
Si no puede ser Rufián, al menos que sea Bad Bunny
EL PATIO DIGITAL
Hablamos del liderazgo de la izquierda, allí donde el nombre de Gabriel Rufián suena insistentemente, en buena medida porque el portavoz de ERC lo hace sonar. Esta misma semana, por ejemplo, lanzó desde la tribuna un arengatorio “O hablamos entre nosotros o nos vamos al carajo”.
El historial reciente de negociaciones, asambleas, simpósiums y meriendas de la izquierda en este país para unirse, incluso simplemente para reunirse, no es que invite al optimismo, pero de todo lo regular siempre sale algo, incluso en este caso, como explica el propio Rufián: “La única buena noticia es que por unos días se está hablando de lo que va a hacer la izquierda y no de Trump, Ayuso, Abascal...”.

Pues igual ya va bien tener el comodín de Trump o de Ayuso, porque nadie te va a llevar la contraria y los golpecitos en la espalda están garantizados, y no solo para los políticos, pero quizás resultaría más práctico para evitar tener que hablar de Abascal en el futuro intentar entender por qué sube en el presente (lo de llamar a sus votantes “fachapobres” no ayuda), pero vamos, que no queremos incordiar, así que sigamos con Trump y Ayuso después de este inciso.
Parece que a ninguno de ambos, el norteamericano y la madrileña, les ha gustado la actuación de Bad Bunny en la final de la Super Bowl en California. Justamente por eso, y por lo calentito que está el ambiente, el artista ya se ha convertido en símbolo y da para otra batalla: Más Madrid ha pedido a Ayuso que conceda la medalla de Oro de la Comunidad a Bad Bunny. Ayuso seguro que lo está pensando, de hecho, se la quiere otorgar, la Internacional, a Estados Unidos por “ser el faro del mundo libre”. Fina, fina no ha estado.
Seguro que en la petición de Más Madrid no tiene nada que ver que Bad Bunny sea portorriqueño y que en la comunidad de Madrid vivan un millón de latinos y que crearle un mal rollito a Ayuso con potenciales votantes, si no ahora en un futuro no lejano... Maquiavelismo, y qué sería la política sin ello, o no, lo cierto es que el progresismo mundial está tomando clases de perreo, vamos, que lo están cantando y citando.
Patxi López parafrasea a Bad Bunny con su “el amor es más fuerte que el odio”, pero ya lo dijeron los Beatles y acabaron como el rosario de la aurora
Hasta Patxi López. Lo del portavoz del PSOE citando en un inglés de “relaxing cup of café con leche in Plaza Mayor”, memorable Ana Botella, a Bad Bunny, que la única cosa más poderosa que el odio es el amor, eso no lo habíamos visto venir.
Ahora solo falta meter a Podemos en la ecuación y ya tenemos posible líder para esa izquierda que en una semanita estará hablando de sus cosas, ya que no de las de los demás. “All you need is love”, cantaron los Beatles mucho antes, lo que no impidió que acabaran como el rosario de la aurora.
La izquierda de la izquierda está esperanzada por el momento que se abre, etcétera. ¿Habremos oído esto antes? Yolanda Díaz sobre las peticiones de unidad de Gabriel Rufián: “Lo que sirva para ensanchar la esperanza, bienvenido sea”. Respuesta de @V_Albo desde X: “Vivimos eternamente dentro de un disco de Álex Ubago”.
La izquierda tiene un gran problema cuando su principal problema es... La izquierda. “Cuando yo iba al instituto, en las asambleas se hablaba de la importancia de la unidad de la izquierda. Han pasado cuarenta años y siguen hablando de la unidad de la izquierda. Me moriré y aquí se quedarán analizando la conveniencia de la unidad de la izquierda” (@Alber).
Gabriel Rufián ha descartado convertirse en líder de la izquierda estatal, en el caso de que lo quisieran, claro, o de que los partidos agrupaciones, movimientos, coaliciones, conglomerados y exabruptos concernidos también estuvieran de acuerdo en una única candidatura, que va a ser que no. De momento ha recibido parabienes y varapalos en las redes y varapalos o silencios anticipatorios de ellos en la vida política. Un resumen: “A Rufián le gusta más Madrid que a Joaquín Sabina”(@diostuitero).
Bad Bunny puede desplazarse en su jet privado, uno de los más lujosos del planeta, pero el Ave Madrid-Sevilla sigue sin fecha para la reapertura total. Podemos obtuvo el 0,9 por ciento de los votos en Aragón y ningún escaño, IU-Movimiento Sumar tuvo el 2,9 por ciento de los votos y un escaño. Igual lo que preocupa a los ciudadanos no es el nombre de la cosa, sino para qué va a servir esa cosa. Pero como dice @GregoriMarugan en X, “Mi unidad de la izquierda es mejor que tu unidad de la izquierda”.

