Natural

La humanidad destina 30 veces más dinero a destruir la naturaleza que a protegerla

Informe de la ONU

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente propone un programa de choque que requerirá una inversión de al menos 1 billón de dólares, y advierte que el sector privado tendrá “un papel fundamental”

Foto submarina, tomada el 5 de abril de 2024, que muestra coral blanqueado y muerto en la Gran Barrera de Coral australiana

Foto submarina, tomada el 5 de abril de 2024, que muestra coral blanqueado y muerto en la Gran Barrera de Coral australiana

DAVID GRAY / AFP

Por cada dólar que el mundo invierte en proteger la naturaleza se gastan 30 en destruirla, según un nuevo informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma). El informe, titulado Estado de las finanzas para la naturaleza 2026, propone un cambio radical en la financiación global de las soluciones basadas en la naturaleza y la eliminación gradual de las inversiones perjudiciales, con el fin de obtener una alta rentabilidad, reducir la exposición al riesgo y aumentar la resiliencia.

El documento, que utiliza datos de 2023, revela que entonces se destinaron 7,3 billones de dólares en flujos financieros negativos para la naturaleza, de los cuales 4,9 billones procedieron de fuentes privadas concentradas en pocos sectores (servicios públicos, industriales, energía y materiales básicos) y 2,4 billones eran subvenciones públicas perjudiciales para el medio ambiente y destinadas a combustibles fósiles, agricultura, agua, transporte y construcción.

Si se sigue el rastro del dinero, se ve la magnitud del desafío: podemos invertir en destruir la naturaleza o impulsar su recuperación; no hay término medio

Inger Andersen

Directora ejecutiva del Pnuma

En contraposición, unos 220.000 millones de dólares fueron para soluciones basadas en la naturaleza, cerca del 90% procedentes de fuentes públicas, mientras que la inversión privada fue de 23.400 millones. El informe subraya que las empresas y el sector financiero aún no han invertido “a gran escala” en soluciones basadas en la naturaleza, pese a la creciente conciencia sobre las dependencias, los riesgos y las oportunidades relacionadas con lo natural.

El Pnuma plantea que las inversiones para soluciones basadas en la naturaleza deben crecer 2,5 veces hasta alcanzar unos 571.000 millones anuales para 2030, lo que constituiría solo un 0,5% del PIB mundial (con datos de 2024).

“Si se sigue el rastro del dinero, se ve la magnitud del desafío que tenemos por delante. Podemos invertir en la destrucción de la naturaleza o impulsar su recuperación; no hay término medio”, sentenció Inger Andersen, directora ejecutiva del Pnuma.

Andersen lamentó que, “mientras que la financiación de soluciones basadas en la naturaleza avanza lentamente, las inversiones y los subsidios perjudiciales se disparan”. “Este informe ofrece a los líderes una hoja de ruta clara para revertir esta tendencia y trabajar con la naturaleza, en lugar de contra ella”, añadió.

La curva

Una hoja de ruta para afrontar el reto de una economía de transición

El informe presenta una nueva 'Curva X de Transición de la Naturaleza' como marco para ayudar a los responsables de políticas y a las empresas a secuenciar las reformas y ampliar las soluciones basadas en la naturaleza de alta integridad en todos los sectores de la economía.

El marco traza una ruta para eliminar gradualmente los subsidios perjudiciales y las inversiones destructivas en sistemas de producción arraigados, a la vez que se amplían las inversiones verdes positivas para la naturaleza. “Los flujos financieros mundiales necesitan una transformación urgente: de la degradación del medio ambiente a la inversión en soluciones basadas en la naturaleza”, sentenció Reem Alabali-Radovan, ministra de Cooperación Económica y Desarrollo de Alemania.

Alabali-Radovan subrayó: “El sector privado desempeña un papel fundamental en este proceso. La política alemana de desarrollo apoya a los países socios en la valoración de su capital natural para que pueda ser tomado en cuenta en las decisiones políticas clave. Esto puede allanar el camino hacia una economía sostenible y con visión de futuro”.

La Curva X de Transición de la Naturaleza también ofrece hojas de ruta para afrontar el reto de una economía de transición hacia la naturaleza por valor de un billón de dólares.

El informe destaca ejemplos de cómo gobiernos y líderes empresariales de todo el mundo ya lo están aplicando: reverdeciendo las zonas urbanas para contrarrestar los efectos de isla de calor y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, integrando la naturaleza en la infraestructura vial y energética, y produciendo materiales de construcción con emisiones negativas utilizando dióxido de carbono.