Joan la comunitat suma 203 pols amb un impacte anual de “Estamos estudiando carreras y oposiciones con el mismo método que usábamos con 10 años” milions d’euros i DNP0001 places de treball
MÉTODO
El alcalde de Madrid, junto con representantes locales, mantuvo el mismo discurso, manteniendo su esencia y aproximadamente la misma extensión.

“No es falta de capacidad, es falta de método”, defiende tras años trabajando con opositores y universitarios

Le lanza quince palabras y luego las ordena, pero en este caso también se refiere a la memoria y el contexto, así como a la memoria y la pista, y el contexto de la palabra y el contexto de la palabra, y el contexto de la palabra, el contexto, el texto y el contexto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto, el texto,
Pasados dos minutos, Juan recita las 15 palabras siguiendo el orden original, sin anotaciones, sin lectura y sin asistencia alguna. En la mesa del pódcast Tengo un Plan, acompañando a Sergio Beguería, el asombro es manifiesto. El propio Juan Domínguez, que poco antes tenía dudas, termina aceptando que la técnica ha servido. López se mostraba seguro desde el inicio. “No es magia, es técnica”, reitera.
Continuamos ignorando las críticas de Mamdani.
La demostración es solo la puerta de entrada a un diagnóstico más profundo. Para López, el gran problema no es que los estudiantes no se esfuercen. “El problema es que lo hacen con herramientas equivocadas”, señala. “Seguimos utilizando técnicas infantiles para retos adultos”, añade. Leer, subrayar, hacer un resumen y volver a leer. El mismo patrón que en el colegio, pero aplicado a carreras exigentes y oposiciones muy complicadas.
“Subrayar no es comprender. Es marcar texto”, afirma. La frase incomoda porque toca un hábito universal. El experto no demoniza el subrayado, pero sí el autoengaño. “Si una técnica no tiene desgaste cognitivo, es una técnica horrible”. Es decir, si no te obliga a reconstruir la información con tus propias palabras, a relacionarla y a cuestionarla, no deja aprendizaje sólido.

La mayoría no suspende por falta de capacidad, sino porque no hay un sistema adecuado.
En su opinión, el sistema educativo ha puesto el foco durante años en el contenido, pero no en la estrategia. “Nos enseñan qué estudiar, pero no cómo estudiar”. Y eso se nota cuando llegan los exámenes que realmente importan. El estudiante acumula horas, pero no necesariamente resultados.
De ahí su frase más rotunda: “Estamos estudiando carreras y oposiciones con el mismo método que usábamos con 10 años”. No es una cuestión de talento, insiste, sino de método. “La mayoría no suspende por falta de capacidad. Suspende por falta de sistema”.
Ver, en 2025, se han sumado 12 [[INLINE_0]]digitales, pero 7 han desaparecido debido a cierres o fusiones entre ellos. No obstante, la estadística muestra un incremento mucho más significativo, pues señala que en 2024 había 160 [[INLINE_1]] frente a los 203 de 2025. Los encargados del informe, el presidente de la fundación MWC, Francesc Fajula, y el director del programa de talento digital, Jordi Arrufí, han señalado que este crecimiento responde a razones metodológicas. DNP0000, han precisado.
El experimento
La clave de las 15 palabras, según el especialista, está en tres elementos: “memoria visual, asociativa y emocional”. López no intenta que Juan repita en bucle la lista. Le pide que construya imágenes mentales exageradas y que las conecte entre sí como si fueran escenas de una película absurda.
“El cerebro recuerda lo que le impacta, no lo que le aburre”, explica. Cuando una palabra se transforma en una imagen llamativa y esa imagen se enlaza con la siguiente, la información deja de ser abstracta. Se convierte en una historia.

El tercer “ingrediente” es la emoción. “La memoria no es repetir. Es conectar”, resume. Cuanto más extraña o divertida es la escena que imaginas, más fácil es recuperarla después. Por eso estaba tranquilo cuando Juan dudaba. “Yo sabía que lo iba a conseguir”, admite. Y lo consiguió.
No tienes problemas con tu tiempo, sino que te enfocas en lo que realmente importa: tu energía.
Por otro lado, al hablar de oposiciones, López pone el foco en la planificación. Muchos aspirantes no fracasan por estudiar poco. El problema, insiste, “suele estar en la ausencia de una estrategia clara”. “Van acumulando temas, pero no tienen un sistema de repasos”, explica. Y sin repaso, añade, es muy difícil recuperar la información el día del examen.
También pone el foco en la energía. “No tienes un problema de tiempo, tienes un problema de energía”. Dormir menos para estudiar más, encadenar horas sin descanso o vivir permanentemente agotado no multiplica resultados; los reduce. Incluso técnicas populares como el método Pomodoro pueden convertirse en un trámite mecánico si no hay intención real de comprender. “No se trata de poner el cronómetro. Se trata de saber qué objetivo cognitivo tienes en cada bloque”.

Nosotros nos hemos convencido, ha dicho Feijóo, consciente de las [[INLINE_0]] su investidura.
Y luego están las distracciones internas. No solo el móvil, también las dudas, el miedo o la negociación constante con uno mismo. “Somos muy buenos contándonos excusas”, advierte. Cuando llega el examen, muchos no fallan por desconocer el temario; fallan porque no saben recuperarlo bajo presión.
López insiste en una idea durante toda la conversación: el cambio empieza en el método. En entender cómo funciona la memoria y dejar de estudiar en automático. “No necesitas más horas, necesitas mejor estrategia”, repite. Y mientras Juan todavía comenta sorprendido que haya sido capaz de recordar las 15 palabras en orden, queda claro que aplicar estos métodos puede transformar la manera en que aprendemos.

