'9-1-1' estrena sede en Nashville con aroma de country y de culebrón de la vieja escuela
Crítica
Star Channel estrena '9-1-1: Nashville' a mismo tiempo que la serie original se va al espacio en su novena temporada

Chris O'Donnell, bombero con culebrón familiar.

El creador, director, productor y guionista Ryan Murphy se dedica a llamar la atención de los medios con la franquicia de Monstruo, cuya última entrega se centró en Ed Gein, o de American Horror Story, pero posiblemente los cheques más fáciles le llegan gracias a 9-1-1. Responde a una simple pregunta: ¿cómo sería una serie procedimental creada por un hombre tan excesivo como él?
Pues, como descubrimos con los servicios de emergencias de Los Angeles representados por Peter Krause y Angela Bassett, sin ninguna vergüenza: siempre dispuesto a mostrar los casos más rocambolescos, con un sentido muy consciente de la diversidad, sentido del humor y los giros dramáticos más hiperbólicos. Con el primer spin-off 9-1-1: Lone Star con Rob Lowe finiquitado, ahora toca abrir nueva sede en la meca del country.
En 9-1-1: Nashville, que llega el lunes a Star Channel (22.50h), la fórmula se mantiene casi intacta pero con aroma de country y de culebrón a la vieja usanza. Chris O’Donnell es el capitán de bomberos Don Hart que durante un turno nocturno conoce a un hijo biológico, Blue (Hunter McVey), que trabaja de stripper. Los reflejos del joven ante situaciones de emergencias son tan destacados que, en vez de continuar quitándose el uniforme de bombero ante mujeres hambrientas, pasa a formarse como bombero de verdad.
Esto altera la tranquilidad de la familia Hart, que incluye a su hijo Ryan (Michael Provost), también bombero, y a su adinerada mujer Blythe (Jessica Capshaw). Que nadie se preocupe: las dosis de drama están intercaladas con tornados y unos efectos visuales que nunca están a la altura de la locura de la semana.
Eso sí, de momento la 9-1-1 original no perderá el trono del absurdo. En el inicio de la novena temporada, que también llega el lunes, Angela Bassett y Aisha Hinds literalmente van al espacio a atender urgencias. Ver para creer.

