Santos Cerdán defiende su inocencia: “Yo no he puesto el cazo en ningún sitio”
Comisión de investigación
El ex secretario de Organización del PSOE asegura que “muchos amigos socialistas están conmigo” durante una comparecencia en el Parlamento de Navarra

El exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, hoy, en el Parlamento de Navarra

Ya se ha convertido en una costumbre. A Santos Cerdán siempre le pasa lo mismo en las comisiones de investigación. Llega y se acoge a su derecho a no declarar porque está siendo investigado por la justicia. Pero después habla por los codos sin eludir ninguna pregunta. Su comparecencia de hoy en la comisión del Parlamento de Navarra que investiga las licitaciones y adjudicaciones de obras públicas del Gobierno de Navarra no ha sido una excepción.
Cerdán se ha enfrentado al presidente de UPN, José Javier Esparza, en un tenso interrogatorio que ha durado más de una hora. El ex secretario de Organización del PSOE, que tras pasar cinco meses en prisión está siendo investigado por los presuntos delitos de cohecho, tráfico de influencias y pertenencia a organización criminal, ha defendido su inocencia: “Yo no he puesto el cazo en ningún sitio”. Ha afirmado que la causa en su contra se sustenta en “mentiras y falsedades”. Ha insistido en que “no existen pruebas” contra él. Y ha afirmado que los audios presentados por la policía judicial “están manipulados”.
En esta comparecencia se ha puesto de relieve un cambio en la estrategia de defensa de Cerdán. Cuando compareció en el Senado a mediados de diciembre se presentó como víctima de una oscura venganza por haber negociado la amnistía de Carles Puignemont. Hoy no ha hecho ni la más mínima mención a ese asunto y se ha limitado a presumir de inocencia y honradez. Ha aprovechado también para arremeter contra Esparza a quien ha acusado de montar esta comisión de investigación parlamentaria por “odio y por venganza por haberles arrebatado el Gobierno de Navarra”.
Cerdán acusa a Esparza de montar esta comisión de investigación parlamentaria por “odio y por venganza por haberles arrebatado el Gobierno de Navarra”
Hay otro cambio en el discurso de Cerdán. Hasta ahora se había presentado como un hombre aislado y abandonado por sus antiguos compañeros de partido. Cuando acudió al Senado ni siquiera saludó a los senadores del PSOE, pero hoy ha declarado que no está solo y que ”“muchos amigos socialistas están conmigo”.
Por lo demás, el rifirrafe que han mantenido Cerdán y Esparza ha pivotado sobre las acusaciones de siempre contra el ex dirigente socialista que los informes de la Unidad central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha puesto sobre la mesa en sus informes. Unas investigaciones referidas al presunto cobro de mordidas por adjudicar obra pública de forma irregular a la empresa Acciona, que la policía judicial cifra en 6,7 millones de euros y considera que se canalizaron a través de la empresa Servinabar propiedad de Antxón Alonso.
En el registro del domicilio de Alonso, la UCO encontró un contrato privado, que no llegó a elevarse a público, por el que Cerdán adquiría el 45% de Servinabar. La investigación policial concluyó también que esta empresa pagaba el alquiler del piso de Cerdán en Madrid y que sufragó los muebles de la vivienda. Además, la UCO descubrió que Cerdán gastó 33.000 euros con una tarjeta de crédito de Servinabar.

Cerdán ha negado la mayor. Ha asegurado que nunca fue socio de Alonso, que no tiene nada que ver con Servinabar y que ese contrato privado no es más que papel mojado. Ha reconocido que la empresa sí pagó parte del alquiler de su vivienda de Madrid y algunos muebles “porque compartí piso con Alonso durante un tiempo” y ha dicho que es “mentira” que tuviera una tarjeta de crédito de la compañía. También ha restado importancia al hecho de que su hermana y su cuñado trabajasen en Servinabar: “¿Acaso es delito tener familiares que trabajen?”, ha sentenciado.

