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Jordi Mestre, experto en café: “Comencé vendiendo con un carrito ambulante en mercados callejeros de Londres y hoy tengo 3 locales de especialidad en Barcelona”

Historias

De Londres a Barcelona, Jordi Mestre descubrió el café de especialidad y lo convirtió en un proyecto propio que acabaría transformando la forma de entender el café en la ciudad

Nomad Coffee nació del movimiento, la curiosidad y la búsqueda de un producto tratado con respeto y precisión

Jordi Mestre

Jordi Mestre

Cedida

¿Qué es un barista nómada? Quizá esta expresión en España no es tan conocida, ya que cuando decidimos tomar un café, las cafeterías que hay en cada esquina de nuestra ciudad suelen ser nuestra prioridad. Pero en Londres no solo existe este concepto, sino que allí el café se toma “de otra manera”.

Jordi Mestre descubrió este mundo al mudarse a Londres hace unos 15 años. En un momento en el que se sentía atraído por la restauración de muebles, su objetivo era sacarse una segunda carrera universitaria en el extranjero. Sin embargo, una vez instalado, algo le llamó la atención del barrio en el que vivía. “Había varias cafeterías de especialidad, negocios y locales que jamás había visto en mi país natal, en España”, relata para Guyana Guardian.

Mestre conocía el típico bar-cafetería e incluso el restaurante, pero nunca se había encontrado con un local en el que el foco del producto se centrara exclusivamente en el café. De repente, se encontró con espacios súper acogedores, de madera, donde el propio local te invitaba a quedarte horas, consumir el mejor café de tu vida y, sobre todo, conocer gente, también del ámbito creativo.

Carrito del café
Carrito del caféNOMAD

Lo primero que llamó la atención de Mestre fue la forma de hacer el café. “Lo hacían a conciencia, sabían perfectamente lo que estaban haciendo. Además, la presentación era increíble y sabía muy bien”, explica. En ese momento, algo se encendió dentro de él. Acababa de descubrir un mundo del que nunca antes había oído hablar ni había visto. “En ese momento combinaba mis estudios con trabajos en pubs, pero comencé a interesarme por el café”, recuerda. Poco a poco se dio cuenta de que ese universo le apasionaba tanto que quería formarse.

El regreso a Barcelona: reinventarse en su ciudad natal

En ese momento volvió a su ciudad natal, Barcelona, para realizar algunas formaciones relacionadas con el café, y posteriormente regresó de nuevo a Londres. Allí trabajó durante un tiempo en un local hasta que, más tarde, decidió montar su propio carro de café en un mercado callejero de street food. Así nació Nomad Coffee, en el año 2011.

De ahí nació el nombre y el concepto de Nomad: un carro sobre ruedas, con nuestra máquina de café

Jordi Mestre

Jordi Mestre comenzó trabajando los fines de semana con su propio carrito ambulante. “De ahí nació el nombre y el concepto de Nomad: un carro sobre ruedas, con nuestra máquina de café, sirviendo café para todos”, cuenta. Tras un par de años, Mestre decidió regresar definitivamente a Barcelona. “Barcelona es mi ciudad natal y creo que quien es de aquí siempre quiere volver”, confiesa.

Barra NOMAD
Barra NOMADEnric Badrinas

Tras un año con su coffee cart en Londres, Jordi Mestre ganó en 2012 el Campeonato Nacional de Baristas en Madrid y, un mes después, alcanzó el puesto 15 en el Mundial de Viena, lo que le abrió las puertas a su primer trabajo como tostador en Nude Coffee Roasters. En 2013 revalidó el título nacional, representó a España en el Mundial de Melbourne y decidió vender el carrito para trasladar su experiencia a Barcelona.

A través de algunas personas que empezaban a interesarse por el mundo del café, como Barista Kim, que ya realizaba formaciones y eventos, comenzó a reconectar con la ciudad y a conocer a la gente del sector. Cuando sintió que era el momento adecuado, se estableció de nuevo en Barcelona y dio el paso de montar el primer local de café de especialidad de la ciudad, con la idea de dar a conocer este producto.

En febrero de 2014, Mestre abrió en el Pasaje Sert el primer local. “Era un espacio puramente dedicado al café. No había zumos, no había comida, no había tés ni azúcar. Era un local para venir a probar café y solo eso”, explica.

Nomad Coffee en la actualidad

A partir de 2014, Nomad ha ido evolucionando, abriendo y cerrando locales hasta llegar a la actualidad, con tres espacios en Barcelona. El primero es Petit Nomad, el local más clásico, inspirado en las cafeterías italianas: una barra de codo en pleno centro de la ciudad donde tomar un espresso, leer el diario y acompañarlo de bollería de Pa de Kilo. “Solo hay café: café de filtro, infusionado, espressos y algunas bebidas especiales, como cócteles sin alcohol. Es un laboratorio para experimentar”, explica el experto en café.

Más que una experiencia, es ‘me voy a tomar un café’. Yo quiero un cortado que esté bueno, tomármelo tranquilamente aquí. Es una cafetería al uso

Jordi Mestre

También cuentan con Frutas Selectas, ubicado en el barrio del Poblenou, uno de sus espacios más polivalentes. Ha pasado de ser tostadora a convertirse en su cafetería con mayor capacidad. Recién remodelado por Jordi Veciana y Sky Maunsell, ha entrado en el ranking de las mejores cafeterías del mundo. Ofrecen café en todos sus formatos en un espacio que combina estética industrial y contemporánea, e invita a sentarse y relajarse.

Nomad Coffee Bar
Nomad Coffee BarEnric Badrinas

Por último, está Coffee Bar, uno de sus locales más emblemáticos. “Es nuestro laboratorio de cafés más especiales. Aquí se puede venir a degustar, a probar y a hablar con los baristas para ver diferentes técnicas de preparación”, confiesa. 

Jordi Mestre explica que no buscan transmitir una gran experiencia ni contar grandes historias. “Más que una experiencia, es ‘me voy a tomar un café’. Yo quiero un cortado que esté bueno, tomármelo tranquilamente aquí. Es una cafetería al uso”, explica. Además, señala que como persona de Barcelona, muchas veces lo que se necesita es simplemente eso: un buen café. “Y es muy bueno poder encontrar sitios donde de verdad lo puedas degustar, que no sea el típico café rápido que te deja mal sabor”, añade.

Filosofía detrás de Nomad

Como explica Mestre, desde el principio tostaban su propio café, pero actualmente Nomad es sobre todo una tostadora, con distribución desde Estados Unidos hasta China, Japón y toda Europa, siendo Barcelona su principal base. El negocio principal es el canal mayorista y la distribución, aunque también cuentan con una página de e-commerce, tres locales en Barcelona, solo en Barcelona, una academia de café y un servicio de eventos y catering. En total, el equipo está formado por 52 personas: unas 25 en los locales y otras 25 en la central, entre producción y tueste, logística, envíos, oficinas y ventas.

Nomad Coffee
Nomad CoffeeSalva López

La filosofía de Nomad parte de una idea clara: el café es un producto, no un ingrediente más. “Por eso no lo servimos con azúcar ni con una galletita. El café es una taza de café, que puede ir con leche o sin leche, por supuesto. Tenemos leche fresca de vaca o de avena”, destaca. 

Mestre explica que quieren conocer la trazabilidad del café: al productor, sus características botánicas, cómo se ha trabajado en origen y también su perfil organoléptico. “Para eso hacemos muchas pruebas de tueste para sacar lo mejor de cada café”, explica. Su intención no es intervenir ni imponer una personalidad propia. 

“El café ya tiene la suya: ya ha sido creado y recolectado. Nosotros solo lo tostamos, o lo ‘cocinamos’, para sacar lo mejor de él, no para que sepa a café tostado, amargo o a nuestro sello”. Confiesa que su café no es amargo. Puede ser más frutal, floral o dulce. “Evidentemente, sigue siendo café y tiene un sabor fuerte, pero no es el típico café amargo que sabe a madera tostada o a cosas difíciles de beber. Son cafés agradables”, destaca.

El café de especialidad en la actualidad

Los últimos años han sido decisivos para la industria del café de especialidad, con un auge de tostadores, cafeterías y un mayor interés por parte de los consumidores. “Creo que pasa algo parecido con el pan: pan de masa madre, pan de larga fermentación… y luego entras y es un pan vulgar o especialmente malo. A veces hay que probar”, reflexiona.

Jordi Mestre
Jordi MestreCedida

Mestre confiesa que, si está en Barcelona, puede detectar mejor la calidad del café de un local porque conoce las marcas. En otros países, como Francia, se fija mucho en el olor del espacio. “A veces huele a café muy tostado, muy fuerte, y eso me tira para atrás. También miro qué tipo de máquina tienen, el estado del molino, si la tolva está limpia. Me fijo en cómo calientan la leche: si hace mucho ruido, mala señal. A veces parece que estén matando a un gato con el estruendo de la lanza. Y, por supuesto, el barista: que conozca su café y sepa explicarlo”, cuenta.

Por último, recuerda que el olor del café puede ser una pista muy clara sobre su calidad. “Es igual que en una panadería: no huele igual una industrial que una artesanal. Con el café pasa lo mismo. Si está muy tostado, huele muy fuerte; si está menos tostado, huele más suave, más redondo, más afrutado”, concluye.

Judit González Pernías

Judit González Pernías

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Licenciada en Periodismo por la Universidad Internacional de Catalunya, con experiencia en SEO, y actualmente redactora de audiencias en Guyana Guardian. En mi tiempo libre creo contenido en redes sobre tendencias.

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