
Los ricos y la ética
Leo en el Magazine de este periódico que una investigación ha demostrado “una clara relación entre la riqueza y el comportamiento poco ético, incluida una mayor tendencia a engañar y robar”. No me sorprende: la sabiduría popular rezuma opiniones negativas sobre los ricos. Los cómics de mi infancia nos enseñaron cuán egoísta, rácano y malicioso era el Tío Gilito, por no hablar de la sabiduría bíblica: “Pasará un camello por el ojo de una aguja antes de que un rico entre en el reino de los cielos”. A mi alrededor, gente de clase media trabajadora, nadie se esforzaba demasiado en desmentir el tópico. Pero con los años conocí a varios ricos. Algunos, muy ricos. Y no respondían al cliché.

Los ricos que conocí eran desprendidos en grado máximo. De una generosidad deslumbrante. Les encantaba mezclarse con todo tipo de pobres (salvo los pobres de espíritu, con los cuales eran algo clasistas). Los pobres que adoptaban tenían todos, ahora que caigo, alguna peculiaridad que enriquecía al grupo, digamos en sensibilidad o en cultura. Aquellos ricos se arruinaron todos antes de morir. Uno de ellos, en concreto, se esforzó mucho más en arruinarse de lo que se había tenido que esforzar en enriquecerse, lo que prueba que no eran ricos estándar.
Con los años, conocí a varios ricos que no respondían al cliché
El caso es que, tras frecuentarlos muy de cerca, decidí que no se puede hablar a la ligera ni de los ricos ni de los pobres. Comprendí que a ningún grupo humano hay que atribuirle determinados vicios ni por su origen, ni por su raza ni por su capacidad adquisitiva. Y que, por supuesto, hay que desconfiar de los estereotipos.
Sin embargo, confieso que soy muy sensible a los datos científicos: me fascinan los estudios, me chiflan los informes que revelan cosas y las investigaciones que demuestran hechos. Así que no logro quitarme de la cabeza que el vínculo entre la riqueza y la falta de valores éticos ha sido empíricamente probado. Ahora me falta saber si la tendencia de un individuo a esforzarse por hacerse rico es fruto de una naturaleza agresiva y egoísta o si la cosa va al revés. Lo mismo para el pobre: ¿es su tendencia a ser más descuidado, más desinteresado y más altruista fruto de la pobreza o son esas características las que le llevan a ella? Espero ansiosa el estudio que arroje luz sobre este punto.
