojado (Toledo).
En los coches eléctricos, la mano de obra es más cara, porque es una especialización, pero en horas de trabajo es mucho menos”
González también destaca la rapidez en la reparación de un vehículo eléctrico: “Depende de la avería, pero como norma general es mucho más rápido que un coche de combustión; al tener menos elementos, la mecánica es más sencilla. Entonces, la mano de obra son menos horas. No es como abrir un motor de combustión, que lleva muchas más complicaciones, mientras que en uno eléctrico se hace más rápido. Sí que es verdad que la mano de obra es más cara, porque es una especialización, pero en horas de trabajo es mucho menos”.

A la agilidad de la reparación se suma el alto stock que existe para pedir piezas de reparación: “Hay piezas que son menos genéricas, como aletas o cosas así, y tardan lo mismo, pero sí que es cierto que en los vehículos eléctricos las piezas nos las envían relativamente rápido, en comparación con los coches de combustión”.
Tanto Jorge González como Miguel Franco coinciden en que “muchas personas no terminan de dar el paso al coche eléctrico por desconocimiento” y otras “compran coches que no son adecuados para su uso”, apunta González.
No todo el mundo puede tener un coche 100% eléctrico, y el primer error empieza en los concesionarios, que a veces no realizan un buen asesoramiento”
“No todo el mundo puede tener un coche 100% eléctrico. Sigue habiendo desconfianza y el primer error empieza en los concesionarios, que a veces no realizan un buen asesoramiento a los clientes que quieren uno”, lamenta Franco, quien cree que la autonomía de estos automóviles sigue siendo un problema y lo que más descontenta a sus usuarios.

“El error de muchas personas es pensar que van a hacer 500 kilómetros con un coche eléctrico, pero te hace unos 350. Además, tampoco saben cómo se cargan y dónde lo pueden hacer”, sostiene este perito de vehículos, que tiene clara la solución: informar bien al usuario para que pueda valorar si es un coche adecuado para cubrir sus necesidades. Además, según su opinión, hoy por hoy, el coche eléctrico no es tan caro, y con las ayudas del Estado puede ser hasta más barato que un equivalente de combustión.
Por su parte, González cree que en el mercado hay una mayor predilección por los vehículos híbridos como alternativa a los de combustión interna, que cada vez tienen menos presencia en el catálogo de las marcas. Además de esta reducción de modelos disponibles, los consumidores también se ven presionados por la implementación de zonas de bajas emisiones, que restringen la circulación de los vehículos más contaminantes. “Todo esto hace que la gente apueste por los híbridos, porque a lo mejor en dos años no puede entrar en las grandes ciudades. Y ante esta incertidumbre optan por un híbrido, porque les da menos miedo que el eléctrico”.

Sin duda, una de las grandes ventajas de los híbridos enchufables respecto a los eléctricos es que funcionan también con gasolina, lo que evita la ansiedad por la autonomía que sufren algunos conductores cuando temen quedarse tirados con su vehículo eléctrico por no tener donde cargar la batería. Y es que, aunque la infraestructura de recarga pública ha crecido en nuestro país, todavía sigue siendo necesario planificar las rutas largas para localizar los puntos de carga disponibles durante el trayecto.
Según los últimos datos facilitados por la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica, AEDIVE, en España hay 49.450 puntos operativos (contabilizados hasta el pasado 1 de febrero). La localización de estos cargadores se puede realizar de forma rápida mediante una aplicación móvil desarrollada por el Ministerio para la Transición Ecológica, en colaboración con Red Eléctrica. Denominada REVE (Red de Puntos de Recarga de Vehículos Eléctricos), permite localizar puntos de recarga, conocer su disponibilidad en tiempo real y planificar rutas adaptadas a la autonomía de su vehículo.

