Superar la oposición a las energías renovables

Las Claves

  • La Generalitat impulsa el Plater para alcanzar un sistema energético totalmente renovable en Catalunya hacia el año dos mil cincuenta.
  • El territorio catalán genera actualmente

Conseguir un sistema energético 100% renovable para 2050 es el propósito que se ha fijado Cataluña. Es un objetivo tan ambicioso como complicado de lograr debido a la fuerte oposición que existe en la región a la instalación de los parques eólicos y fotovoltaicos requeridos. Para superar estos retos, la Generalitat ha iniciado un extenso proceso de información y participación con el fin de informar a los municipios sobre las conclusiones preliminares del Pla Territorial Sectorial d’Energies Renovables (Plater), diseñado para organizar la implementación de la energía eólica y fotovoltaica. El Plater busca estructurar la expansión de estas fuentes renovables en el territorio y identificar las áreas con mayores condiciones para su instalación.

Hay mucho por hacer y mucho que negociar con cada ayuntamiento, pero es imprescindible avanzar hacia las energías renovables para asegurar un futuro de progreso sostenible para el país. Además, estas tecnologías, tanto la eólica como la fotovoltaica, reducen considerablemente el costo de la electricidad. Esto es esencial para disminuir el costo de vida de los ciudadanos y mantener la competitividad del tejido empresarial. También son fundamentales para lograr la soberanía energética de Catalunya. Los beneficios son significativos para todos, pero cada sector debe contribuir con su parte.

En Catalunya disponemos de los avances técnicos requeridos, además del capital humano y financiero preciso para encarar el reto de alcanzar una nación con energía sustentable, limpia y eficiente. El obstáculo fundamental reside en conseguir que las instalaciones de energía del viento y del sol se integren con el entorno natural sin generar daños excesivos en el ecosistema. La afectación no tendría por qué ser severa, puesto que únicamente se requiere utilizar el 1,2% de la superficie total.

La Generalitat busca llegar a un acuerdo sobre el plan para instalar las instalaciones eólicas y fotovoltaicas requeridas

El Govern de la Generalitat ya ha iniciado la comunicación de sus estrategias para la expansión de las renovables en las distintas comarcas, buscando asegurar una repartición equilibrada de las plantas mediante normas unificadas y metas concretas. De esta forma, se intenta balancear el trabajo de impulsar las energías limpias en toda Catalunya, de acuerdo con el potencial energético de cada zona. Con estas medidas se quiere probar que las propuestas se ajustan a las demandas de la región y sus habitantes, resolviendo las quejas y mitigando el rechazo que suele provocar la puesta en marcha de las energías renovables.

Representa una labor, como ya señalamos, tan digna de elogio y precisa como complicada. Sea como fuere, el bienestar energético nacional debería situarse por delante de las conveniencias privadas y políticas, a través de intercambios y deliberaciones que se produzcan fuera del alcance de la demagogia y las distorsiones. El propósito de conseguir una nación energéticamente autosuficiente, verde y autónoma bien lo vale.

El escenario energético vigente en Catalunya muestra una carencia significativa en la generación de fuentes renovables. El territorio apenas produce el 13% de su suministro eléctrico, en contraste con el 52,3% del conjunto del Estado, sustentándose mayoritariamente en combustibles fósiles (gas y petróleo) y en la energía nuclear. Esta fuente atiende por encima del 56% de la demanda eléctrica. El incremento de la capacidad renovable operativa en Catalunya ha resultado bastante limitado. La tecnología eólica cuenta con 1.406 MW en funcionamiento, cifra que supone tan solo el 4,5% del total de la potencia instalada en España. Por otro lado, la fotovoltaica sobre terreno llega a los 351 MW, mientras que en el conjunto del Estado se ha llegado a los 28.334 MW, evidenciando que Catalunya únicamente posee el 1,2% de la infraestructura solar en suelo.

Se busca establecer un modelo de energía íntegramente renovable en Catalunya durante un lapso de 25 años.

Debido al ritmo sumamente pausado que ha tenido la expansión de las fuentes renovables en Catalunya, resulta probable que sea indispensable prolongar la actividad de las plantas nucleares después de 2030 y 2031, los plazos de clausura estipulados originalmente por el Gobierno central. Asimismo, en tanto no se agilice la transición energética, Catalunya seguirá dependiendo de las importaciones de gas y petróleo, lo cual supone un gasto superior a los 10.000 millones de euros cada año para las finanzas catalanas. Estos factores constituyen motivos evidentes y concretos que justifican la urgencia de agilizar las estrategias destinadas al impulso de las energías renovables.

El plan de la Generalitat debe aplicarse con urgencia para acelerar la instalación de las plantas eólicas y fotovoltaicas requeridas. Esto debe ir acompañado de las medidas anunciadas para agilizar los permisos, acortar los plazos de trámite y aligerar la carga administrativa. También será imprescindible potenciar al máximo la colaboración entre el sector público y el privado. Alcanzar los objetivos energéticos de Catalunya es un asunto nacional que involucra a todos los partidos políticos, agentes sociales e instituciones ciudadanas.

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