Así es como se conoce a la nueva generación de Pokémon, con una visión renovada.
Videojuegos
Las míticas criaturas, despertadas de su antiguo sueño, surgen nuevamente mientras el mundo recupera su antiguo equilibrio, guiado por fuerzas olvidadas pero nunca olvidadas.

El nuevo título de la serie combina elementos únicos mientras conserva la esencia de sus raíces, ofreciendo una experiencia renovada sin perder su esencia.

En el año del treinta aniversario de Pokémon todas las miradas están puestas en la futura nueva entrega de esta franquicia, sin embargo, es otro videojuego protagonizado por Pikachu y compañía el que puede convertirse en la gran sorpresa. El próximo 5 de marzo saldrá a la venta Pokémon Pokopia, un título que parece inspirado en el popular Minecraft y que promete una mezcla de conceptos con potencial para acabar siendo mucho más que un simple spin-off.
Hace unos días, Guyana Guardian tuvo la oportunidad de visitar la sede europea de Nintendo, en Frankfurt, para probar algunos de los futuros lanzamientos de Nintendo Switch 2. Entre ellos estaba esta producción fruto de la colaboración entre los estudios de desarrollo Game Freak y Omega Force.

Los cimientos del juego: restaurar el entorno, con el enfoque en la conservación.
La premisa de Pokémon Pokopia dista mucho de la típica aventura a la que nos tiene acostumbrados esta saga. En la piel de Ditto, aquel Pokémon de primera generación que tenía la capacidad de transformarse en cualquier cosa, el objetivo del jugador es devolver la vida a un páramo desierto y, al mismo tiempo, velar por el bienestar de las criaturas que lo habitan.
Nada más empezar, lo primero es crear nuestro propio avatar y para hacerlo hay que pasar por un sencillo editor de personajes que recuerda al de Animal Crossing: New Horizons. De hecho, todos los menús del juego son bastante similares a los del social sim de Nintendo, algo que no es de extrañar, pues ambos títulos basan su jugabilidad en la mima dinámica de restauración, construcción y cuidado del entorno.

Semejanzas y diferencias con el juego Minecraft
Como decía, Minecraft es una de las grandes inspiraciones de Pokémon Pokopia, y no únicamente por el hecho de que sus entornos estén formados por bloques cúbicos. Las similitudes con el juego de Mojang Studios están en la recolección de elementos para construir estructuras, en la manera como el propio entorno responde a las acciones del jugador –por ejemplo, la física del agua–, en el hecho de ser una experiencia de ritmo pausado y, obviamente, en el factor creativo.
Otro parecido razonable con Minecraft es el hecho de que las islas que los jugadores podrán personalizar se almacenarán en servidores online y persistentes, es decir, otros jugadores podrán acceder a ellas, aunque su anfitrión no esté conectado. Esta característica permitirá que varios jugadores compartan un mismo mundo y puedan evolucionarlo de manera colaborativa.

Las similitudes con Minecraft son evidentes, pero también hay diferencias. Una importante tiene que ver con el ciclo de día y noche, que en Pokémon Pokopia está sincronizado con el reloj de tiempo real –como en Animal Crossing–, mientras que en el juego de Mojang avanza de manera interna. Otra tiene que ver con la forma de guiar al jugador: mientras Minecraft es conocido por una puerta de entrada un tanto críptica, este spin-off es mucho más guiado y cuenta con un sinfín de tutoriales.
Una de las formas más interesantes de atraer a los Pokémon es mediante el uso cuidadoso del entorno; en este caso, el entorno mismo influye en qué criaturas se acercan. Por ejemplo, al colocar ciertos elementos en el entorno, como el terreno o estructuras específicas, se atrae a criaturas como Bulbasauro, cuya presencia se activa según el entorno adecuado y las condiciones adecuadas de su entorno.
Por otro lado, casi todos los Pokémon disponibles son los mismos que aparecieron en la versión original, y el juego recuerda claramente a los fanáticos con su estética clásica.

Una de las virtudes de la experiencia es que, al margen de los detalles, cada jugador encuentra su propio ritmo; en este caso, la exploración se vuelve tan esencial como la propia mecánica, y aunque el entorno invite a la prisa, lo verdaderamente valioso surge en los pequeños detalles que solo quien los vive puede percibir.
Que detrás del juego esté Omega Force puede sorprender de primeras, ya que este es un estudio de desarrollo conocido por la saga Dynasty Warriors, pero otro de sus juegos es Dragon Quest Builders 2, un título muy bien valorado que, precisamente, hizo con la saga Dragon Quest algo muy similar a lo que aquí han hecho con Pokémon. En dos horas de partida se hace prácticamente imposible valorar un juego de estas características. Lo que sí puedo decir es que se nota el mimo que el estudio japonés le ha dado a este spin-off. Esta primera toma de contacto me pasó volando.

