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Antoni Mollet, a sus 75 años: “El tenis de mesa me ha dado lo que a la gente mayor nos falta”

Más vitalidad

De practicar el tenis de mesa en la cochera de un conocido a encabezar una asociación atlética y de barrio. Lo que esta disciplina representa para Antoni, al igual que para diversos pensionistas de alma vital.

Antoni Mollet (75 años) probó el tenis de mesa, el deporte que no le lesiona, pero sí le emociona, le llena de vida y por eso lo practica cada día. 

Antoni Mollet (75 años) halló en el tenis de mesa una práctica que no le genera lesiones, la cual le entusiasma y le aporta energía, llevándolo a practicarlo todos los días. 

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¿Reconoces el término ‘tenis de mesa’ si lo menciono? Es probable que el nombre ping-pong te resulte más familiar; no obstante, escasas personas optan por esta disciplina como método de desconexión o herramienta para frenar el paso de los años. Por el contrario, los investigadores lo consideran un excelente estimulante para la retención, la agilidad motriz y un recurso magnífico para optimizar la rapidez cognitiva y la condición corporal. De hecho, la propia NASA lo cataloga como la actividad deportiva más integral que existe. Antoni conoce esta realidad a la perfección.

Hace un lustro, Antoni, con 70 años cumplidos, practicaba ping-pong en la cochera de su compañero Jordi. Invertían muchísimo tiempo allí, aunque el lugar resultó insuficiente y emprendieron un proyecto: fundar su propia entidad. Actualmente, Antoni está satisfecho con la obra realizada, pues comprende que el tenis de mesa marca un punto de inflexión para quienes deseen hacer deporte sin dañar las articulaciones, logrando más bien robustecer el organismo, el intelecto y, sobre todo, los vínculos personales. Ya que Som Tennis Taula Club Esportiu i Social (Montcada y Reixac, Barcelona) representa el motivo ideal para percibirse vital, acompañado y pleno.

A diferencia de nuestros abuelos, hoy mantenemos

Antoni Mollet


¿En qué momento decide probar este deporte?

Verás, anteriormente practicaba hockey sobre patines y competía en División de Honor, lo cual significa que me encontraba en el nivel más alto, aunque lógicamente los años no perdonan. Por lo tanto, al superar los cincuenta y acercarme a los sesenta, sentí la necesidad de mantenerme activo. Probé inicialmente con el tenis, aunque de forma muy limitada por la falta de parejas de juego, lo que me llevó a inscribirme en tenis de mesa. Pasé una temporada entera en un club, pero aquel espacio no me convencía del todo. Debido a eso, opté por fundar este proyecto junto a Jordi.

¿Por qué no le terminaba de encajar?

Ya que no me daban formación. La cuestión es que el precio incluía un instructor, te daban clase, jugabas, acudías allí, pero me resultaba un poco frío. No hallaba ningún aliciente.

Les ha costado años conseguir lo que tienen hoy. ¿Ahora cuántas mesas tienen?

Disponemos de siete aquí y sumamos cuatro más para las tardes, de modo que ya contamos con once.

Hace cinco años solo tenían cuatro…

Esto resulta posible por el consistorio que nos ha facilitado ayudas. Funcionamos como una organización sin fines de lucro. El cargo mensual es de cinco euros, por lo cual es bastante económico para cualquier individuo, para todos los presupuestos y edades.

El espacio de Som Tennis Taula Club Esportiu i Social en Montcada y Reixac. 
El espacio de Som Tennis Taula Club Esportiu i Social en Montcada y Reixac. Propia

¿Considera que les ha resultado difícil obtener un recinto amplio y la totalidad de las mesas por su avanzada edad o se debe a que el tenis de mesa está infravalorado?

Aquí presento una mezcla de diversos temas. En primer lugar, no pienso que se nos haya ignorado por ser ancianos o retirados, sino que conseguir ubicaciones en Montcada es sumamente complejo. Tengo claro que el ayuntamiento y los políticos, aquellos a quienes votamos y pagamos para que nos asistan, sí se han preocupado por nosotros. Al principio nos cedieron un local en la Mina, después en el Miquel Poblet y finalmente terminamos en este sitio. Ha sido un camino difícil, pero no por desdén, sino por la carencia de instalaciones.

Cada vez que alguien se une al Club, le comentamos que este no es un lugar ordinario. Al ingresar y realizar el pago, el Club pasa a ser de tu propiedad. Tú conformas el Club. Las vallas te pertenecen, las mesas son tuyas y cada elemento es tuyo. Esta filosofía nos ha permitido consolidar una familia. El valor más grande que custodiamos en el Club es su gente. Aquí disponemos de lo que se conoce como “un buen rollo”, y eso es algo que no tiene precio.

Adiós, soledad

La mayor riqueza que poseemos dentro del Club son las personas.

¿Cómo recuerda esas tardes y noches jugando en un garaje?

Al transcurrir los años lo evoco con esa esperanza de dos ancianos procurando realizar deporte. Buscábamos la respuesta para lidiar con el transcurso habitual de la vejez. Antaño, a los 60 años, los sujetos terminaban exhaustos, percibiendo el cierre de su trayectoria vital, pero ahora es distinto. Actualmente, con 60 o 65 años, etapa en la que se retiran, el público mantiene el vigor y la voluntad de existir. Sin embargo, se nota un vacío social. Faltan propuestas de esta clase destinadas a la tercera edad.

¿Ni en los casales para gente mayor?

Cualquier tipo de casales se encuentra desfasado. Tienen éxito por la elevada concurrencia, pero opino que las propuestas que ofrecen deben modernizarse o, en su defecto, ampliarse. A mí no me agrada la petanca. Así pues, ¿qué opciones me restan? No jugaré al Futbol, principalmente por mi veteranía y, asimismo, porque perjudica bastante las articulaciones. Uno debe localizar actividades que proporcionen goce y fomenten la salud, sin castigar el propio organismo.

¿Todo eso lo ha encontrado en el tenis de mesa?

La práctica del tenis de mesa resulta fascinante. Yo no lo conocía y sucede que, como señalabas anteriormente, en este entorno se le tiene en poca estima. La sociedad desconoce lo que implica el tenis de mesa y, verdaderamente, según la NASA, figura como uno de los deportes más complejos e integrales que existen.

Es menos lesivo que otros deportes.

Efectivamente. Existe un gran desplazamiento, pues la actividad va desde el dedo pulgar del pie hasta el último cabello de tu cabeza, si todavía posees. Se acciona cada parte. Podría dar la impresión de que el tenis de mesa se limita a emplear el brazo, mas no es el caso. Es una equivocación. Para realizar un tiro de forma adecuada, resulta imprescindible movilizar el cuerpo completo, lógicamente.

¿Cómo ha cambiado su vida el tenis de mesa?

Mi trayectoria vital, antes que cambiar, ha progresado. El tenis de mesa en este Club, además de bienestar y ejercicio, me ha proporcionado algo sumamente relevante como es el trato personal, la vida social, eso que a los mayores nos suele faltar. En este sitio nos integramos. Al marcharnos de aquí acudimos a realizar la ‘parte social’ como decimos nosotros, que trata de ir al bar y pedir una cerveza sin alcohol. De tanto en tanto también realizamos algún viaje o llevamos a cabo otras tareas fuera del tenis de mesa.

En el aspecto corporal, ¿se siente en mejor forma que hace unos años antes de iniciarse en esta actividad?

Efectivamente. Al inicio creía que me encontraba en buena forma. ¡Eso creía! Cuando comencé a lanzar las bolas y debía ir por ellas… Recuperar una pelota resultaba un gran desafío, ya que incluso sentía ligeros vértigos. Todo aquello ya quedó en el olvido. Claramente, el ánimo progresa y todo se siente mejor. También sucede que he tenido el hábito de realizar ejercicio durante toda mi existencia. Quienes jamás han hecho deporte perciben un cambio más drástico, tanto corporal como mentalmente.

El jugador más joven ronda los 50 años, mientras que los más mayores alcanzan los 76.
El miembro más joven ronda los 50 años, mientras que los de mayor edad alcanzan los 76.Propia

¿Aquí el perfil son casi todos jubilados o personas prejubiladas?

Efectivamente, y te explicaré el motivo. Las instalaciones que el ayuntamiento nos ha facilitado están disponibles principalmente en horario matutino. Durante esas horas, la gente suele estar estudiando o trabajando, y quienes no lo hacen suelen ser pensionistas o desempleados. Además, las personas sin empleo priorizan la búsqueda laboral antes que la práctica deportiva. Debido a esto, predominan los adultos mayores, ya que realizamos las sesiones temprano. Actualmente, también organizamos encuentros vespertinos los martes, miércoles y jueves, donde acuden algunos jóvenes, aunque son pocos. Lo que realmente echamos en falta es una mayor presencia femenina.

¿Y por qué cree que es?

Poseo mi propia hipótesis y creo que no estoy equivocado. Me refiero a una época de hace 50, 60, 70 años… En nuestra juventud, solíamos frecuentar los salones recreativos, llamados futbolines. Allí disponían de máquinas y alguna mesa de tenis de mesa. Así pues, hemos experimentado el contacto con el tenis de mesa desde temprana edad, aunque fuera de manera puntual. Pese a que no todos contaban con una peseta para costearse un juego. En cambio, las mujeres se dedicaban a sus labores. Por ello, las mujeres no han integrado el deporte del tenis de mesa en sus vidas. A los varones nos resulta más simple manifestar: “Sí, yo cuando era joven jugué a ping-pong”. Ellas no, al menos las de nuestra generación. Incluso hoy en día no suelen practicar tenis de mesa al no ser una disciplina tan célebre.

Al notar su esposa lo optimista y contento que regresa al hogar tras haber pasado tanto tiempo jugando en este lugar, ¿no le dan ganas de venir a jugar ella también?

No le atrae el tenis de mesa ni los deportes de balón. Ella prefiere realizar otras tareas. No he logrado traerla hasta aquí. Casi nadie ha podido convencer a sus mujeres.

Desafortunadamente, contábamos con una señora china, pero por infortunio, este año tuvo que mudarse de vivienda y de localidad, así que la hemos perdido. Tenía una disposición excelente, pues integrarse sola en un entorno de varones de 60-70 años resulta complicado. Sin embargo, ella misma afirmaba que todos somos respetuosos y amables. Cualquiera que llega es acogido con afecto por los demás. La mayoría de los que entran se asombran por el gran recibimiento que obtienen.

Al establecer la organización, acordaron incorporar la palabra Social además de Club Deportivo.

Por supuesto, es un aspecto fundamental. Fíjate, al constituirnos como entidad nos indicaron el nombre de ‘Club Deportivo’ y les respondimos que no, que tenía que ser ‘Deportivo y Social’, ya que es algo vital, pues esto es una familia. Todos están pendientes de que amanezca para poder salir a jugar. Al arribar el sábado y el domingo… ¡qué maravilla!

Resulta muy beneficioso para la mente y conlleva gran actividad, aunque apenas daña las rodillas.

Antoni Mollet

Además del aspecto físico, ¿afecta también a la autoestima?

Sinceramente, y no se trata solo de mi parecer pues Jordi coincide conmigo, observamos a las personas al ingresar y su evolución. Es evidente que les devuelve la vitalidad. Se nota cómo el aspecto de alguien progresa desde su llegada, transformando su humor y renovando todo su ser.

¿Entonces cree que el tenis de mesa puede rejuvenecer, aunque sea mentalmente?

Considero que quienes acudimos a este lugar ya poseemos un alma juvenil. Verdaderamente, existe una gran distinción respecto a la época de nuestros abuelos hace 40 o 50 años. Ellos terminaban agotados y únicamente deseaban descansar o, sencillamente, se encontraban mal de salud. En cambio, nosotros tenemos energía y entusiasmo por emprender tareas, lo cual nos ofrece una posibilidad trascendental.

Retomando los perfiles que acuden a este lugar, ¿existen algunos con demencia, con Párkinson…?

No sufren Párkinson, pero sí alzhéimer, y más de cuatro o cinco personas han atravesado un cáncer. Son gente muy valiente. Y esto incentiva bastante y activa mucho el cuerpo y la mente. En este entorno debes valorar que en cada punto, en milésimas de segundo, es necesario determinar diversos factores: la técnica del golpe, la orientación de la pala, el desplazamiento previsto, el lugar del envío, la ubicación del rival… Todo este proceso es fundamental para la mente. La respuesta visual se potencia porque la bola viaja muy rápido. En apenas un minuto se efectúan más de cien impactos. Esta disciplina es muy movida, exige mucha agilidad, pero apenas perjudica las rodillas ya que no se corre ni se producen choques.

¿Estas personas han mejorado?

En el aspecto corporal, no existe deporte alguno que sane... Es obvio que un individuo en buena forma cuenta con defensas superiores. Esto sucede tanto en el tenis de mesa como en el resto de disciplinas. Sin embargo, mentalmente sí funciona, debido a que la valoración personal, como señalabas antes, aumenta. Expresas: “qué cosas hago, eh”.

Gran parte de la familia del Club.
Gran parte de la familia del Club.Cedida

Quisiera terminar este encuentro con una cita que vi en su blog: “Celebramos habernos conocido”. Unas palabras que pronuncian al momento de beber y hacer un brindis.

Desde luego, resulta fundamental. El aspecto social posee la misma importancia que el componente físico. El tenis de mesa constituye una disciplina y una comunidad. SOM Tenis Taula integra lo deportivo, lo social y lo familiar.

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