Adri Vélez, pasajero del Iryo descarrilado en Adamuz: “Íbamos en el vagón 5. Tras el choque, había humo y gente pidiendo un médico. Hemos vivido la peor experiencia de nuestra vida”
Tragedia Ferroviaria
Un tren de la compañía Iryo, que viajaba desde Málaga hacia Madrid, descarriló en el término municipal de Adamuz (Córdoba). Tres de sus vagones invadieron la vía contraria, por donde circulaba otro tren

Las autoridades han suspendido de forma temporal el servicio de alta velocidad en el tramo afectado y continúan investigando las causas del descarrilamiento

La localidad cordobesa de Adamuz vivió este domingo una jornada marcada por el dolor, la conmoción y la incertidumbre tras el accidente entre dos trenes de alta velocidad, que ha dejado al menos 39 fallecidos y decenas de heridos. Según el último balance, 73 personas permanecen ingresadas, 24 de ellas en estado grave, entre ellas cuatro menores.
El siniestro se produjo pasadas las 19.30 horas, cuando un tren de Iryo, que había salido de Málaga a las 18.40 con destino a Puerta de Atocha y en el que viajaban 317 personas, descarriló en sus tres últimos vagones e invadió la vía contigua. En ese mismo momento circulaba por ella otro convoy de Renfe que había salido de Madrid con destino a Huelva, con el que acabó colisionando.

La peor parte del impacto se la llevaron los dos primeros vagones del Alvia, en los que viajaban 53 personas de las 200 que iban en ese tren. Ambas unidades cayeron por un terraplén de unos cuatro metros.
Entre los pasajeros del tren de Iryo se encontraba Adri Vélez, diseñador gráfico, quien ha relatado a través de sus redes sociales cómo vivió el accidente y ha ido compartiendo vídeos grabados desde los primeros instantes tras el descarrilamiento. Vélez viajaba en el vagón 5. “Tras el choque, los de nuestro vagón estábamos bien. No sabíamos cómo estaban el resto de vagones. Había humo y pedían un médico”, explicó en X.
Minutos después publicó un vídeo en el que se veía a un trabajador de Iryo pidiendo calma y solicitando a los pasajeros que permanecieran en el interior del convoy hasta recibir instrucciones para evacuar. “Los que tengan asiento, por favor, permanezcan sentados. Si alguien tiene conocimientos en primeros auxilios, por favor, que esté pendiente de los demás pasajeros del coche. Cuando consideremos que sea seguro salir, lo vamos a hacer. Es más seguro estar ahora dentro del tren, porque no sabemos en qué condiciones están las vías de los lados. Por favor, confíen en nosotros. Tenemos muchos años de preparación, pero si nos ponemos rebeldes no hay preparación que valga”, decía el empleado, intentando tranquilizar a los pasajeros, que aún desconocían el alcance del accidente.
Hemos vivido una experiencia muy dura, hemos tratado con gente que ha perdido a sus seres queridos, hemos visto situaciones difíciles
“Al grabar ese vídeo ninguno éramos conscientes de nada. A pesar de la sacudida del tren y del susto inicial, estábamos todos a salvo y sin la más mínima idea de lo que había pasado. Nuestro vagón era el anterior a los peor parados”, lamenta.
El joven ha destacado la actuación del personal de la compañía durante los minutos posteriores al choque, asistiendo a los pasajeros e informando de la situación vagón por vagón. “Creo que en ese momento ellos ya eran conscientes de la gravedad, porque venían de los vagones afectados, y han dado instrucciones de una manera impecable y firme. Qué suerte haber coincidido con ellos. Han sido superprofesionales a pesar de todo”, ha escrito, agradeciéndoles su labor.
Asimismo, Vélez ha respondido a los insultos y comentarios de carácter político que asegura haber recibido tras publicar su testimonio. “Hemos vivido una experiencia muy dura, hemos tratado con gente que ha perdido a sus seres queridos, hemos visto situaciones difíciles, y hay gente riéndose. En estos momentos no nos importa la política; ya habrá tiempo de buscar culpables”, ha señalado.
En las primeras horas posteriores al accidente, vecinos de Adamuz y de otras localidades cercanas acudieron al lugar para auxiliar a los pasajeros, muchos de los cuales no llevaban ropa de abrigo suficiente para soportar las temperaturas de la zona.
Ya de madrugada, en torno a las 00.00 horas, Vélez fue trasladado a Adamuz junto a otros viajeros. “Había un montón de voluntarios ayudando, junto con la Policía, la Guardia Civil y los sanitarios”, explicó entonces. Finalmente, pudo regresar en autobús hacia Madrid y avisar a sus amigos y familiares de que tanto él como la persona con la que viajaba se encontraban bien. “Ahora a dormir, o a intentarlo”, escribía sobre las 6.30 de la mañana, tras una noche especialmente difícil.
Con la cifra de fallecidos aún por confirmar, los familiares de los pasajeros de los trenes siniestrados viven con preocupación la falta de información sobre sus allegados. Por ello, tanto Renfe como Iryo han habilitado sendos números de atención: el de Renfe es el 900 101 020 y el de Iryo, el 900 004 02. Por su parte, el centro de emergencias sanitarias 061 ha habilitado el teléfono 953 551 149 para informar a los familiares de afectados de fuera de Andalucía.

